Gobiernos conservadores y socialistas dividen a Centroamérica

Escándalos de corrupción definirán las próximas elecciones presidenciales en varios países de la región

 

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Guatemala:

El país está atravesando la mayor crisis política en su historia reciente. En 2015, el presidente Otto Pérez Molina, del partido “Patriótica” de ideología conservadora, renunció a su cargo por el escándalo de corrupción conocido como "La Línea". De acuerdo con la Fiscalía, Pérez Molina defraudó a la Superintendencia de Administración Tributaria.

En los últimos días, el actual presidente, Jimmy Morales, del “Frente de Convergencia Nacional” de orientación conservadora, está en el ojo del huracán. La Corte Suprema guatemalteca autorizó una investigación preliminar a Morales por una presunta financiación electoral ilegal.

Morales podría perder la inmunidad presidencial y ser investigado formalmente e incluso ir preso. De darse esto, Guatemala tendría que llamar a nuevas elecciones, las terceras en menos de 3 años.

 

Belice:

La única monarquía constitucional en Centroamérica es una de las democracias más estables de la región. El Gobernador General de Belice, Colville Young, como su primer Ministro Dean Barrow, son miembros del Partido Demócrata Unido, un partido conservador y de centro derecha. El PDU controla 6 de los 13 puestos en el senado, 19 de los 31 escaños en la Cámara de Representantes y 62 de los 67 gobiernos locales.

Las próximas elecciones están programadas para el próximo 13 de febrero de 2021. Para que el Partido Socialista de Unidad, la oposición, logre hacer un cambio de Gobierno, necesitará ganar 4 puestos más en la Cámara.

 

Panamá:

Juan Carlos Varela, el actual presidente, es miembro del partido Panameñista, un movimiento nacionalista y de centro derecha. A pesar de la actual estabilidad política, el ex presidente y miembro de Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, está siendo investigado por corrupción y espionaje.

Los panameños elegirán a su nuevo presidente en 2018 y de acuerdo con las leyes del istmo, no hay reelección inmediata, por lo que Varela no podrá aspirar a seguir gobernando.

 

Honduras:

El Partido Nacionalista Hondureño, de ideología liberal, ha estado en el poder desde 2010. En estos momentos también controla el Congreso hondureño. Además, el actual mandatario, Juan Orlando Hernández, mantiene una aceptación favorable dentro de la nación.

El próximo 26 de noviembre, el país realizará sus elecciones presidenciales. JOH lidera las encuestas con un 36% del apoyo, seguido por Luís Zelaya (18%) del Partido Liberal y Xiomara Castro (12%) del partido socialista LIBRE.

 

Costa Rica:

Los ticos son los que quizá gocen con la democracia más estable y fuerte de la región. Sin embargo, el actual presidente Luís Guillermo Solís (socialdemócrata) no cuenta con una imagen favorable.

Costa Rica tendrá elecciones presidenciales en mayo del siguiente año. Los candidatos que lideran en la intención de voto son: Carlos Alvarada Quesada del Partido de Acción Ciudadana (partido de Gobierno); Rodolfo Piza Rocafort, del Partido de Unidad Social Cristiana (centro derecha); Otto Guevara Guth, del Movimiento Libertario (derecha); y Antonio Álvarez Desanti, del Partido de Liberación Nacional (centroderecha). De acuerdo con las más recientes encuestas, Desanti lidera en la intención de voto.

 

El Salvador:

Salvador Sánchez Cerén es el segundo presidente socialista, luego su predecesor Carlos Mauricio Funes. Sáncehz Cerén fue miembro de las Fuerzas Populares de Liberación y es el primer exguerrillero en ocupar el poder ejecutivo en la historia del país.

En la actualidad, la Alianza Republicana Nacional (ARENA, el partido de la oposición) controla la Asamblea Nacional. Para las próximas elecciones presidenciales, el partido de orientación conservadora intentará vencer con la mayoría absoluta, ya que siempre pierde en segunda vuelta, y recuperar la presidencia.

 

Nicaragua:

Daniel Ortega es probablemente el líder más controversial de la región. A pesar de haber ganado las elecciones pasadas con el 70%, muchos lo tachan de dictatorial y de querer perpetuarse en el poder.

Ortega fue elegido como presidente del país por primera vez en 1984 y salió en 1990. Sin embargo, desde el 2007 el líder sandinista ha ganado todas las elecciones y estará en la presidencial, al menos, hasta 2021, ya que Nicaragua aprueba la reelección indefinida.

La oposición lo acusa de dictador, de perseguir a la oposición y destruir la separación de poderes. Aseguran que Ortega se convirtió en lo que alguna vez luchó para derrotar mientras estaba en las guerrillas sandinistas: la dictadura.



Latin American Post | Santiago Gómez Hernández

Copy edited by Susana Cicchetto

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