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Ser periodista en Latinoamérica es el oficio más peligroso

El cubrimiento de temas relacionados con corrupción y derechos humanos, se han convertido en algunas razones por las que los periodistas son asesinados

Ser periodista en Latinoamérica es el oficio más peligroso

En lo que va del presente año, en América Latina el número de periodistas asesinados asciende a catorce. Esta cifra es el resultado de la violencia perpetrada en contra del ejercicio informativo y la libertad de prensa, según la Sociedad Interamericana de Prensa. Estos crímenes, distribuidos en países de centro y sur de Latinoamérica, corresponden a periodistas que adelantaban labores investigativas en temas relacionados con el crimen organizado, la corrupción política en las entidades estatales, el narcotráfico y la violación a los derechos humanos.

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De acuerdo con la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) de los catorce periodistas asesinados en el primer semestre de 2018, cuatro pertenecen a México, dos son de Brasil, dos de Guatemala, uno en Colombia, uno corresponde a Honduras, uno a El Salvador y tres a Ecuador. Estos últimos fueron los asesinatos en territorio colombiano de los comunicadores del diario El Comercio, según las autoridades, por las disidencias de la desmovilizada guerrilla de las FARC  (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), hoy convertidas en partido político. 

En este panorama, poco favorable y en su mayoría impune, México se apuntala como el país más peligroso para el ejercicio periodístico de la región, señala la organización Reporteros Sin Fronteras. Entre el año 2000 y el 2018, han sido asesinados por lo menos 118 periodistas. El año más crítico fue 2017 cuando once comunicadores murieron, uno menos que en Siria. Además, se registraron 507 agresiones contra comunicadores y once fueron desplazados de su territorio.

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Por su parte, y después del ascenso del presidente Nicolás Maduro al poder, en Venezuela se han registrado distintos casos de censura y supresión a los medios de comunicación, señala la SIP. Un ejemplo claro fue el cierre de cadenas de televisión por suscripción, como Caracol Televisión, RCN Televisión y NTN24, todos canales colombianos.

De igual manera las emisoras Caraqueña 92.9 FM y Mágica 91.1 FM, fueron cerradas a pesar de que llevaban más de treinta años al aire. Según el Instituto Prensa y Sociedad Venezuela de 2013 a 2018 han dejado de circular 35 diarios, 18 de manera definitiva y 16 suspendieron temporalmente sus ediciones en papel.

A diferencia de estos hechos, y después de muchos años de reprensión al ejercicio periodístico por parte de los distintos actores armados (legales e ilegales), la prensa colombiana “celebra” la condena proferida por el Tribunal de Bogotá. La entidad sentenció a José Miguel Narváez a 30 años de prisión, por su autoría de manera intelectual en el asesinato del periodista y humorista Jaime Garzón, asesinado por sicarios en agosto de 1999.

Situaciones que pueden afectar el ejercicio periodístico

En Nicaragua, la creciente oleada de violencia y represión del gobierno de Daniel Ortega a la ciudadanía y medios de comunicación nicaragüense. A Venezuela y la migración masiva de sus pobladores, a raíz de la difícil situación que atraviesa el país desde que Nicolás Maduro se tomó el poder. A Colombia y la creciente oleada de asesinatos a líderes sociales y defensores de derechos humanos y, además, al inicio y políticas que adoptará el nuevo gobierno de Iván Duque.

 

Latin American Post |  Walter Reina Parra 

Copy edited by Laura Viviana Guevara Muñoz

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