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Glifosato: ¿culpable o inocente?

Monsanto deberá pagar una multimillonaria demanda por no advertir a los consumidores que sus productos agroquímicos con glifosato son perjudiciales para la salud

Glifosato: ¿culpable o inocente?

La multinacional Monsanto encara por primera vez una demanda por los posibles daños a la salud que causa el componente principal de sus herbicidas: el glifosato. La productora de agroquímicos deberá pagar US$ 289 millones, por no advertir a sus consumidores el riesgo que representan sus productos Roundup y RangerPro.

A sus 42 años, Dewayne Johnson evidenció un sarpullido que se expandió por todo su cuerpo, después de una serie de rigurosos exámenes médicos fue diagnosticado con linfoma no Hodgkin, una especie de cáncer en los linfocitos. El jardinero de escuelas de San Francisco y padre de dos hijos no tiene una esperanza de vida mayor a dos años y atribuye su enfermedad al constante uso de herbicidas por motivos laborales. No obstante, queda la duda, ¿es el glifosato un factor determinante para contraer cáncer?

Herbicida cancerígeno

Durante un mes, un jurado del tribunal de California deliberó el caso Johnson vs. Monsanto. Finalmente, la jueza Suzanne Ramos Bolaños ordenó a la multinacional pagar una millonaria cifra en compensación y daños.

El demandante inició el proceso en 2015, un año después de ser diagnosticado, y lo basó en un estudio del mismo año de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que clasificaba el glifosato como “posiblemente cancerígeno para humanos” dentro del Grupo 2A junto con cámaras bronceadoras y turnos de trabajo nocturnos. La investigación también presentaba evidencia limitada de personas con linfoma no Hodgkin a causa del contacto con este herbicida.

El oficio de jardinería obligaba a Johnson a rociar el químico aproximadamente cada 12 días. Incluso en dos ocasiones, por accidente, quedo bañado en el herbicida. Su condición médica le impidió continuar trabajando y su esposa Araceli tuvo que conseguir dos empleos para costear su enfermedad.

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“Lucharé hasta mi último aliento” afirmó Johnson en el juicio que tuvo que ser acelerado debido a la gravedad del cáncer que padece. Además de un triunfo personal, para el jardinero el proceso jurídico significó “ayudar en una causa que es bastante más grande que yo”, expresó posterior al juicio.

Como el caso de Johnson existen otros 5.000 en Estados Unidos. Sin embargo, para los representantes de Bayer, farmacéutica dueña de la compañía desde 2016, el juicio no fue lo que esperaban.

Bayern dice que el glifosato es seguro

El día siguiente al veredicto un portavoz de la firma alemana declaró para la agencia de noticias AFP que “Bayer está convencido de que el glifosato es seguro y no causa cáncer”.

La controversia que causó el tema reveló opiniones diversas. La biotecnóloga y redactora del diario de tecnología y ciencia Hipertextual, Azucena Martín, habló en exclusiva para desmentir algunos mitos del glifosato. “Dentro de los herbicidas más efectivos, el glifosato es el más seguro para el ser humano. Sólo ataca a las plantas y las personas y animales no corren ningún peligro, no se acumula y no puede generar toxicidad a largo plazo”.

En cuanto al juicio, Martín afirmó que “no hay pruebas concluyentes de que pueda causar cáncer y no se puede establecer qué fue lo que le causó la enfermedad a ese pobre señor, pues podría ser un cúmulo de distintos factores”.

El juicio solo aumentó la polémica respecto a los herbicidas. Para algunos grupos ecologistas, el caso de Johnson es suficiente para condenar esta sustancia química, además se apoyan en estudios que confirman la contaminación genética y transgénica de cultivos y suelos.

Para otros, como la Dra. Martín, no hay pruebas suficientes para determinarlo cancerígeno. En 2017, la OMS se vio envuelta en un escándalo que le acusaba de ocultar evidencias de que efectivamente el glifosato no generaba cáncer.

Lo cierto es que desde su comercialización en 1996 su uso aumentó 15 veces y alrededor de 750 productos en América lo contienen. Ahora, sin saberlo, millones de personas consumen pequeñas cantidades de esta sustancia y no hay una postura clara de la OMS sobre el tema. Desde 2017, la Organización Mundial de la Salud no se ha manifestado al respecto.

 

LatinAmerican Post | Lina Vargas
Copye edited by Marcela Peñaloza

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