Un Rally Dakar 2018 amigable con el medio ambiente

Uno de los eventos automovilísticos en suramérica intentara reducir su huella de carbono al máximo

 

Rally Dakar 2018 

Read in English: Rally Dakar 2018: Environmentally friendly?

 

A tan solo un mes del inicio del Rally Dakar 2018 número 40 (la décima edición que se compite en territorio suramericano) el continente se prepara para una de las competiciones más importantes del mundo. Los pilotos y equipos participantes de las cuatro categorías (motos, cuatrimotos, carros y camiones), así como aficionados y medios, están ultimando los detalles para la primera fiesta del calendario anual del deporte motor.

 

De unos cinco años para atrás, el Rally Dakar ha puesto gran interés en hacer que su competencia, una de las más extremas de todo el año, sea cada vez más amigable con el medio ambiente. Después de todo, es la belleza de la geografía continental la que hace posible el recorrido.   

 

Por ejemplo, en el 2012, el Team Latvia hizo historia al inscribir en la competencia el primer carro eléctrico, al que llamaron OSCAR EO. Expertos del mundo consideraron arriesgada la decisión del equipo letón, puesto que, al ser un carro eléctrico, necesariamente iba a tener que recargarse en pleno trayecto, lo cual resultaría todo un desafío pues en los desiertos peruanos y chilenos era imposible que esto sucediera. Para esto, OSCAR fue equipado de un sistema con extensor de autonomía con dos motores eléctricos de 180 kW (245 CV) y con 315 kW (430 CV) de potencia máxima, lo cual no representó problema alguno para afrontar la geografía y alcanzar la velocidad máxima limitada de 140 km/h.

 

Un año después (práctica que se ha mantenido hasta hoy) la organización del Rally Dakar compensó todas sus emisiones de carbono directas provocadas por los competidores, la logística y los viajes de reconocimiento. Un cálculo sugirió que el total de estas emisiones era de 15.500 toneladas de CO2. Para compensarlo, el Rally Dakar invirtió 300.000 dólares en proyectos para el desarrollo social y ambiental, liderados por el proyecto peruano Madre de Dios, en el que combaten la deforestación en la Amazonia, salvándola de perder 120.000 hectáreas de selva durante los próximos diez años, además de garantizar niveles adecuados a cuatro especies de flora y diez de fauna.

 

Actualmente, la organización, junto a los equipos participantes y los Gobiernos por donde el trayecto pasará (Argentina, Bolivia y Perú), han procurado establecer cuatro puntos centrales en su discurso ambiental: persuadir a los competidores para que se inscriban al Dakar con vehículos propulsados por energías renovables; realizar la separación específica del reciclaje y de la basura (en 2012 se recicló 19 toneladas de neumáticos y 1,5 toneladas de desechos como plástico, vidrio y cartón; limpiar y revisar el estado del lugar después de cada campamento; y solicitar la firma de una Carta Ambiental a cada uno de los competidores, en donde se resume el compromiso que tendrá cada individuo con el ambiente.

 

Estos esfuerzos han hecho que la próxima edición del Rally Dakar sea la más “sostenible” en la historia de la competencia. Adicionalmente de los acuerdos explicados anteriormente, la organización ha instaurado visitas guiadas a los vivaques (la práctica de dormir bajo la intemperie) el cual está dirigido a la población local y a los niños de entornos desfavorecidos; y una colaboración con la asociación TECHO, apoyando más de 400 proyectos benéficos.

 

Latin American Post | Juan Felipe Guerrero

Copy edited by Santiago Gómez Hernández

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