Gastronomía y responsabilidad social: El Interno de San Diego

Una nueva oportunidad para las reclusas de Cartagena, Colombia

El Interno de San Diego

En Colombia, la reinserción social de los internos carcelarios es uno de los temas tabú. No todas las personas están preparadas para recibir nuevamente a un ex-presidiario, pero más allá de ser un asunto social civil, los mismos internos le temen a la vida después de la cárcel. Estas personas pueden pasar gran parte de su existencia dentro de las penitenciarías, lo que hace que sus niveles de auto-confianza y esperanza decaigan. Así, aumenta la angustia por el regreso a la vida real e incluso causa que los casos de reincidencia en la delincuencia sean reiterativos. 

Por medio de apoyarse en los principios de dignidad, transformación y segundas oportunidades, la Fundación Teatro Interno, bajo la dirección de la actriz Johana Bahamón, decidió lanzar el proyecto del restaurante “El Interno”, ubicado en la cárcel de San Diego en Cartagena. El proceso de apertura incluyó la capacitación de las reclusas en ámbitos como creación de empresa, cocina, servicio al cliente, entre otros. Esta cárcel retiene a un aproximado de 180 mujeres, de las cuales 25 trabajan directamente en el restaurante, Muchas otras trabajan en la huerta, que también está ubicada dentro de la misma cárcel y en la cual se cosechan diferentes clases de vegetales frescos, listos para ser usados en la cocina. El proyecto contó con el apoyo de entidades privadas, el Banco Interamericano de Desarrollo, la asesoría del Chef internacional Koldo Miranda y el respaldo del Director de la Cárcel y la Gobernación de Bolívar.

Cada visitante paga un aproximado de US$30. Este precio incluye entrada, plato principal, postre y bebida acompañante. El vino o alguna otra bebida alcohólica se paga adicional. Este es uno de los puntos clave del proyecto, ya que es un aliciente económico que contribuye a mejorar la calidad de vida de las internas y sus familias, puesto que además de recibir un bono de trabajo, también permite mejorar las condiciones físicas de la penitenciaria. Otro de los estimulantes de este proyecto, es que por día trabajado las reclusas reciben una rebaja en sus condenas.

Si desea realizar una visita y vivir esta experiencia, es importante saber que el restaurante abre sus puertas a partir de las 6 de la tarde y las reservaciones son imperativas, ya que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, INPEC, debe autorizar la entrada de cada persona para garantizar la seguridad de los visitantes y de las reclusas. Los asistentes encontrarán aquí un ambiente caluroso, colorido y elegante, además de un menú variado, exquisito y cartagenero. El Interno se encuentra ubicado en pleno centro de la Ciudad Vieja, cerca a la plaza San Diego.

Entre algunos datos adicionales sobre el proyecto, se destaca que la idea pionera fue instaurada en la cárcel de Milán. Por otro lado, dentro de los planes futuros está la creación de una panadería propia de la Cárcel San Diego, que daría más oportunidades para un mayor número de mujeres internas.

 

Latin American Post | Manuela García

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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