Asbesto: La amenaza que continua en Latinoamérica

El asbesto, también conocido como amianto, es un mineral resistente al calor y la fricción, de fácil maleabilidad, y un excelente aislante. Estas características promovieron el amplio uso de éste en productos como tejas, tuberías, envases médicos, motores, calderos, entre muchos más. No obstante, en Europa el asbesto fue prohibido el 4 de mayo de 1999, debido a que se trata de un material altamente cancerígeno. A pesar de ello, distintos países Latinoamericanos continúan utilizándolo.

Varias instituciones han confirmado la amenaza que representa el asbesto para la salud de las personas que son expuestas a él, al ser un posible mineral causante de cáncer de pulmón y mesotelioma. Por ejemplo, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) estima que el asbesto influye en 41.000 casos de cáncer de pulmón, y de 43.000 a 59.000 casos de mesotelioma. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que las enfermedades relacionadas con el asbesto originan al menos 107.000 muertes anuales.

Actualmente, alrededor de 50 países prohíben el uso, fabricación y comercio de asbestos; pero, en América Latina tan solo Chile, Uruguay, Argentina, Honduras, República Dominicana, Perú y Brasil pertenecen a este grupo.

El primer país latino en vetar este metal fue Chile en 2002. Unos meses después, en el mismo año, se unió Uruguay y, posteriormente, en el 2003, Argentina también adoptó una política que impide la producción, importación, distribución, venta y uso de todo tipo de asbestos y productos que lo contengan.

Para 2004, Honduras implementó una postura de prohibición con la excepción de aislamientos térmicos o eléctricos de equipos electrodomésticos, equipos eléctricos y equipos de protección personal contra incendios. Luego, con la adhesión de República Dominicana a el convenio de Rotterdan (en el 2005) y el Convenio 160 sobre el asbesto, la isla prohibió el uso del amianto debido a estos convenios. En 2014, Perú prohibió el asbesto anfíbil y reguló el uso del asbesto crisotilo.

Brasil, por su parte, prohibió la producción y uso de todo tipo de asbesto en noviembre del año pasado después de una sesión llevada a cabo por la Corte Suprema. Tal decisión fue inesperada, debido a que Brasil es considerado uno de los productores y exportadores de asbesto a nivel mundial.

La empresa Eternit, principal productora de Brasil, afirmó en un comunicado que ya comenzó a sustituir el asbesto con otros materiales en las fábricas dentro del país por medio de un proceso que tendrá fin en diciembre de 2018. Sin embargo, también dio a conocer que la producción de este mineral por parte de una de sus subsidiarias será redirigida al mercado de otros países donde aún se permite, una acción que podría perjudicar a otros países de América Latina.

Perú logró un considerable avance en 2011, con la promulgación de una ley que prohíbe el asbesto anfíbol y regula el asbesto crisotilo. No obstante, aún existen considerables limitaciones dentro de esta ley que continúan poniendo en peligro la salud de las personas; especialmente, las que tienen contacto directo con este mineral debido a que aún se considera legal su uso dentro de diversas industrias y actividades.

En México, aún existe una amplia cantidad de empresas que hacen uso del asbesto y exponen a más de 8,000 trabajadores a un contacto directo con el mineral. Adicionalmente, y a pesar de las modificaciones de 2011 a la Ley de Salud que regulan el uso del asbesto, las autoridades mexicanas declararon que la red de tuberías de agua potable de la Ciudad de México fue construida con tal mineral hace más de 60 años y no hay planes para que ésta sea remplazada.

Colombia es uno de los países latinoamericanos donde hay más manifestaciones y campañas en contra del uso del asbesto. Dentro de ellos, destaca el movimiento liderado por Ana Cecilia Niño, quien fue diagnosticada con cáncer de pulmón después de su prolongado contacto con el mineral y quien finalmente falleció en enero de 2017.

Actualmente, se debate dentro del Congreso una iniciativa bajo el nombre de Ana Cecilia que prohíbe el uso del asbesto. Sin embargo, la negación de 6 proyectos de ley previos respecto al tema sienta un precedente poco favorable.

Otros países comienzan su labor para erradicar o regular el uso del asbesto. No obstante, la regulación en cada territorio es específica, por lo que cada país enfrenta retos para eliminar esta amenaza.

LatinAmerican Post | Daniela Mata

Copy edited by Marcela Peñaloza

 

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