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Perú gana millones combatiendo la deforestación

Perú hace parte del programa REDD+ que denomina la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación forestal, la conservación, el manejo sostenible y el mejoramiento del stock de carbono de los bosques en los países en desarrollo. Entre 2013- y 2015 el país recibió $33.5 millones de dólares (114 millones de soles) por sus acciones.

REDD+ clasifica a Perú como el cuarto país después de Brasil, Venezuela y Bolivia con el rango de deforestación más alto de la región. Entre 2001 y 2012 perdió 1.5 millones de hectáreas de bosques, lo que representa casi un 10% de su total.

Este programa trabaja con los gobiernos, las ONG y el sector privado y premia a los países que cumplan con sus objetivos. Perú lo implementó en 2 de sus 16 millones de hectáreas de bosques resguardados. Los métodos de verificación son estrictos e incluyen inspecciones de campo, imágenes satelitales y consultas a la comunidad.

“Las áreas naturales protegidas aseguran la provisión de servicios ecosistémicos vitales para la subsistencia. Algunos de ellos ya son materia de inversiones y proyectos públicos y privados. Los más emblemáticos son los relacionados al carbono forestal (vinculado a la mitigación del cambio climático) y los de regulación de servicios hidrológicos (que aseguren el ciclo de agua dulce a favor de miles de peruanos). Estos proyectos han marcado una tendencia para nuevas inversiones públicas y privadas,” dijo José Luis Capella, director del Programa Forestal de la Sociedad Peruana de Derecho ambiental (SPDA) a Andina.

Los cuatro proyectos destacados se encuentran en el Parque Nacional Cordillera Azul, la Reserva Nacional Tambopata, el Parque Nacional Bahuaja Sonene y el Bosque de Protección Alto Mayo. Si bien en Tambopata hubo deforestación causada por la minería ilegal, REDD+ lo resalto para incentivar la reinversión. Además, estos proyectos tienen un gran potencial de crecimiento al abarcar solo una octava parte del total de áreas resguardadas.

Otros programas similares incluyen un fondo para la reforestación del gobierno noruego. En 2014 se firmó un acuerdo con la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana AIDSEP donde se comprometen a desembolsar hasta 300 millones de dólares para proteger sus bosques amazónicos si Perú demuestra avances en el cumplimiento de meas para la gestión adecuada de los bosques.

Sin embargo, un video realizado por la Red de Comunicadores Indígenas de Ucayali (REDCIP) registra el temor de las mujeres indígenas frente a proyectos como REDD+. Temen perder el control sobre su territorio y sus recursos, además, no están seguras si las promesas de apoyo económico lleguen a sus comunidades.

Mientras tanto el gobierno peruano planea utilizar este dinero para invertir en alternativas para las comunidades locales como la agricultura, el turismo y las artesanías. Además, resaltan la certificación que REDD+ dio a 200 familias del Bosque de Protección de Alto Mayo para cultivar café orgánico y venderlo en los Estados Unidos.

REDD+ es un enfoque de “gana y gana” para el medio ambiente, la economía y salud de los países participantes. Proyectos similares se están desarrollando en Brasil y Colombia.  

 

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