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Tres claves para permanecer activo en el trabajo

Cada hora extra después de 5 horas sentado aumenta el tamaño de la cintura dos centímetros

Tres claves para permanecer activo en el trabajo

Probablemente, si no fuera por las jornadas laborales de 9 a 6 que nos liga a una silla durante horas haríamos más ejercicio para mantenernos saludables. Sin embargo, existen simples prácticas que podemos realizar en la oficina para mantener cuerpo y mente activos, sin necesidad de visitar el gimnasio. 

 

Numerosos estudios han determino que permanecer sentado durante muchas horas, aumenta las condiciones de obesidad, diabetes tipo 2 e incrementa el riesgo de muerte por enfermedad cardiaca. Cada hora extra luego de estar sentado por más de cinco horas ensancha el tamaño de la cintura en 2 centímetros y el riesgo de enfermedad cardiovascular sube 0,2%. Además de esto, existe evidencia que indica que los niveles de atención y productividad disminuyen tras permanecer más de tres horas en la misma posición o desempeñando una misma actividad. Estas alternativas para promover la actividad física incluso dentro de la oficina, encontradas por expertos, pueden mejorar las condiciones de vida si se realizan a diario, a pesar de que no son de alto impacto.

 

  1. De pie y por las escaleras

 

Esta es quizá una de las actividades más simples para reducir el sedentarismo impuesto por la rutina laboral. Un estudio publicado en 2015 en el British Journal of Sports Medicen, determinó que para frenar los riesgos de salud causados por estar sentado durante un tiempo prolongado, los empleados deberían permanecer de pie y desempeñar sus actividades en esta posición durante dos horas de su jornada de trabajo. 

 

En la actualidad muchas empresas de co-working, agencias creativas y emprendimientos, están reemplazando los tradicionales escritorios por modernas estructuras que pueden ser adaptadas en diferentes alturas, permitiéndole al trabajador cumplir sus funciones de pie o sentado sin afectar su desempeño, postura o comodidad. 

 

Pero trabajar de pie durante dos horas en muchos escenarios no es una opción viable. Es en estos casos donde los especialistas recomiendan usar las escaleras en lugar del ascensor, encontrar alternativas que le permitan llegar caminando al trabajo o recorrer de manera consiente la oficina cada tres horas durante 10 minutos. 

 

  1. Promoviendo las buenas prácticas

 

Muchas empresas han entendido que los ingresos de la compañía dependen de la actividad física de sus empleados. Una investigación que examinó el efecto de los ambientes de trabajo rediseñados (con espacios para meditar, jugar o realizar pausas activas), observó que los ingresos de la compañía crecieron casi en un 10% en los primeros meses de la implementación de las actividades. 

 

Si en la empresa en la que se trabaja aún no implementan fragmentos de tiempo para realizar sesiones de respiración consiente, yoga, estiramientos o ‘breaks’ sin teléfonos móviles a la vista, es momento de empezar a promoverlo. Para muchos, este tipo de actividades son sinónimo de pérdida de tiempo, pero los beneficios pueden evidenciarse de manera inmediata, puesto que los trabajadores que participan en las dinámicas, empiezan a sentirse más activos, creativos y productivos en su jornada.  

 

  1. Oxígeno e hidratación 

 

Al realizar una actividad física las endorfinas que segrega el cerebro producen un estado placentero de alerta y actividad mental. Por lo tanto, las ideas fluyen más fácil que cuando estamos sentados forzando un estado de concentración. Se ha demostrado también que después del medio día los niveles de CO2 suelen aumentar en las oficinas, ocasionando un estado de adormilamiento poco perceptible que puede disminuir hasta en un 15% el rendimiento de los trabajadores. 

 

Para contrarrestar estas consecuencias se recomienda incrementar la ventilación de los espacios laborales después de las 12 del día y mantenerse tan hidratado como si se estuviera haciendo ejercicio físico de alto impacto. Esto no solo mantendrá los sentidos funcionando a la perfección, también propiciará visitar más frecuentes al baño que se traducen en actividad y movimiento. 

 

Implementar de manera diaria al menos una de las tres opciones que exponemos en este artículo será suficiente para reducir los riesgos que implica llevar una vida sedentaria. Como excedente, el desempeño laboral, estado de ánimo y disposición para trabajar, también se verán beneficiados. 

 

Latin American Post | Krishna Jaramillo

Copy edited by Laura Rocha Rueda

 

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