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Rusia 2018: ¿cómo se verá reflejado el mundial en la economía?

El fútbol desata furor, no solo en el desarrollo del juego, sino también en el desarrollo de la economía

Rusia 2018: ¿cómo se verá reflejado el mundial en la economía?

Se aproxima el mundial de Fútbol Rusia 2018, y en las expectativas están; un impacto positivo a la economía, afectando las variables de empleo e incremento de la demanda interna de bienes y servicios. El Instituto Gaidar de Rusia se pronunció en cuanto a estas expectativas manifestando que el evento a desarrollarse entre junio y julio del presente año estaría aportando el 0.2% al Producto Interno Bruto (PIB) del segundo y tercer trimestre, lo que generaría una reactivación de la economía por el lado de la demanda. Además, llegarán al país casi un millón de turistas, lo cual generaría aumentos sustanciales en los precios a corto plazo. 

Hace un año, el presupuesto para el mundial 2018 fue incrementado por el gobierno de Rusia a $10,500 millones de dólares, estipulando un aumento del gasto en los preparativos para el mundial de fútbol, corriendo a cuenta del presupuesto estatal, por lo que el estado ruso estaría asumiendo unos 6.000 millones de dólares que representan más de la mitad del gasto total. Así, quedaron 3.300 millones de dólares para que sean aportados por los inversores y 1.500 millones de dólares por las regiones en donde se disputarán partidos, como lo publicó la agencia efe en su portal web. 

De acuerdo con el plan de inversión, el 50% del presupuesto para el evento será destinado a la construcción de bienes no transables del sector transporte -aeropuertos y carreteras- mientras que un tercio será invertido en la construcción y remodelación de estadios y otras instalaciones deportivas.    

De los últimos cuatro mundiales, tres se han realizado en países con economías emergentes: Corea del Sur, Sudáfrica y Brasil. Estos países gozan de una inversión acelerada en infraestructura, que no se daría a la misma velocidad de no ser por la magnitud del evento, generando un gran beneficio económico aunque a su vez puede producir efectos negativos a largo plazo. En el caso de Brasil, el país destinó grandes sumas del gasto público a inversiones difíciles de recuperar como, por ejemplo, los estadios en Manaus, Natal, Cuiaba, ciudades donde ni siquiera hay equipos de primera división.

El principal indicador económico más difícil de afrontar, para países emergentes, que aguardan citas de este talante ha sido la inflación. Al igual que Brasil 2014, que tuvo una inflación interanual de 6.41% para junio 2014, la cual se debió a un incremento en el precio de los boletos de avión, Rusia espera que la añadidura al PIB, proveniente por el desarrollo del mundial, venga acompañado de una variación de los precios a corto plazo en algunos bienes y servicios (alimentos, entretenimiento, hoteles). La expectativa es que los precios no varíen más de lo que pueda aportar el magno evento a su economía, de forma que no anule el impacto positivo, permitiendo al país europeo mantenerse sobre la senda del crecimiento económico.

A medida que los eventos deportivos toman importancia, los precios tienden a tomar una tendencia alcista en los sectores relacionados al evento, tal como pasó en la final del fútbol colombiano que, debido a un aumento de precios en la boletería, el banco de la república no alcanzó la meta fijada para la inflación.    
 

Latin American Post | Bersan Vizcaya

Copy edited by Laura Rocha Rueda