¡Leer es toda una experiencia!

Lo digital y lo análogo no deberían estar en una constante riña

¡Leer es toda una experiencia! 

Para unos, la magia de leer se encuentra en el olor de cada página, en poder tocarlas y pasarlas. Para otros, eso no tiene importancia, lo significativo es la historia en la que se sumergen; cada quien tiene experiencias diferentes con la lectura.

Lo digital y lo análogo no deberían estar en una constante riña, deberían crecer cogidos de la mano, lograr una sinergia para alcanzar más que la democratización de la lectura, el amor y la pasión por ella y así sacarle el mejor provecho a los espacios tan maravillosos que existen para disfrutarla.

Las bibliotecas, más que un lugar donde reposa todo tipo de conocimiento, se han convertido en íconos históricos, artísticos y arquitectónicos, a pesar de los avances tecnológicos y de la era digital en la que estamos inmersos actualmente, siguen siendo lugares tradicionales y renombrados a la hora de pensar en la cultura de una ciudad o un país. La conservación y crecimiento constante de ellas es un punto importante que continuamente se plantean las direcciones de estos espacios únicos.

México es el país latinoamericano con más bibliotecas destacables por su diseño, arquitectura, pero también por su contenido, empezando con La Biblioteca Vasconcelos que cuenta con más de 600 mil obras entre libros, discos compactos de música y video, revistas y periódicos; seguido por Brasil que cuenta con increíbles obras de arte arquitectónicas que llevan consigo una gran historia en medio de los libros.

También podemos encontrar sorprendentes bibliotecas en otros países como Colombia, Ecuador, Venezuela y Argentina.

Estos espacios tan mágicos no se pueden perder, ni permitir su olvido; hay que ponerlos a disposición e interés de cualquier tipo de lector sea este preferente de la lectura digital o física. Actualmente, nos encontramos en ese debate, si es correcto digitalizarlo todo o seguir luchando para que las personas presten o compren libros físicos.

En cuanto a lo digital, la facilidad que este otorga puede tornar más asequible el uso ilegal de los derechos de autor, como también puede influir en la desaparición de las editoriales o la profesión de escritor, al estar todo tan democratizado se dejan de valorar muchas acciones que trae consigo el hecho de escribir un libro.

Sin embargo, la antigüedad de muchos libros hace imposible su lectura, el tamaño de otros hace imposible su transporte, la constante impresión le hace más daño al planeta. El mundo avanza y con él, nosotros, por lo que se deben tomar decisiones más allá de un simple gusto o más allá del miedo al cambio, a veces cambiar trae consigo mejores situaciones y sin importar lo antiguo de un lugar, una situación o una tradición, esta siempre puede cambiar.

La biblioteca más antigua de Latino América es la Biblioteca Nacional de Colombia y esta ya se unió al cambio con la digitalización de aproximadamente 29.000 libros de su invaluable colección literaria. Al igual que la biblioteca de la Universidad Politécnica de Florida situada en Lakeland, Florida, Estados Unidos, que fue inaugurada en agosto de 2014; es una biblioteca sin libros físicos, en la que los lectores cuentan con más de 135 libros electrónicos que pueden disfrutar en tablets o laptops.

También existen plataformas totalmente digitales en las que podemos encontrar literatura, investigación o cualquier tipo de información que deseemos, como lo es Scielo (Scientific Electronic Library Online), un sitio web de acceso gratuito y sin restricciones, en el que publican las mejores investigaciones científicas de los países latinoamericanos en todas las áreas del conocimiento.

 

 Latin American Post | Natalia Isaza Chavarría

Copy edited by Susana Cicchetto

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