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Estados Unidos: ¿El próximo primer exportador mundial de petróleo?

La reciente caída del precio crudo refleja las preocupaciones de que el incremento sin precedentes de la oferta por parte de EE.UU.

Estados Unidos: ¿El próximo primer exportador mundial de petróleo?

La producción petrolera en Estados Unidos registró más de 10 millones de barriles diarios en febrero por primera vez desde 1970, según datos de reportes semanales de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés).

En este sentido, la reciente caída del precio crudo por debajo de los USD 60 dólares el barril refleja las preocupaciones de que el incremento sin precedentes de la oferta por parte de EE.UU. sobrepase la demanda global de este suministro.

Asimismo, la EIA proyectó que la producción petrolera en EE. UU. aumentaría a un promedio de 10,6 millones de barriles diarios en 2018, lo cual marcaría el mayor valor anual promedio registrado en la historia de ese país. En tanto que estimó que esta producción continuaría subiendo hasta alcanzar una cifra de 11,2 millones de barriles diarios para el año 2019.

De este modo, el alza de la producción en EE. UU. se ha dado ante el impulso otorgado por la inversión de las compañías energéticas a mitad del año 2016, fecha en la cual los precios del crudo comenzaron su recuperación del desplome ocurrido durante los dos años previos.

En este ámbito, la tecnología de perforación ha tenido un papel crucial con la utilización de técnicas como el fracturado hidráulico de la roca (fracking), a la cual se han opuesto diversos grupos ecologistas. Estas nuevas técnicas de perforación y producción han posibilitado la extracción de miles de millones de barriles de petróleo estadounidense recuperable en formaciones de esquisto bituminoso (shale) en los últimos 10 años.

Las expectativas apuntan a que la Cuenca Pérmica de Texas y Nuevo México, el motor de la producción de shale, concentren casi el 30% de la producción de este año.

Esta producción de crudo estadounidense se encuentra creciendo tan rápido que estaría cerca de superar aquella de Arabia Saudita y Rusia. De este modo, Estados Unidos podría constituirse como el primer proveedor petrolero mundial.  

Por lo tanto, la mayor producción de Estados Unidos puede frenar los esfuerzos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de otros países no Opep como Rusia, de extender un acuerdo de recorte de producción, a fin de apuntalar los precios del hidrocarburo.  

Debido a este reordenamiento del mercado, a medida que aumentan las exportaciones de hidrocarburos en EE.UU., caen sus importaciones, lo cual reduce la dependencia de EE. UU. de las naciones exportadoras de crudo en el oriente medio y otras regiones.

Según cifras de la EIA, las exportaciones de crudo de EE. UU. aumentaron en la primera mitad de 2017 a más de 300.000 barriles por día, un aumento del 57% desde la primera mitad de 2016. Mientras que, de acuerdo a esta organización, las importaciones de esta materia prima han disminuido en un 25% en los últimos nueve años.

En consecuencia, China se ha convertido en el segundo mayor comprador de petróleo de Estados Unidos después de Canadá. Además, por primera vez, ha comenzado a surtir a otros países como Lituania. Así, la brecha entre las importaciones y exportaciones de Estados Unidos se ha ido reduciendo.

 

Latin American Post | Gexania Umbría 

Copy edited by Susana Cicchetto

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