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Agresión a defensores de derechos humanos en Colombia

A Johan Alexis Vargas lo encontraron tirado en una zona rural de Tumaco (sur). Las autoridades establecieron que había muerto tras haber recibido siete impactos de bala. Ocurrió el pasado 21 de enero después de que Johan Alexis asistió a una reunión comunitaria. Era un líder afrodescendiente. Había advertido amenazas en su contra, pero las autoridades no atendieron. Su caso es parte del preocupante panorama que presenta la ONG Somos defensores sobre el activismo en Colombia. El documento está basado en el Sistema de información sobre agresiones contra Defensores de Derechos Humanos (SIADDHH).

Entre enero y junio de este año fueron registradas 314 agresiones individuales contra defensores, de las cuales 232 constituyeron amenazas, 35 asesinatos, 21 atentados, 13 detenciones arbitrarias, nueve casos de uso arbitrario del sistema penal, tres de robos de información y un desaparecido. Aunque el informe destaca que las cifras de amenazas y de atentados bajaron en un 41%, los homicidios aumentaron. Durante los seis primeros meses de este año hubo un muerto más que en el mismo periodo del 2015. 35 en total.

La mayoría de las víctimas fueron hombres y las regiones en donde se evidenció que los activistas son más vulnerables son Cauca y Antioquia, que registran el mayor número de defensores asesinados con 7 líderes cada uno. Según el informe, del total de homicidios, en al menos seis casos se había advertido sobre el peligro que corría el activista. Johan Alexis fue uno de ellos.

De acuerdo con los datos del SIADDHH, en promedio, entre enero y junio del 2016, cada día fueron agredidos 2 defensores y cada cinco días fue asesinado uno de ellos. El documento revela que en el 68% de los casos señalaron a los presuntos responsables de las intimidaciones a grupos paramilitares, el 22% a actores desconocidos y el 10% a agentes estatales (Policía, Ejército). Entre tanto, las guerrillas de las FARC y el ELN aparecen con presunta culpabilidad en dos casos. El documento destaca que todos los presuntos responsables disminuyeron en sus porcentajes de participación, excepto las fuerzas de seguridad del Estado, que pasaron del 5% en el 2015 al 10% este año.

Según el análisis de Somos Defensores, “durante el primer semestre del año se ha hecho cada vez más común la proliferación de mensajes de odio y rechazo a los acuerdos de paz y otros avances a favor de las víctimas, de los cuales los defensores son activistas acérrimos. Es muy posible que esta campaña de estigmatización continúe y sean los defensores el blanco perfecto de acciones de desprestigio y persecución”. La ONG advierte que los activistas con mayor número de agresiones siguen siendo los defensores indígenas seguidos de los comunales, campesinos, comunitarios y ambientalistas.

El Paìs