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Latinoamericanos contra los productos desechables

Emprendedores latinoamericanos idean 6 nuevas maneras de evitar la contaminación por materiales desechables

Latinoamericanos contra los productos desechables

El uso y desperdicio de productos desechables se ha convertido en uno de los mayores problemas a los que la sociedad actual se está enfrentando, ya que causa un gran grado de contaminación en diversos ecosistemas del planeta. Además, como su nombre lo dice, se trata de productos que se utilizan sólo un par de veces antes de ser desechados.

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Una de las maneras para combatir la contaminación generada por estos productos es el reciclaje. Sin embargo, hay algunos productos desechables elaborados con materiales, como el poliestireno, cuyo reciclaje es difícil y que además pueden tardar hasta cientos de años para biodegradarse.

Ante esta alarmante situación han surgido en Latinoamérica empresas que buscan crear nuevas maneras de eliminar el uso de estos productos, o bien, mejorar las condiciones de su reciclado.

1. Las colillas de cigarrillo

La primera de estas es Ecofilter, una empresa mexicana de biotecnología que se dedica a recolectar colillas de cigarros para poder convertirlas en diversos productos biodegradables. Este proyecto liderado por Paola Alejandra Garro Almendar y Leopoldo Benítez, surgió hace seis años, después de la publicación de la tesis de Benítez.

En su trabajo de grado, Benítez planteaba el objetivo de disminuir el desperdicio de las colillas de cigarro y darles una segunda vida como otros productos que no tengan un efecto negativo en el medio ambiente, pues se trata de un producto muy nocivo que tarda entre 10 y 12 años en degradarse.

El proceso para darles a las colillas un segundo aire consiste en recolectarlas con la precaución adecuada, ya que las colillas están diseñadas para retener las sustancias cancerígenas del cigarro. Posteriormente, las colillas se deben someter a un proceso biotecnológico donde colocan una enzima en las colillas que las descompone y las purifica en un lapso de quince días.

Después de este proceso que genera una masa muy similar al algodón, el material es lavado y transformado en diversos productos como macetas, platos e incluso libros, que pueden degradarse con facilidad. El uso de este material sustituye al uso de la celulosa de árboles, por lo que también ayudaría frenar la tala excesiva.

Paola menciona que planean procesar alrededor de dos millones cuatrocientos mil colillas, lo cual implica evitar la tala de tres mil noventa y cuatro árboles al año y el mantenimiento de trescientos ochenta y un millón de litros de agua limpia.

2. El aguacate no es solo comestible

Mientras Ecofilter encuentra las bondades de un vicio, la empresa Biofase, también mexicana, encuentra soluciones a la contaminación en un alimento muy querido y nutritivo, el aguacate.

Scott Munguia, el creador de esta empresa, descubrió que en la semilla del aguacate se encuentra un biopolímero que puede ser extraído y convertido en resinas bioplásticas que, como se puede intuir por el nombre, son muy similares al plástico que utilizamos día a día y que.

De acuerdo con la página web de Biofase, pueden procesarse con todos los métodos convencionales para el moldeo del plástico y pueden reemplazar ciertas aplicaciones del polietileno, el polipropileno y el poliestireno.

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Las principales diferencias entre el bioplástico y el plástico son que el primero proviene de fuentes vegetales y además es biodegradable, pues cualquier utensilio creado con él puede enterrarse en la tierra para reincorporarse al medio ambiente en forma de nutrientes, teniendo un ciclo de vida similar a otros elementos orgánicos.

Biofase inició su vida como una empresa dedicada a la distribución y fabricación de este material, pero a partir del año 2016 con el objetivo de lograr un mayor reconocimiento de la empresa, se abrió una nueva planta para manufacturar cubiertos y popotes con el nombre de la marca. También es importante mencionar que la manufactura de estos productos produce menos contaminación que la del plástico normal.

3. Botellas de plástico por cupones

Mientras esto sucede en México, en Colombia, una nueva iniciativa con el nombre de Ecobot incentiva a los habitantes del país a reciclar. El Ecobot es una máquina recolectora de botellas de plástico que funciona como una máquina expendedora a la inversa, es decir, las personas introducen sus botellas de plástico en ella y a cambio reciben cupones de descuento para diversos productos. Los operadores de Ecobot se aseguran de que los residuos lleguen a plantas procesadoras donde se transforman en fibras textiles o láminas de PET.

4. Ropa de plástico

En cuanto a fibras textiles hechas a base de plástico, en Perú se está creando un nuevo objeto que pretende ayudar a los niños en la zona de los altos Andes a llevar sus cosas a las escuelas y protegerse de las lluvias: la ponchila.

La ponchila surge de una iniciativa propuesta por las empresas Pacífico Seguros, Agua San Luis, Wong y Metro, que en 2017 decidieron darle una nueva utilidad al plástico al utilizar botellas desechadas para crear una mochila que además funciona como un poncho para proteger a los niños de las zonas de Puno, Cusco y Arequipa; quienes a menudo sufren de lluvias y clima frío.

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Para la creación de cada ponchila se necesitan alrededor de ochenta botellas de plástico. Es por esto que estas compañías con ayuda del Ministerio del Medio Ambiente de Perú, han puesto puntos de recolección en distintos puntos del país, donde personas pueden acudir a donar las botellas de plástico que ya no necesiten.

4. Vasos reutilizables

En Chile, hay una empresa llamada Mi vaso y quiere combatir el desperdicio al poner sus ojos sobre eventos masivos, como conciertos, donde normalmente se genera mucho desperdicio.

La solución que propone Mi vaso consiste en ofrecer vasos biodegradables a los asistentes de estos eventos masivos, quienes decidan utilizar el vaso dejan un depósito en efectivo, éste se les devuelve al regresar el vaso o bien pueden quedarse con el vaso y utilizarlo en repetidas ocasiones. Los vasos devueltos son lavados y reciclados para su reutilización. Además, la empresa busca ser más llamativa para los organizadores de los eventos al ofrecerles vasos personalizados para la ocasión.

5. Los neumáticos son materia prima

En Ecuador, la empresa Ecocaucho quiere deshacerse de un residuo desechable de mayor tamaño y en el que pocas veces pensamos cuando hablamos de estos residuos, los neumáticos.

Ecocaucho toma los neumáticos que las personas desechan y los utiliza como materia prima para la creación de diferentes materiales biodegradables a base de caucho reciclado, que puede utilizarse para crear pisos, alfombras, elementos de señalización vial y también nuevas llantas duraderas y cuya fabricación es más amigable con el medio ambiente.

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Retos

Estos proyectos parecen una alternativa buena y viable al problema de la contaminación. Sin embargo, Scott Munguia, de la empresa Biofase, menciona que uno de los retos para implementarlos es que las personas aún no quieren pagar más dinero por estos productos, a pesar de sus beneficios para el medio ambiente. Las personas prefieren utilizar el plástico común.

 

LatinAmerican Post | Alan Rosas González
Copy edited by Marcela Peñaloza

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