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Colombia: Polémica construcción en Isla Gorgona es un hecho

Tras haber sido una prisión, la isla ahora servirá como base militar para reducir la criminalidad en el Pacifico

Colombia: Polémica construcción en Isla Gorgona es un hecho

La Dirección de Parques Nacionales Naturales, la Armada Nacional, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA y el INL, Agencia de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley de la embajada de los Estados Unidos en Colombia (financiador del proyecto), llegaron a un consenso para dar inicio a la construcción de la subestación de Guardacostas de la Armada Nacional en la isla Gorgona.

 

Tras el paso de tres almirantes por la dirección nacional de Guardacostas y sus infructuosas labores para lograr un consenso con la comunidad científica y las autoridades ambientales en la isla, el Capitán de Navío Carlos Augusto Delgado Yermanos logró adelantar, en cerca de tres meses, la armonización entre las instituciones para acabar con las controversias y dar paso a las coincidencias producto del trabajo solidario entre las partes.

 

Atrás quedaron las polémicas entre el Comité Científico del Parque Gorgona y el Contralmirante Andrés Vásquez, los desencuentros entre las diferentes instituciones y se cumplieron todas las recomendaciones de los científicos y las autoridades ambientales para la construcción de esta fundamental instalación militar. Esta es necesaria para hacer frente al tráfico de combustible, pesca ilegal y por supuesto de narcóticos por parte de bandas criminales mafiosas en la región del pacífico colombiano.

 

El Vicealmirante Evelio Ramírez Gáfaro Jefe de operaciones Navales de la Armada Nacional afirmó en diálogo con LatinAmerican Post que “con este proyecto, indiscutiblemente, se le va a poner una zancadilla a quienes persisten en las actividades ilícitas como la pesca ilegal, el contrabando de combustible y por supuesto el narcotráfico, estando la subestación de Guardacostas de la Armada con pleno funcionamiento en Gorgona se le va a dificultar en gran medida la comisión de delitos en esta área tan importante para el país como es la región del Pacífico”.

 

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En la isla se construirá un muelle del que carece la isla para el desembarco de turistas, personal del Parque Nacional, científicos y de las autoridades. Además, se adecuarán unas instalaciones ya existentes en el Parque y se levantará una torre con un potente radar que permitirá la labor de interdicción marítima por parte de las autoridades militares.

 

Estas construcciones y la operación desarrollada por la Armada Nacional con un personal que no sobrepasará los 28 militares, preocupó durante casi una década a científicos y ambientalistas que consideran la isla como un tesoro en medio del océano Pacífico. Sin embargo, gracias a las recomendaciones del Comité Científico, se lograron ajustar los requerimientos para que se minimizaran los impactos negativos tanto de la construcción, como de la operación.

 

Agradecemos inmensamente a la comunidad científica todo el apoyo que le da al parque nacional, es por la comunidad científica que tenemos un buen manejo del parque y esto se ve reflejado en la distinción que obtuvimos por parte de la UICN al incluir el parque nacional natural Gorgona en la lista verde de áreas protegidas en el mundo, por eso le pedimos a la comunidad científica que nos acompañen para garantizar que el manejo de la subestación sea impecable desde el punto de vista ambiental” dijo por su parte, la directora general de Parques Nacionales Naturales, Julia Miranda Londoño.

 

La grave amenaza que sufre Gorgona sin la labor especializada de uno de los más distinguidos equipos militares con los que cuenta Colombia, los Guardacostas de la Armada Nacional, son evidentes. La pesca ilegal pone en grave riesgo ecosistemas enteros y promete la posible extinción de cientos de especies cuya fragilidad está bajo la lupa de científicos.

 

El tráfico de combustible y las aberrantes prácticas de los delincuentes derramando al mar los hidrocarburos destinados a los laboratorios de cocaína instalados en las selvas del Pacífico, son otra de las prácticas que se podrán evitar con la operación de esta subestación.

 

Christopher Landberg, director del INL de la Embajada de los Estados Unidos en Colombia aseguró que “este, es uno de los proyectos prioritarios para nosotros, es uno de los proyectos más grandes en importancia, pensamos que este es parte de un proyecto más grande que es construir una red de radares por todo el Pacífico que tendría un impacto estratégico en toda la región, porque ayudaría a la Armada, especialmente a los Guardacostas al tener una mayor y más efectiva presencia en el mar por donde está pasando cerca del 90% de la cocaína que llega a los Estados Unidos”.

 

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“Todas las partes, nos escuchamos, le dimos el valor respetuoso y necesario a los argumentos de unos y otros y de esta manera pudimos llegar a unos acuerdos que permiten avanzar, en definitiva, la articulación entre las entidades del estado permiten llevar bienestar, seguridad y protección no sólo a los colombianos, también a los recursos naturales de nuestra nación, sin duda la intención de Parques, de la ANLA, el INL, del mismo Comité Científico (El Comité Técnico Científico del Parque Nacional Natural Gorgona) y por supuesto de la Armada Nacional, es la de proteger este inmenso patrimonio natural, pero al tiempo todos entendimos que también el deber de todos es proteger la constitucionalidad y nosotros tenemos un mandato qué cumplir y para hacerlo de la mejor manera, necesitamos la subestación”, dijo por su parte el Capitán de Navío Carlos Delgado a LatinAmerican Post.

 

Algo de historia

Fue, el conquistador Francisco Pizarro, quien primero desembarcó en una pequeña isla en el pacífico a 35 kilómetros de la costa del continente frente a las costas de lo que hoy es el municipio de Guapi en el Cauca.

 

Fue en el año de 1527 cuando el conquistador de Perú llegó a esta volcánica isla de nueve kilómetros de largo y que le hizo pensar en Gorgona, el personaje de la mitología griega cuya cabellera estaba conformada por cientos de serpientes venenosas y que al hacer contacto visual con sus víctimas, las convertía instantáneamente en piedra.

 

La isla no convirtió en piedra a los hombres de su tripulación, pero si los redujo considerablemente. De 150 hombres que llegaron a la isla con Pizarro, sólo sobrevivieron 85 de ellos a causa de enfermedades y principalmente por la picadura de las numerosas serpientes que habitan aún hoy día a Gorgona. Sólo 12 hombres lo siguieron en su campaña por la conquista del imperio Inca cuando por fin recibió apoyo desde Panamá.

 

Siglos más tarde, durante el gobierno de Alberto Lleras Camargo, en 1959, la isla se convirtió en una prisión, que ante la inexistencia de la pena de muerte en Colombia, este recinto en medio del Pacífico, fue la manera de exiliar y condenar a una muerte emocional y espiritual a los peores criminales del país suramericano.

 

Sólo hasta 1984, el gobierno del conservador Belisario Betencur tomó la decisión de cerrar definitivamente la prisión y convertirla en un paraíso que no sirviera de campo de concentración para criminales. A partir de ese mismo año fue declarada como Parque Nacional Natural y con la instalación de la subestación de Guardacostas de la Armada, este tesoro del Pacífico colombiano estará más resguardada para continuar siendo un rincón grande, respetado y libre.

 

Latin American Post | Alberto Castaño
Copy edited by Marcela Peñaloza

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