Cuando la restauración de una obra resulta muy, pero muy mal

Conozca el caso más reciente de restauraciones casi trágicas y la lista de los casos latinoamericanos más famosos

Cuando la restauración de una obra resulta muy, pero muy mal

Cada año se restauran cuadros, esculturas, edificios históricos y toda clase de objetos que tienen un gran valor para cada país o para el mundo. La restauración no es un fenómeno nuevo, pero frecuentemente brilla en la opinión pública cuando se cometen graves errores que dañan el patrimonio material. Por ello, esta práctica debe llevarse a cabo por expertos que tengan la preparación y los conocimientos suficientes para hacerlo con éxito, para evitar exponer a los objetos a daños irreversibles.

Uno de los casos más recientes de estos daños es el de la restauración de una escultura de San Jorge de Estella en Navarra, España. La escultura fue «restaurada» por una profesora de manualidades de la comunidad, así lo informó el diario El Mundo de España. La profesora pintó la escultura sin ninguna consideración a la época de la obra que data del siglo XVI. El daño podría ser irreversible. 

A pesar de lo llamativo del caso de Estella, la restauración fallida más famosa es la del Ecce Homo de Borja, también en España. Cecilia Giménez, una artista no profesional, tomó las riendas de la restauración del fresco del siglo XIX con un resultado desastroso, la imagen de Cristo contenida en la pintura era irreconocible. Para fortuna de Giménez y del poblado de Borja el fresco «restaurado» llamó la atención de la prensa internacional, que atrajo a miles de turistas y fama al lugar. Algunos, consideran el trabajo de Giménez una obra de arte involuntaria, a costa de la destrucción de la pintura original.

 

Así, Ecce Homo se ha convertido en sinónimo de restauración fallida, y en Latinoamérica tenemos nuestros propios Ecce Homo que han dejado con serios daños a nuestro patrimonio. Estos son algunos casos en América Latina:

  • Estatua El Caballito: Obra emblemática de la Ciudad de México creada por Manuel Tolsá, es la estatua ecuestre de Carlos IV que data de la colonia y que es conocida coloquialmente como El Caballito. El diario mexicano Excélsior informó que fue sometida a restauración en 2013 con daños al recubrimiento que fueron irreversibles, hasta que en 2016 fue formado un equipo de especialistas para restaurarla correctamente y tratar de revertir los daños con un costo millonario.
 

#ElCaballito

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  • La estatua de Ana Frank: Ubicada en la ciudad de Córdoba, Argentina, se inauguró en 1995 obra del arquitecto Isaac Nahmias. Infortunadamente la obra fue dañada en 2013, siendo el mismo arquitecto que la creó quien se encargó de restaurarla. Se volvió a mostrar al público en 2014 con un resultado totalmente distinto, la obra estaba desproporcionada y sin parecerse a la original, por lo que fue criticada en redes sociales y diarios, como lo informó el Clarín argentino.
  • Iglesia de San Pedro de Poás: Este templo ubicado en Alajuela, Costa Rica, contiene un gran número de objetos de arte sacro que han sido pintados por años por personas no especializadas, lo que les da un aspecto de haber sido hechas en China en serie. Los daños son irreversibles, se han perdido los vestigios de las técnicas originales utilizadas, según el diario tico La Nación el mayor problema es el abandono de las autoridades del gobierno y religiosas sobre su patrimonio.

Otras obras importantes han sufrido daños por accidentes, vandalismo o fenómenos naturales por lo que la restauración es un trabajo constante que algunas veces es inevitable. Ejemplos de ello son los daños ocasionados por un camión en las líneas de Nazca en Perú o la iglesia de Santa Prisca ubicada en México dañada por los terremotos de 2017.

 

LatinAmerican Post | Luis Ángel Hernández Liborio

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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