Un país no puede prosperar si su clase obrera no tiene poder adquisitivo

México: la clase media es una necesidad económica

Con la consolidación de la Revolución Industrial los empresarios vieron que los ingresos y, por ende, la utilidad de las empresas, no dependían únicamente de la disminución de los costos de producción sino, también, del incremento de los volúmenes de ventas. Por lo tanto, se aumentó el poder adquisitivo de la clase obrera, que a su vez se convertiría en consumidora activa de todo tipo de productos. Este fue el nacimiento de la clase media.

Actualmente, el problema de la economía mexicana radica en que el salario real del trabajador mexicano ha disminuido en las últimas décadas. A lo largo de los últimos treinta años, el salario mínimo ha incrementado el 1028%, pues pasó de $0,38 a $4,09 dólares estadounidenses, según la Comisión Nacional de Salarios Mínimos. A simple vista, este incremento en el salario mínimo parece ser un triunfo para los trabajadores mexicanos. Sin embargo, vemos que es todo lo contrario cuando lo comparamos con la evolución del poder adquisitivo. También en los últimos treinta años, la canasta básica, representada por el Índice Nacional de Precios al Consumidor, INPC, se ha encarecido. Para el 2006 el precio de la canasta básica ya era 4,156% más cara que en 1987: pasó de $0,18 dólares a $7,84, según los registros del Banco de México.

El Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM publicó en el 2014 un estudio en el que monitoreó la evolución del poder adquisitivo de los trabajadores mexicanos desde 1987. Se obtuvieron los siguientes resultados:

  1. De 1987 a 2014, los salarios han perdido aproximadamente el 77.79 % de su valor. Es decir, con ganar lo mismo que hace treinta años, ahora el trabajador sólo puede comprar el 22.21% de lo que podía comprar antes.
  2. El ingreso que se requiere para adquirir solamente los alimentos nutricionalmente recomendados para una familia tendrían que ser de $11,09 dólares por día cuando el salario mínimo es actualmente de $4,09 pesos.
  3. El salario mínimo actual sólo alcanza para comprar el 37% de los alimentos nutricionalmente recomendados para una familia al día, cuando en 1987 alcanzaba para comprar 1.67 veces la comida necesaria para estar sanos.
  4. El costo de la vida y de la Canasta Alimenticia Recomendada (CAR) se ha incrementado $10,87 dólares, es decir, 4.929%.
  5. En 1987, tomando una jornada laboral de 8 horas, un obrero debía trabajar 4 horas para poder comprar la CAR; actualmente debe trabajar en promedio 22 horas para lograrlo.

Estos datos son muy preocupantes si tomamos en cuenta que en México el 66% de la población ocupada tiene ingresos de 3 salarios mínimos o menos, es decir, $12,26 dólares diarios, los cuales alcanzan para adquirir la CAR y apenas sobran $1,40 dólares para cubrir los demás gastos.

Es importante retomar el sentido social de la clase empresarial. No son suficientes los incrementos raquíticos que se hacen año a año al salario mínimo. Los trabajadores se ven obligados a recurrir a créditos de consumo con altísimas tasas de interés. No tienen otra opción. Esto sitúa a México en una situación de pobreza en la cual vive el grueso de la población, que además tiene cantidades absurdas de deudas que pagar. Sólo hay una solución eficiente: dar al obrero poder de consumo para dinamizar todas las actividades económicas internas y detonar el crecimiento.

Si los empresarios pretenden incrementar sus ventas para explotar el crecimiento de sus negocios, deben comenzar a pensar en la importancia de fortalecer el poder adquisitivo de los trabajadores. No hay otra posibilidad. Es indispensable restituir el poder de la clase media en la sociedad, que se ha disminuido en las últimas décadas.

 

Latin American Post | Luis Portillo Bencomo

Copy edited by Susana Cicchetto

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