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Colombia: los extremos políticos se enfrentarán en la segunda vuelta presidencial

El representante de derecha, Iván Duque, se enfrentará al candidato de izquierda, Gustavo Petro, para ser el presidente número 60 de Colombia

Colombia: los extremos políticos se enfrentarán en la segunda vuelta presidencial

El pasado 27 de mayo se celebró en Colombia la primera vuelta de los comicios presidenciales para el periodo 2018-2022.

Esta primera jornada electoral dejó como ganador al candidato del Centro Democrático, Iván Duque, quien obtuvo un total de 7’569.693 votos; es decir, el 39,1% de la votación total. En segundo lugar, con 4’851.254 votos y un resultado porcentual del 25,1% quedó Gustavo Petro, representante del movimiento Colombia Humana.

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Por detrás de ellos dos aparece Sergio Fajardo con el 23,7% de la votación, seguido de Germán Vargas Lleras con el 7,3% y Humberto de la Calle con el 2,1%. Este último con el mismo porcentaje que obtuvo el voto en blanco.

De esta forma, tanto Iván Duque como Gustavo Petro participarán en la segunda vuelta que se celebrará el próximo 17 de junio.  Esto se debe que, según el artículo 190 de la Constitución Política de Colombia, “el Presidente de la República será elegido (…) por la mitad más uno de los votos. Si ningún candidato obtiene dicha mayoría, se celebrará una nueva votación (…) en la que sólo participarán los dos candidatos que hubieren obtenido las más altas votaciones”. Es decir que, al no alcanzar Iván Duque el 50% más uno de la votación total debe volver a luchar en una segunda jornada contra el candidato de la izquierda en Colombia.  

Los extremos en lucha

En Colombia para nadie es un secreto que las elecciones del 17 de junio representan una batalla ideológica de gran calibre, al tener que elegir entre la derecha representada por Iván Duque, o por la izquierda de la cual hace parte Gustavo Petro.

Duque, con tan solo 42 años, tiene a su favor el apadrinamiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez. El hoy senador aún representa una de las fuerzas políticas de mayor importancia e impacto en la sociedad colombiana, e Iván Duque refleja entre sus pensamientos y acciones la imagen del ex primer mandatario.

Sin duda alguna la seguridad democrática, la cual pretende fortalecer las instituciones militares en Colombia, así como la defensa a la empresa privada, es uno de los temas más importantes que Duque ha planteado durante su campaña.

En contraste, Gustavo Petro, ex alcalde de Bogotá del 2011 al 2015, viene con ideas basadas en la defensa de los derechos civiles. El nacido en Ciénaga, Magdalena, ha planteado la existencia de un Estado responsable del bienestar de sus ciudadanos, por lo que pretende resaltar la economía pública por sobre la privada. Igualmente, en cuestión de seguridad aseguró que piensa restituir la importancia a las fuerzas de autoridad regionales por sobre las nacionales.

Sin embargo, el tema de los Acuerdos de Paz con la ex guerrilla de las FARC, el cual es fundamental en la actualidad colombiana, termina de cortar aún más la relación entre ambos candidatos y sus respectivas ideologías. Duque no ha dudado en mostrar su preocupación con la “impunidad” que refleja dicho acuerdo hoy en día, y ha dejado en claro que si es presidente intervendrá en este.

Por su parte, Gustavo Petro no se ha visto ajeno a este tema, pero desde el otro lado de este. El candidato ha defendido el acuerdo, desde la importancia que ha representado en relación con la reducción de la violencia en el país y el crecimiento social que han mostrado las regiones en las que antes predominaba la presencia de la guerrilla.

El pasado no olvida

No obstante, ambos candidatos se ven condicionados por espectros judiciales y sociales del pasado. Iván Duque, como bastión del uribismo, lleva a cuestas las investigaciones por nexos con el narcotráfico y el paramilitarismo en contra de Álvaro Uribe (los cuales nunca se han comprobado); así como los crímenes de Estado, los llamados “falsos positivos”, que se presentaron durante el mandato del senador. Esto es algo que hoy en día causa mayor indignación entre los opositores al uribismo y por su puesto a su candidato.

Mientras tanto, a Gustavo Petro lo persigue su pasado con la ex guerrilla del M-19 durante los años 80. El hecho de haber sido parte de este grupo armado lo ha posicionado entre la opinión pública como un posible líder de la ideología marxista expuesta por la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, antigua guerrilla de las FARC, aunque Petro no haya mostrado relación alguna con ellos.

Asimismo, se le ha condenado como un “segundo Chávez” por las semejanzas presentes en su discurso con el exmandatario venezolano. Además, su permisividad con el régimen liderado por Nicolás Maduro en Venezuela ha dado pie para que sus contradictores aseguren que la llegada de Petro al poder significaría la réplica del “Socialismo del siglo XXI” en Colombia.

Es así como el próximo 17 de junio los colombianos tendrán que elegir entre dos ideologías y fuerzas políticas muy diferentes, lo cual refleja la polarización que el país ha venido mostrando durante los últimos años. De uno de esos dos extremos saldrá el próximo presidente de Colombia.

 

Latin American Post | Christopher Ramírez Hernández

Copy edited by Diana Rojas

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