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La historia del boxeador que cayó en las drogas y ahora es un héroe

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El destacado ex púgil mexicano Julio César Chávez, vivió un verdadero calvario con las drogas y el alcohol, pero salió de eso y hoy es un ejemplo para la sociedad

La historia del boxeador que cayó en las drogas y ahora es un héroe

El mexicano Julio Cesar Chávez se convirtió en una leyenda del boxeo latino gracias a los títulos que consiguió, pero vivió en el infierno por las drogas. En su juventud siempre soñó con llegar lejos, con el paso de los años lo logró, pero las malas amistades lo condujeron por el camino equivocado. 

Read in english: The story of the boxer who fell for drugs and now is a hero

“Entonces, busqué las cosas más estúpidas y tontas: el alcohol y la droga. ¿A dónde me llevó eso? A un precipicio sin fondo”, dijo Chávez a Excelsior.com. ‘El César del Boxeo’ se ha sentido muy triste tras recordar estos episodios que le trajeron muchos problemas en su vida personal y familiar.

Además, sufrió de depresión y en varias ocasiones estuvo a punto de quitarse la vida. De igual manera, agredió y humilló muchas veces a su esposa “Vinieron los conflictos con mi familia y entrenaba poco. Me volví prepotente”, dijo Chávez en entrevista a Adela Micha en dialogo con Marca.

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El alcohol también lo afectó

Su niñez y adolescencia no fueron fáciles porque su padre agredía constantemente a su madre e ingería alcohol con mucha frecuencia.“El alcoholismo es una enfermedad muy dura. Yo lo sufrí con mi padre, que maltrataba a mi mamá. Se perdía en el vicio”, apuntó Julio a Sipse.com.

Posteriormente, cayó en el consumo de la cocaína, tras derrotar al puertorriqueño, Héctor ‘El Macho’ Camacho por el cinturón superligero. Chávez comentó al medio ya mencionado que no quería dejar las drogas, y que en varias ocasiones le faltó el respeto a sus hijos por sus problemas.

De igual manera, Chávez manifestó que el primer paso es la invitación a un trago, una cerveza y de ahí se pasa a las drogas. Los amigos no lo apoyaron. También, tuvo vínculos con reconocidos narcotraficantes como Francisco Rafael Arellano Félix, con quien se le vio en varios eventos sociales.

El portal Chilango.com, reseñó que el ex púgil asistía con frecuencia al bar Frankie Oh, uno de los más lujosos, propiedad del narco. Amalia Carrasco, esposa del boxeador, sufrió mucho porque aparte de golpearla, la difamaba, la calumniaba y la amenazaba frecuentemente.

Con ella tuvo tres hijos, y tras esta serie de conflictos, se separó e inició el juicio por la patria potestad de cada uno de sus descendientes. Otra situación que vivió Chávez tras caer en la droga fue cuando consumió cocaína en el baño del Papa Juan Pablo II en el Vaticano, pero lo desmintió.

El Universal.com, registró una narración de Rodolfo Chávez, hermano de la gloria del boxeo azteca en el libro “Julio Cesar Chávez, la verdadera historia”. “Mi hermano sacó de su pantalón un papel que envolvía cocaína, la distribuyó sobre el mármol para poder inhalarla”.

Después de eso, Rodolfo indicó que Chávez se trasladó a otro lugar del Vaticano con el Papa, y Juan Pablo II le dio su bendición a Julio Cesar. “Uno piensa que puede dejar la droga cuando quiere, pero eso es mentira, se autoengaña a uno mismo”, afirmó Chavez en Don Francisco Te Invita.

Agregó en la entrevista que le perdió el respeto a la gente que lo apoyaba, y confesó que pensó en suicidarse por una serie de demandas que tuvo. Dijo que intentó matarse con una pistola, pero su cuñado Michael intervino, quitándole el revolver, soltó un balazo que se fue por otro lado sin riesgo.

En su poder tuvo casas, yates, dinero, pero la felicidad no era completa. Posteriormente, el coraje le permitió salir de esta delicada tortura. Fue así como nació la Fundación Julio Cesar Chávez que ha generado fondos para ayudar a las personas que sufren a causa de las adicciones.

Igualmente, el pugilista azteca ha venido trabajando en conjunto con otras figuras del deporte organizando eventos deportivos y clínicas de boxeo. El portal Sportsvice.com, detalló que Julio le dio vuelta a los problemas, y esto le ha permitido ayudar a otros que han pasado tiempos de dificultad. Este destacado ex pugilista lleva ocho años sin consumir drogas y tiene dos clínicas de rehabilitación que le han permitido ayudar a jóvenes.

 

LatinAmerican Post | Daniel Cuevas

Copy edited by Vanesa López Romero

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