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¿Colombia y Brasil hacia el porte libre de armas?

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Los gobiernos derechistas de los países vecinos buscan flexibilizar los requisitos para la tenencia de armas, lo cual ha generado un amplio debate

¿Colombia y Brasil hacia el porte libre de armas?

Brasil y Colombia inclinan su andar político hacia una perspectiva muy conservadora que busca implementar diferentes regulaciones de gusto ultraderechista. Últimamente han estado en miras del debate público las propuestas que se ciernen sobre la flexibilización de las políticas que tienen que ver con el porte de armas.

Read in english: Colombia and Brazil towards the free carrying of weapons?

Esta vez, los dos países han coincidido en promover pugnas por abrirle camino a que los civiles puedan armarse, donde a pesar de haber tomado rumbos distintos, el desenlace pueda terminar en el mismo punto.

Colombia

Desde el 2018, el debate sobre el porte de armas en Colombia, se abrió a través de una carta firmada por cerca de 50 congresistas del Centro Democrático y el Partido Conservador, y encabezada por Cristian Garcés.

En esta solicitud, se le pedía al presidente Iván Duque, que flexibilizara el decreto que permite a civiles y retirados el porte de armas para legítima defensa.

“No es exactamente armar a los ciudadanos, lo que pasa es que en el gobierno de Santos se dejaron sin uso los portes de las armas que tenían cerca de 45.000 ciudadanos en Colombia, es apenas el 1% de la población del país que tenía derecho al porte de armas y el gobierno Santos inventó el porte especial, restringiendo al máximo el porte y eso no ha funcionado”, explicó Garcés a Radio La Fm.

Con esta petición, Duque cambió el decreto, con el apoyo de su mentor: el senador Álvaro Uribe Vélez y el Ministro de Defensa, Guillermo Botero.

De esta manera, la prórroga para la prohibición de un uso libre de armas irá hasta el 2020; no obstante, dando libertad al Ministro de Defensa de determinar las directrices para aprobar permisos especiales que permitan el porte ciudadano de armas, tema que alarma a detractores, puesto que consideran será la puerta que dé paso a una nueva era de violencia en Colombia.

El decreto 2362 del 24 de diciembre será demandado por antiguos ministros del gobierno anterior, el del expresidente Juan Manuel Santos, por medio de la vía judicial. Los exministros del Interior Juan Fernando Cristo y Guillermo Rivera, y el exviceministro Luis Ernesto Gómez están en proceso de pugnar la decisión.

“Se está abriendo una puerta para que, vía decreto, el Ministerio de Defensa pueda crear unas circunstancias excepcionales muy flexibles que les permitan a las autoridades militares, en cada región, empezar a conceder permisos”, aseguró Juan Fernando Cristo a EL TIEMPO.

El mayor temor de la opinión pública radica en que estos salvoconductos puedan desatar la formación de nuevas maneras de violencia en el país; o peor aún, el fortalecimiento de una nueva época del paramilitarismo.

“No podemos olvidar que las Convivir surgieron con base en decretos reglamentarios de esa naturaleza. No fue una gran política de Estado ni una reforma constitucional”, agrega Cristo en sus declaraciones para EL TIEMPO.

Brasil

Desde campaña, el hoy presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, prometía flexibilizar el porte de armas, justificándose en la violencia que vive el país. En su primera entrevista como presidente electo para la cadena Record TV, aseguró que permitiría el porte de armas porque el país está en guerra.

Pocas horas como presidente le han bastado al ultraderechista para decretar sobre diferentes asuntos que han generado malestar en el sector más progresista de Latinoamérica.

Ahora, como prometió, pone la vista sobre la modificación de leyes y decretos que permita a los ciudadanos armarse para su defensa. “Tiene prisa porque tiene un compromiso con la sociedad, quiere mostrar que orden dada es orden cumplida”, afirmó el ministro de la presidencia, Onyx Lorenzoni a Globonews, resaltando esta decisión como uno de los cumplimientos más álgidos de su programa de gobierno.

Esta propuesta fue una de las más comentadas en la segunda reunión ministerial celebrada en Brasilia, por lo cual su aprobación fue efectuada el martes 15 de enero. La medida, según Bolsonaro, busca que el “ciudadano de bien pueda tener paz dentro de su casa”; así lo aseguró en la ceremonia de firma celebrada en el Palacio de Planalto. 

La controversia es fuerte, puesto que, según datos emitidos por el foro Brasileño de Seguridad Pública, al día en Brasil, se producen en promedio, 175 asesinatos; lo que la convierte en una de las naciones más violentas del mundo.

Sin embargo y a pesar de que los datos no son favorables en países donde el porte de armas es más flexible, se espera que la aprobación de esta norma que amplía las posibilidades de la obtención de permisos para poseer armas en los hogares brasileños.

 

LatinAmerican Post | Jorge Becerra

Copy edited by Juliana Suárez

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