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¡Increíble! Exguerrilleros trabajan en la industria de la moda colombiana

La industria de la moda busca contratar excombatientes de la guerra en Colombia, después de la firma del acuerdo de paz en 2014

¡Increíble! Exguerrilleros trabajan en la industria de la moda colombiana

Actualmente, más de 7.000 excombatientes de la exguerrilla de las FARC buscan reincorporarse a la vida civil. Diferentes testimonios están de acuerdo en que que exguerrilleros y exparamilitares necesitan una oportunidad para recuperar sus vidas de la guerra.  

La industria de la moda en Colombia, que mueve cerca de USD $ 2,5 millones en el país, tiene un compromiso único con la reconciliación del conflicto bélico que duró 50 años, según The Business of Fashion. Por esto, ha abierto sus brazos para recibir mano de obra calificada que ayude en el progreso proporcional de las dos partes: las vidas y la industria.

Contratación de víctimas y excombatientes

Ederlidia Garizao fue costurera de uniformes para el grupo paramilitar de las Autodefensas Unidas de Colombia. Hoy por hoy, tras escapar de amenazas y persecuciones por medio del desplazamiento forzado, maneja una planta de confección que genera cerca de 30 a 40 empleos directos e indirectos. Así lo contó ella misma para el Canal Trece Colombia.

Después de su proceso de revinculación a la sociedad con la Agencia Colombiana de Reintegración, Ederlidia ha logrado confeccionar ropa para grandes marcas de moda del país, conformando un equipo de trabajadores que alguna vez caminaron por las selvas colombianas empuñando un arma.

Uno de sus benefactores es el politólogo y diseñador Pablo Restrepo, fundador de la marca Paloma y Angostura, cuyas prendas son todas confeccionadas por reinsertados y hechas con materiales sostenibles.

Restrepo recuerda que uno de sus mentores le pidió que no tuviera miedo de contratar excombatientes y víctimas. "Si te rechazan, no te tratan igual. Para mí, ha sido un proceso espiritual, entendiendo la diferencia entre ser compasivo con ellos y ser acorde, no queremos que la gente sienta pena por ellos. Eso es absolutamente necesario para no caer en esa mentalidad de victimización", explicó al portal The Business of Fashion.

Por su parte, Maribel Reyes, líder de Alianzas Público-Privadas de la Unidad de Víctimas, aseguró al mismo medio que el sector textil está muy comprometido. En términos de competitividad, algunas empresas de la moda han decidido contratar excombatientes y víctimas en todos sus procesos comerciales.

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Reintegración, emprendimiento e inversión

Las diseñadoras de moda Laura Laurens y María Luisa Ortiz, se unieron a una iniciativa impulsada por la Revista Fucsia en el año 2016. Esta invitaba a diseñadores emergentes a visitar zonas del conflicto para convertirse en mentores de víctimas y excombatientes para su reinserción laboral en diferentes campos de la industria textil.

Fue esta iniciativa la que impulsó a estas mujeres a continuar visitando territorios donde ahora se fabrican prendas de vestir. En Icononzo, Tolima, por ejemplo, varios diseñadores trabajan de la mano con excombatientes que ahora elaboran uniformes.

"La clave es aprender cómo reincorporar a los excombatientes a la vida civil y hacerlos productivos a través del negocio de la moda", dijo Laurens a The Business of Fashion. Luego explicó que una vez "validados dentro del sistema de la moda", les ayudarán a conectarse con Inexmoda y otros actores clave para explorar oportunidades comerciales.

"Como diseñadores, evaluamos sus condiciones, el contexto y les servimos como conectores para que puedan avanzar", aseguró. Otros creativos de la industria, como Pablo Socarrás y la directora de transformación de Inexmoda, le apuestan a la inversión en las zonas del conflicto, donde el cultivo del gusano de seda y la producción de este material podría ser provechoso.

Algunos datos

De acuerdo con Oxford Business Group, Colombia es el tercer país más productivo después de Brasil y Argentina, en el mundo de la moda. Además, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el sector representa alrededor del 20% del empleo industrial total de Colombia, con 615.600 personas que trabajan en la moda y la industria textil en general.

No obstante, existe un déficit de mano de obra calificada. Hacen falta entre 200.000 y 300.000 personas para suplir las necesidades de demanda del sector, de acuerdo con The Business of Fashion. Por esto, la contratación de excombatientes y víctimas podría ser una solución pragmática.

LatinAmerican Post | Jorge Becerra

Copy edited by Diana Rojas Leal

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