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Liliana Ibáñez: la imparable nadadora mexicana

Nueve medallas y cinco de ellas de oro, en la pasada cita centroamericana de Barranquilla 2018, la colocan en lo más alto de la natación

Liliana Ibáñez: la imparable nadadora mexicana

Dieciocho pruebas en apenas seis días le esperaban a la talentosa nadadora mexicana Liliana Ibáñez, en los días previos a los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se celebraron en la ciudad colombiana de Barranquilla entre el 19 de julio y el 3 de agosto. La mexicana, también conocida como la “Dama de Hierro”, debía superar las 9 eliminatorias para alcanzar las 9 finales y lo logró. Pero eso no fue todo, pues obtuvo medallas en todas las competiciones.

Read in english. Liliana Ibáñez: the unstoppable Mexican swimmer

El portal amqueretaro.com reflejó días antes que Ibáñez,  tenía cifradas muchas esperanzas para la cita de Barranquilla. El mencionado medio incluso hizo la comparación con la húngara Katinka Hosszu, considerada la “Dama de Hierro” de este deporte por sus múltiples medallas olímpicas, mundiales (de etapas de copas del Mundo, y campeonatos europeos), así como por su lucha activa en los derechos de los nadadores en el orbe. No estaban equivocados con la expectativa. “Físicamente me preparé para eso y sé que va a ser un maratón más mental que físico; por eso, lo que más he entrenado es la mente”, declaró la deportista al mencionado portal.

Ibáñez estudió entre 2010 y 2014 en la Universidad de Texas A&M, y desde entonces se ganaba los elogios de su entrenador Steve Bultman, quien aseguró de acuerdo a amqueretaro.com que la mexicana era quien más pruebas nadaba en los campeonatos de la Asociación Nacional de Atletas Intercolegiales (NCAA). Desde entonces mostraba una extraordinaria condición física. Bultman solo se limitaba a decirle: “tienes que ser fuerte mentalmente y tener mejor tiempo al del día anterior”.

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Solo ella es capaz

Sí. Ganó 9 medallas, 5 de ellas doradas, pero aun así no todo fue perfecto para Ibáñez en Barranquilla. Su cuerpo colapsó por la exigencia de aquellos días de competencia, pero una vez más su fortaleza mental la impulsó a seguir sin detenerse.

ESPN explica que en los eliminatorios de 200 metros libres, Ibáñez fue tercera en su serie, y menos de media hora después debió competir en la serie de los 50 metros mariposa, en la que también avanzó a la final. La joven de 27 años, pensó en ese momento en renunciar a alguna de las dos por el cansancio que acumulaba.

"Le dije al entrenador ¿cuál nado? y me dijo: piensa en el 200 y el 50 de mariposa vendrá después. Hice en 200 mi mejor tiempo desde 2011 y con la adrenalina nadé la otra final", contó la destacada atleta mexicana tras obtener dos bronces en 26 minutos.

Pero los mejores recuerdos de Liliana en los Centroamericanos no tienen que ver con las victorias pese a ser la mejor atleta de este certamen, sino con un segundo lugar que le concedió la presea de plata en los 50 metros estilo libre. "Es mi medalla favorita porque me quedó la espinita de no terminar primera y porque el tiempo de 25.15 segundos tiene un significado especial; quedé a 15 centésimas de bajar de 25, mi meta de vida", asegura.

 

 

Disciplina es la primera regla

No fue su estampa física, de extremidades largas y mucha fortaleza corporal la que le dio a Ibáñez el destacado performance en Barranquilla. Según ESPN, fue su mente, pues ha sido entrenada con rutinas de monjes las cuales aprendió cuando llegó a tener un sobrepeso de 80 kilos. "Empecé a poner reglas como dormir 8 horas, hacer yoga y ejercicios de meditación. No medité 8 horas como los monjes, pero sí 10 minutos y me volví más espiritual y centrada", confesó al conocido medio internacional deportivo.

Para conseguir oro en los 4×100 relevo combinado, 4×100 relevo combinado mixto, 4×100 relevo libre, 4×100 relevo libre mixto y 4×200 relevo libre; plata en los 50 metros estilo libre, y bronce en 100m libre, 200m libre y 50m mariposa, se necesita disciplina. Ibáñez fue en Barranquilla una especie de Michael Phelps en las Olimpiadas de Beijing 2008. “Era muy difícil y complicado ganar las nueve competencias, pero estoy muy feliz con mi desempeño, así como el del todo el equipo, pues se lograron 43 preseas”, declaró a ESPN.

Esto.com apunta a las características físicas y de personalidad de esta chica, de ojos brillantes, y con una calidez humana que todos resaltan. Ibáñez aprendió a cocinar y sobre todo comer sano, apegada a una disciplina en la que no consume alimentos fuera de casa, logrando colocar la balanza en 59 kilos para competir en estado óptimo ante sus rivales. Que nadie se asombre si logra competir en una final de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.  

Confesó a Esto que por el momento desconoce cómo terminará el año, ya que aún no han hecho su calendario de competencias restantes. “Por lo pronto a descansar, porque los Juegos de Barranquilla fueron duros, después enfocarme a los Juegos Panamericanos Lima 2019 y los Olímpicos Tokio 2020”, sentenció.

Ser una atleta de alto rendimiento ha forjado a Liliana como ser humano, no solo en lo deportivo pues ya tiene una licenciatura, una maestría y un objetivo mayor: concretar un doctorado en la Universidad de Harvard. Algo que ella define como: “Los Juegos Olímpicos de la academia”, según Sin embargo.com.

La misma página señala que la oriunda de Guanajuato ya acumula 14 años como atleta de alto rendimiento, un ciclo en el que ha sido seleccionada para participar en Juegos Olímpicos, Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos, Campamentos Mundiales y en el que ha obtenido hasta 11 récords Nacionales.

 

LatinAmerican Post | Onofre Zambrano

Copy edited by  Laura Viviana Guevara Muñoz