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Nicaragua: ¿puede Ortega resolver la crisis?

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Desde el miércoles pasado, el presidente Daniel Ortega adelanta una mesa de diálogos para tratar de mediar la crisis

Nicaragua: ¿puede Ortega resolver la crisis?

Después de 10 meses en que Nicaragua estuvo sumida en una crisis social, en que los nicaragüenses exigen el final del mandato del presidente Daniel Ortega, quien ya lleva en el poder más de 12 años.

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Desde ese entonces, las represiones a las constantes manifestaciones han dejado un saldo de más de 300 personas muertas, más de 500 personas encarceladas, según el Nuevo Diario, y más de 2000 personas heridas, según la ONG Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH). Por ende, y como ya se mencionó en un artículo previo, “aquellas personas que se manifiesten en contra de las reformas planteadas o en contra del gobierno de Ortega sufren fuertes represiones, al punto de ser violentados, encarcelados o, inclusive, resultan asesinados por policías y paramilitares”.

Sumado a lo anterior, se encuentra la censura a distintos medios, que han sido censurados o cerrados, y en los que varios miembros de la policía Orteguista (PO) se han tomado las redacciones para controlar el contenido que se transmite.

Sin embargo, y después de que Carlos Pellas, Roberto Zamora y Ramiro Ortiz, tres de los más grandes empresarios se reunieran con Ortega para discutir sobre la crisis, el presidente nicaragüense aceptó establecer una mesa de negociaciones con la oposición siempre y cuando no fuera televisada y estuviera compuesta con menos actores. Además de las presiones de los empresarios, según El País, también se añadió la presión de actores como la del cabildeo diplomático del representante del Vaticano en Managua, Stanislaw Waldemar Sommertag, y de la Embajada de Estados Unidos en Managua.

 

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Las negociaciones

Desde el 27 de febrero Ortega y la oposición Alianza Cívica empezaron las negociaciones a puerta cerrada. Como una primera medida exigida por la oposición, alrededor de 100 personas presas por las manifestaciones antigubernamentales fueron liberados el pasado viernes 1 de marzo. 

No obstante, la situación de los excarcelados no parece estar muy clara del todo. Carlos Valle, excarcelado y en diálogo con CNN, manifiesta que “tengo retención migratoria, no puedo salir del país; me tengo que presentar una vez al mes al Sistema Penitenciario”. 

Además, si bien la cifra puede parecer alta, según organizaciones como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, las 100 personas liberadas representan apenas un pequeño porcentaje, pues, según cifras de esa misma organización, en Nicaragua hay 777 personas encarceladas, producto de la represión en las manifestaciones. 

Aún así, el gobierno nicaragüense afirma que las cifras oficiales de personas detenidas es de 372 detenciones. En este marco, la misma Organización afirma que la situación para los presos no es beneficiosa, ya que se presentan denuncias ante la violación de derechos humanos, no se permite la atención médica o hay agresiones físicas a los detenidos.

"No" a los observadores internacionales

La oposición, conformada por representantes de los empresarios, campesinos, académicos, estudiantes y organizaciones de la sociedad civil, según El País, ha pedido la presencia de observadores internacionales para garantizar que los acuerdos se cumplan, pues “sin garantes, no hay diálogo”.

Ante lo anterior, Ortega no ha querido ceder, pues considera que muchas de las organizaciones internacionales no suelen ser parciales en la resolución de conflictos. Por lo anterior, los diálogos se han estancado en los puntos centrales de las negociaciones: el adelanto de las elecciones, la liberación de los presos políticos, reformas electorales y justicia para las víctimas de la represión.

Es así como la continuación de los diálogos es algo fundamental pues el país no solo está sumido en una crisis social, sino que también se ve afectado en la parte económica. Para Daniel Ortega es crucial llegar a una mediación, ya que no solo la economía del país se ha deteriorado, sino que la presión internacional ante la resolución del conflicto ha aumentado. 

Para Carlos Alberto Montaner, analista de CNN, es posible que el régimen de Ortega termine. Montaner argumenta que “Ortega ya no puede mantener a flote el presupuesto nacional, la Unión Europea se sintió traicionada cuando prometió liberar a los presos, pero en vez de eso condenó a dos líderes campesinos a más de 200 años de prisión”. Además, añade que es posible que durante estos diálogos Ortega negocie su salida abogando por la impunidad suya, de su familia y de aquellos que lo siguieron en su régimen. 

Daniel Ortega puede solucionar la crisis de Nicaragua, siempre y cuando acepte las condiciones de la oposición, lo que permitiría a organizaciones garantes evidenciar el cumplimiento de los acuerdos. Quizás estas negociaciones nos sorprendan con el fin del régimen.
 

LatinAmerican Post | Laura Viviana Guevara Muñoz

Copy edited by Juan Gabriel Bocanegra

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