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Comunidad LGBTI: ¿más fuerte que nunca?

En la política latinoamericana, algunos candidatos LGBTI se han abierto paso e incluso aspiran a la presidencia

Comunidad LGBTI: ¿más fuerte que nunca?

A medida que los derechos de la comunidad  LGBTI (Lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales) están siendo más reconocidos por las diferentes naciones en las que la diversidad sexual y de género era castigada, poco a poco se han ganado espacios decisivos en la política. Los electores, cansados de la demagogia, el continuismo y la corrupción, ven en los nuevos partidos políticos y prometedores líderes, entre los que se encuentran aquellos que hacen parte de la diversidad LGBTI, la oportunidad de un cambio. Es por eso que el pueblo habla a través del voto y el mundo cada vez conoce más de aquellos que fueron tildados de enfermos, pero sólo pensaban y actuaban diferente a los demás.

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El hecho más reciente se presentó en Uruguay, donde Michelle Suárez se posesionó como la primera senadora transexual de ese país, integrando el Frente Amplio, coalición de izquierdas que gobierna allí. La abogada de profesión sustituirá a Marcos Carámbula con el fin de tratar el Proyecto de Ley Integral para Personas Trans, el cual entra a estudio por parte de la Comisión de Población de la Cámara alta. Suárez es reconocida en su país por tener un amplio recorrido como activista en el colectivo Ovejas Negras. Además, trabajó en la elaboración de la Ley de Matrimonio Igualitario en Uruguay, aprobada en 2013.

Venezuela ha sido otro país en los que los ‘trans’ han tenido la oportunidad de llegar al Congreso. Tamara Adrian, en 2016, se posesionó como la primera congresista transgénero, aunque en los tarjetones electorales haya aparecido como aparece en su documento de identidad:  Tomás Mariano Adrian. Abogada y doctora en Derecho Comercial, Adrian logró lo impensado: luchar contra el ‘Chavismo’ y obtener una curul en representación del partido Voluntad Popular, que integra la Mesa de Unidad Democrática.

Políticas como Michelle Suárez, Tamara Adrian y Claudia López han abierto puertas para una América Latina más diversa

Los caminos hacia el poder se empiezan a despejar y una que espera lograr ser la primera presidente mujer y abiertamiente lesbiana de Colombia es Claudia López. La senadora del Partido Verde y precandidata electoral busca derribar una doble barrera en la política colombiana: las mujeres y la comunidad LGBTI. López aspira a seguir los pasos del primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar, médico de 38 años, gay e hijo de un inmigrante indio elegido con el 60 por ciento de los votos. "No soy un político medio indio, ni un político médico, ni un político gay. Es simplemente parte de mí", dijo Varadkar. Considerada una de las naciones más conservadoras de Europa y con una fuerte influencia de la iglesia Católica, Irlanda despenalizó apenas en 1993 la homosexualidad y en 2015, a través de referendo, aprobó el matrimonio de las parejas del mismo sexo. América Latina parece intentar seguir sus pasos.

 

Latin American Post | Jorge Luis Hernández Sánchez

Copy edited by Laura Rocha Rueda