Represión en Cataluña: ¿dónde están los líderes latinoamericanos?

Mientras en el caso de Venezuela los líderes de la región demostraron su desaprobación, en el caso español se han mantenido en silencio

Represión en Cataluña

Han pasado unos días desde que se celebró el referéndum separatista en Cataluña y después de una jornada que por un lado dio a conocer que más del 90% votó a favor de separarse de España y fundar su propio Estado; por el otro lado, la represión que ejerció la Guardia Civil y la Policía Nacional contra los ciudadanos, ha resultado, en Latinoamérica, en un silencio de parte de sus líderes. Esto contrasta con su actuación y critica que venían haciendo sobre las violaciones democráticas en Venezuela pero ¿por qué sí criticar las violaciones en un país y en otro no? 

Hace unos meses, durante la celebración de la 47 Asamblea de la OEA, el Canciller de México, Luis Videgaray, comentó “reconocemos que lo que está ocurriendo en Venezuela es algo extraordinariamente grave. Hay una ruptura del orden democrático y necesita un nuevo proceso de acercamiento político”. Por su parte, tiempo después de que Venezuela fuera suspendida del Mercosur, el Canciller Argentino, Jorge Faurie, comentó que “lo que está haciendo Maduro es claramente una dictadura, sin duda alguna.” Además, de la Declaración de Lima, que signaron más de 17 países contra Venezuela, se suma la reunión que realizó Donald Trump, presidente de EE.UU., en Nueva York con líderes latinoamericanos para presionarlos sobre su blanda acción contra el gobierno de Nicolás Maduro. Sin embargo, sobre la violencia que se desato el 1 de octubre en Cataluña contra los ciudadanos, ningún mandatario latinoamericano ha reprochado la represión por parte del Gobierno de Mariano Rajoy.

Es cierto que hay diferencias entre la situación que se vive en Venezuela y en Cataluña, mas no se puede dejar de lado -si se es demócrata o defensor de la democracia- que la represión en cualquiera de sus formas debe ser censurada y rechazada. Por ello, lo único que han dado a entender los líderes latinoamericanos con su silencio es que más allá de una defensa a favor de los valores democráticos lo que realmente han estado haciendo es un ataque político contra Venezuela.

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Cabe destacar que dentro de ambos contextos, el venezolano y el catalán, se debaten dos binomios: violación a los principios democráticos/ defensa de la democracia y la constitucionalidad del referéndum o la inconstitucionalidad del mismo. Ambos binomios se han posicionado como ejes del debate público.

En el caso de Venezuela, los líderes latinoamericanos sostuvieron la legalidad de un referéndum que convocó la oposición y pese a que no tenía la aprobación legal de parte de sus instituciones si tenía la legitimidad de parte de un sector de la población. Por otro lado, Cataluña celebró un referéndum con aprobación de su gobierno local pero sin la legalidad de su gobierno central; pero con una amplia legitimidad de parte de sus ciudadanos.

No obstante, el caso de la legalidad de ambos actos democráticos tiene un alcance sumamente diferente. Para el caso de Venezuela, lo que se desea es destituir a Nicolás Maduro que si bien ha sido electo democráticamente se busca un cambio de en la presidencia por la situación económica, principalmente. De darse su destitución se vendría un proceso de privatización de su industria petrolera, la cual es reconocida como la “Arabia Saudita de Latinoamérica”. Por el contrario, para el caso de Cataluña, lo que se desea es separarse de España por múltiples razones -que han expresado tanto políticos catalanes como ciudadanos-. Sin embargo, de conseguirlo abriría un hito no sólo en la independencia de su país sino en la concepción de la misma democracia al ejercer el derecho de la autodeterminación y de la concepción de un Estado, debido a que se abriría la posibilidad a que más Estados o comunidades se separen de sus Repúblicas y con ello fracturar la concepción de una “Unidad Europea”.

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Finalmente, mientras en Venezuela hay una sociedad dividida y muy polarizada, en Cataluña, la mayoría está decidida a dejar de ser parte de un Estado del cual no se sienten representados y como diría Jordi Graupera, símbolo del independentismo catalán post78, “la gente sabe perfectamente que esto será difícil, la gente sabe perfectamente que será costoso; la gente lo que está diciendo es que el coste de quedarnos es superior.” Sin embargo, aquí los líderes latinoamericanos callan y se ocultan, mientras hay ciudadanos que buscan darle un aire a la democracia consiguiendo su autonomía y ello a costa de su propia vida.

 

Latin American Post | Leonardo Daniel Solís

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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