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Encarcelaron a tres taxistas por quemar un vehículo de Uber en Bogotá

La Policía colombiana capturó en Bogotá a tres hombres acusados de incinerar un vehículo particular, cuyo conductor trabajaba para Uber, informaron fuentes oficiales.

"Acabamos de capturar a tres hombres, señalados de incinerar un vehículo particular, el pasado 16 de enero" en una calle del norte de Bogotá, escribió el comandante de la Policía de Bogotá, general Hoover Penilla, en su cuenta de Twitter.

A propósito de las capturas, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, felicitó a la Policía y aseguró que "bajo ningún motivo la autoridad se puede ejercer por cuenta propia en el país".

La agresión se presentó el 17 de enero en el noroccidente de la capital colombiana, cuando el vehículo que transportaba a otros dos pasajeros, además del conductor, fue interceptado por un grupo de taxistas.

Los hombres intimidaron al conductor con un arma de fuego y posteriormente le rociaron gasolina al vehículo y lo incendiaron.

Ante el hecho, el viceministro de Transporte, Alejandro Maya, ofreció una recompensa de 10 millones de pesos (unos 3.423 dólares) para dar con los responsables del ataque.

La jueza que lleva el caso afirmó que los antecedentes registrados advierten de una "guerra interna" promovida por los taxistas en contra de los conductores y usuarios de Uber, poniendo en riesgo la integridad de absolutamente todos los ciudadanos quienes se encuentran expuestos a ser víctimas de esa guerra.

Se retan -precisó- a ver quién ataca más autos de la competencia. Esto genera una zozobra e intranquilidad para toda la comunidad que ya no se siente tranquila utilizando sus vehículos particulares puesto que temen ser confundidos por los taxistas como usuarios de la plataforma Uber. "Existe un sentimiento de preocupación en las calles", analizó.

La Fiscalía General les imputó los delitos de terrorismo e incendio a William Garay, Camilo Cristancho y John Anderson Vergara.

Uber, que llegó a Colombia a finales de 2013, ha tenido gran acogida en ciudades como Bogotá, donde numerosos usuarios se quejan de la calidad del servicio de los taxis tradicionales.