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Tren Maya: el más ambicioso proyecto turístico de la región

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Uno de los proyectos insignia de AMLO en México es este tren “turístico y cultural” que conecta los principales destinos del mundo Maya

Tren Maya: el más ambicioso proyecto turístico de la región

En el segundo de dos referendos que ha convocado desde que su partido está a la cabeza del Congreso, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), pidió la opinión del electorado con respecto a la construcción de un multimillonario proyecto turístico.

Read in english: 'El Tren Maya': the most ambitious tourist project in the region

El Tren Maya, cómo se le ha llamado, conectaría cinco estados del sudeste mexicano, creando una red ferroviaria entre los principales destinos turísticos de esta región del país: Cancún, Chichen Itza, Tulum, Palenque y Calakmul.

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La construcción del Tren Maya inició el 16 de diciembre, pero aún hay muchas incógnitas alrededor del proyecto, particularmente en lo que respecta sus costos y los beneficios que traerá a las comunidades locales.

¿Cuánto cuesta el Tren Maya?

En un principio, la cifra anunciada cómo presupuesto por AMLO rondaba entre los $6.000 y $8.000 millones de dólares, pero se sabía que era un estimado impreciso, una diferencia de $2.000 millones de dólares en costos deja mucho a la suerte.

Al final, la cifra del presupuesto total se ajustó a 150,000 millones de pesos mexicanos, o unos $7,389 millones de dólares.

Según varios estudios al respecto realizados en Australia, particularmente el Northern Central City Corridor Study de la ciudad de Melbourne y el Melbourne-Brisbane Inland Rail Alignment Study, el costo promedio de una ferroviaria sobre tierra parte de $1,4 millones de dólares por kilómetro y puede ascender a $4,6 millones de dólares por kilómetro para áreas montañosas.

Teniendo en cuenta estos estimados, el costo de construir sólo las líneas férreas de los 1.500 kilómetros que atravesaría el Tren Maya debería rondar los $4.500 millones de dólares. A esta cifra se le deben sumar los costos de los trenes y estaciones necesarios para aprovechar las líneas.

Si estos estimados aplican a la construcción del Tren Maya, entonces quedaría un poco menos de $3,000 millones de dólares para hacerse cargo de trenes y estaciones

A la luz de estos cálculos, el presupuesto parece sensato. Además, hay que tener en cuenta que la financiación del proyecto no es 100% pública, AMLO anunció que publicaría licitaciones para que empresas privadas participen de la construcción del Tren Maya a cambio de subvenciones por cada kilómetro de vías que construyan.

“La subvención va a tener como requisito, o la contraprestación va a consistir en que el pasaje para los habitantes de toda la región sea barato” aseguró López Obrador, algo que se logrará mediante el cobro de tarifas comerciales para trenes turísticos y de carga.

Problemas en el horizonte

A pesar de la enorme envergadura del proyecto, la financiación de este no parece ser un problema por el momento, la crítica viene de otros costados.

En un primer lugar existen serias preocupaciones con el daño ambiental que la construcción del tren podría generar. Casi la totalidad de los 1,500 kilómetros de vías planeadas atraviesan selvas, y para construir se debe talar, poniendo en riesgo el hábitat de más de 8 tipos de vegetación, 94 especies de mamíferos y más de 400 especies de aves.

Estas cifras provienen de una carta dirigida al presidente López Obrador de parte de 100 investigadores y académicos de la península de Yucatán, con fecha de 19 de diciembre:

“Nos preocupan tanto los atropellamientos, como la disminución y modificación del hábitat natural, así como la interrupción de corredores biológicos que lleve a la disminución o extinción local de las poblaciones de especies, especialmente especies de alta vulnerabilidad”, afirma la carta con respecto al riesgo que supone el proyecto para la fauna local.

Pero el objetivo de AMLO es traer desarrollo a las personas que habitan la zona ampliando la infraestructura turística. No obstante, la carta sugiere el daño permanente a la selva de la que viven cientos de comunidades de la región.

“Los grandes desarrollos turísticos amenazan ahora los recursos que son vitales a su modo de vida y cultura”, añaden los expertos. “La destrucción de las selvas es la destrucción de las condiciones necesarias para su propio desarrollo.”

 

LatinAmerican Post | Pedro Bernal

Copy edited by Juliana Suárez

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