fbpx

 

 

Jesús Abad Colorado: ‘Cuánta falta nos hace llorar a nuestros ausentes’

Escucha este artículo

 

El fotorreportero colombiano estuvo en un conversatorio en la Universidad Javeriana de Bogotá, donde habló sobre derechos humanos y conflicto armado

Jesús Abad Colorado: ‘Cuánta falta nos hace llorar a nuestros ausentes’
Read in english: Jesús Abad Colorado: 'How many tears haven't been cried for our absent ones"

A partir de su exposición fotográfica, El Testigo, que relata más de 20 años que él, como periodista gráfico, ha retratado, el conversatorio ahonda las historias de las fotografías, con una sola intención: “crear un testimonio contra el olvido”, según dice Colorado.

“No quiero hablar de religión y guerra, pero es que no entiendo cómo en un país así de católico y con tantas religiones, no hayamos podido entender que no hay que matar”, así comienza Jesús Abad Colorado la charla.

La conferencia, Mirar de la Vida Profunda, estaba especialmente dirigida a politólogos y periodistas, aunque cualquiera podía asistir, pues busca unir el oficio del periodismo con la realidad que enfrenta el país. La exposición muestra muchos culpables, las FARC, el ELN, y demás guerrillas. Pero también muestra un culpable más al cual es difícil atacar desde su profesión: el Estado.

Lea también: 'El Testigo': una radiografía de la guerra en Colombia

La verdadera intención de su trabajo, desde los años 90, es darle un rostro a las víctimas. Por eso, a través de las fotografías que va mostrando, cuenta la historia de cada una de las personas. No solo cuando las conoció, sino que a muchas de ellas de ellas las contacta años después. Algunas han muerto, otras se han convertido en actores de la guerra, otras, por el contrario, han logrado salir de situaciones de riesgo en las que se encontraban. Pero, lo realmente importante, es que les da un nombre, una cara y una historia a cada una de las personas.

La charla se tornó, además, en una especie de diatriba a Álvaro Uribe, a quien catalogó como ‘el mesías de los paisas’. Y criticó a la clase dirigente del país, pues, dice él, que al estar ensuciados con corrupción le hacen más daño que quienes se levantan en armas: "criminales no solo son los que se levantan en armas, porque los que están en el poder tienen también las manos manchadas de sangre".

Pero también advirtió de los peligros de opinar, pues en este país censuran al que opina distinto. O, según dijo, "al que opina, le dan en la cara... por marica", repitiendo unas conversaciones del ex presidente Álvaro Uribe donde se le oye decir esta frase. De igual forma, dijo que trabajar con estas poblaciones y con esa responsabilidad no es tarea fácil. Él, por ejemplo, como muestra en la exposición 'El Testigo', estuvo secuestrado durante unos días por la guerrilla.

Entre risas, aplausos y lágrimas, terminó el conversatorio del periodista, quien pretendió dejar la enseñanza de que las fotografías dejan ver la historia de un pueblo, de los campesinos, y son como una prueba de ADN. Asimismo, los testimonios de quienes habitan las fotos, muestran las heridas de una guerra y terminó por decir que la exposición es, en últimas, la de 'El Testigo', un testigo ausente.

 

LatinAmerican Post | Juliana Suárez

Copy edited by Vanesa López Romero

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…