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Las economías más sanas de América Latina

Tres naciones Latinoamericanos figuran entre las más sanas de las economías emergentes

Las economías más sanas de América Latina

El Foro Económico Mundial presentó el último reporte en el cual se analiza qué tan sano es el desarrollo de las economías alrededor del mundo. El estudio utiliza una herramienta denominada Índice de Desarrollo Inclusivo (IDI) que tiene en cuenta once indicadores adicionales al PIB para evaluar el progreso del desarrollo económico y social de 103 países.

De acuerdo con los resultados, Panamá, Uruguay y Chile se encuentran dentro de las diez economías emergentes más inclusivas del mundo.

El IDI utiliza doce indicadores para analizar cómo se comportan los países en tres áreas: crecimiento y desarrollo económico, inclusión social y equidad intergeneracional y sostenibilidad.

Lo que se busca es considerar cómo se distribuyen los beneficios generados por el crecimiento económico entre los miembros de una sociedad, pero también a través del tiempo. Una economía que crece mientras la riqueza se concentra e incrementa la desigualdad no es considerada una economía sana y lo mismo sucede con una economía que agota sus recursos sin tener en cuenta el bienestar de las generaciones futuras.

En contraste, cuando los países logran mejorar los estándares de vida para la población en general y proyectarse de manera sostenible a futuro, se habla de economías sanas. Entre las economías emergentes con mejores resultados según el reporte, Chile ocupó el noveno lugar, Uruguay el octavo y Panamá el sexto, con un IDI de 4.44, 4.46 y 4.54 sobre 7 puntos, respectivamente.

La clasificación es específica de las economías emergentes, ya que los valores del IDI no son comparables entre países industrializados y países en desarrollo debido a la definición de algunos de los indicadores relacionados con la pobreza.

Ahora bien, el caso de Panamá es destacable pues, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, fue el país con mejor comportamiento económico en el 2017, cerrando el año con un crecimiento del 5,3% del PIB. En ese sentido, tras el reporte del Foro Económico, el desempeño del país centroamericano pone de manifiesto que es posible liderar en indicadores económicos sin dejar de lado el desarrollo social.

Latinoamérica continúa siendo la región con más desigualdad en el mundo. En ese contexto, todos los países de la región necesitan diseñar políticas que además del crecimiento económico y la industrialización, promuevan la inclusión de todos los grupos sociales y una distribución más equitativa de la riqueza.

 

Latin American Post | Paula Bautista

Copy edited by Susana Cicchetto