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Berta Cáceres: La ambientalista que triunfó luego de morir

En LatinAmerican Post queremos recordar a la líder hondureña que fue asesinada por su defensa del medio ambiente

Berta Cáceres: La ambientalista que triunfó luego de morir

El 3 de marzo de 2016, un grupo de sicarios ingresó a la vivienda de Berta Cáceres ubicada en La Esperanza, Honduras. Cáceres fue asesinada a tiros por el grupo que invadió su hogar a pesar “del alto nivel de seguridad que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había obligado a proporcionarle", reseñó El País.

De acuerdo con Semana Sostenible, las primeras informaciones apuntaban a que el asesinato fue producto de un robo. Sin embargo su familia y allegados manifestaron vehemente que la líder medioambiental fue asesinada por su lucha contra la construcción de la hidroeléctrica en el río Gualcarque. El proyecto hidroeléctrico, Agua Zarca, iba a ser ejecutado por la empresa Desarrollo Energético Sociedad Anónima (DESA), la cual contaba con el apoyo de la corporación china Sinohydro.

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No obstante, el desarrollo del mismo afectaba el patrimonio natural, cultural y  social de la comunidad indígena Lenca, que habita en territorio salvadoreño y hondureño y a la que pertenecía Cáceres. Por esta razón, la líder indígena ambiental se opuso a este proyecto en colaboración con el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), el cual cofundó en 1993.

Cáceres provenía de una familia acostumbrada a defender los derechos humanos. De acuerdo con la BBC, la madre de Cáceres, alcaldesa, partera y enfermera, ayudó a refugiadas salvadoreñas en la época de la represión en los años 80. Por esto no era de sorprender su activismo y lucha por la protección del medio ambiente, los derechos humanos y la comunidad Lenca.

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Cáceres creía fielmente en la defensa y protección del Medio Ambiente por lo que le manifestó a la BBC que ella y el pueblo indígena Lenca "nos consideramos custodios de la naturaleza, de la tierra, y sobre todo de los ríos".  Es más, el mismo medio reseñó que Cáceres no cedería en su lucha “ni [por] las amenazas de violarla y lincharla. Ni las amenazas de atacar a su madre y secuestrar a sus hijas. Ni el asesinato de sus compañeros”.

Su lucha fue ampliamente conocida mundialmente y, de hecho, la hizo acreedora del Premio Medioambiental Goldman, conocido también como al “Nobel verde”,  en 2015. Lamentablemente, haber sido galardonada con el máximo reconocimiento para ambientalistas no evitó que su voz fuera silenciada.

Aunque el desenlace de Cáceres fue fatal, su lucha rindió frutos. De acuerdo con Semana Sostenible, la corporación DESA finalmente desistió de la construcción de la hidroeléctrica el año pasado, luego de que el Banco Holandés de Desarrollo (FMO) y el Fondo Finlandés para la Cooperación Industrial (FINNFUND) retiraran su apoyo al proyecto. El retiro de la compañía y su decisión de no construir la hidroeléctrica son un triunfo para Berta Cáceres y todos aquellos que la acompañaron en la oposición a este proyecto. Si bien la victoria llegó tarde, Cáceres cumplió con su cometido.

A pesar de la muerte de Cáceres su lucha sigue viva e inspira a muchos alrededor del mundo. Su hija, Berta Zuñiga Cáceres, desde el año pasado lidera la COPINH y fue víctima de un atentado del cual logró salir con vida.

 

LatinAmerican Post | Marcela Peñaloza

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