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Acceso al agua potable: deficiente en hospitales de países pobres

Más de 30 por ciento de los hospitales en países de bajos y medianos recursos no pueden garantizar fuentes confiables de agua potable, recurso indispensable para llevar a cabo intervenciones quirúrgicas y realizar tratamientos médicos, concluyó un estudio publicado en Journal of Surgical Research.
 
Los investigadores extrajeron y analizaron datos de estudios publicados en PubMed y biblioteca de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que retrataban la situación de 430 hospitales en 19 países en desarrollo.

De ese total, al menos 147 carecían de agua potable, dijo a SciDev.Net Adam Kushner, coautor del estudio e investigador de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos.
 
“Muchos de estos hospitales transportan el agua en camiones o la recolectan en barriles cuando llueve, sin poder garantizar su calidad. Sin agua limpia es imposible tener manos o instrumentos limpios, lavar ropas, sábanas o curar heridas para prevenir o reducir infecciones”, explicó Kushner.
 
La región más afectada es África subsahariana. En esa parte del mundo, hospitales de Sierra Leona, Liberia y Togo disponen solo de 50 por ciento de  agua.
 
América Latina también enfrenta sus retos, especialmente el Caribe. De acuerdo con el reporte, casi 70 por ciento de hospitales en las islas de Granada y Santa Lucía tienen serios problemas con el suministro de agua limpia. Otros países del estudio —entre los que están Brasil, Colombia y Perú— presentan un déficit del recurso de entre 8 y 40 por ciento.
 
La OMS estima que actualmente  más de 700 millones de personas en el mundo viven sin acceso a agua limpia, lo que puede tener un impacto severo en la salud, dice Alejandro Macías, médico investigador de la Universidad de Guanajuato y ex jefe del departamento de Control de Infecciones en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas, ambos en México, uno de los países analizados.

En su opinión, “comparada con otras regiones del mundo, en América Latina la situación no es tan grave con respecto a la disponibilidad, pero sí debe preocuparnos la calidad del agua que llega a los hospitales”.
 
Macías, quien durante la última década ha participado en varios estudios sobre la calidad del agua en hospitales mexicanos, concuerda con Kushner en que es importante realizar mayor investigación para obtener datos más precisos. Sin embargo, cree que el artículo aporta información valiosa. “Hay que comenzar por algún lado a recopilar esta información para poder corregir los problemas”, señaló.

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