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¿Cómo va la humanidad en materia alimentaria?

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Actualmente hay hambrunas graves en Medio Oriente y África. América Latina presenta un panorama complicado debido a la crisis venezolana y el cambio climático

¿Cómo va la humanidad en materia alimentaria?

El informe Global Report on Food Crises 2019, publicado por la Food Security Information Network (FISN), mostró que en 2018, 113 millones de personas en 53 países se encuentran en una situación de crisis alimentaria. Es decir, los hogares afectados experimentaron hambruna aguda y están en necesidad de alimentación urgente y otras asistencias para la subsistencia.  A esta etapa se le denomina “crisis”.

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Adicionalmente, 143 millones de personas en 42 países están en estado de vulnerabilidad. Es decir, los hogares a donde pertenecen las víctimas son capaces de proveerse de un nivel mínimo de alimentación, pero deben sacrificar al adquisición de otros bienes materiales sin recurrir “a estrategias atípicas de autopreservación”. Esta etapa se llama “acentuada”.

Según el informe, las causas primarias de la hambruna en el mundo son el conflicto, que ha dejado 74 millones de personas afectadas; el cambio climático, que deja 29 millones de víctimas; y la “turbulencia económica”, que toca a 10 millones de personas. Yemen, República Democrática del Congo, Afganistán, Etiopía, Siria, Sudán, Sudán del Sur y el norte de Nigeria son los territorios más afectados durante el último año por una combinación de los tres factores descritos.

Para 2019, el informe predice que junto a dichos factores, uno más podría empeorar la situación de zonas donde se presentan frágiles condiciones para la seguridad alimentaria. El brote de enfermedades como la cólera y el sarampión impediría el ya poco acceso a servicios de salud y de alimentación en los territorios vulnerables.

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¿Cómo es la situación alimentaria en Latinoamérica?

Aunque casi ningún país latinoamericano aparece en el informe, debido a la crisis migratoria venezolana, es posible que existan algunos focos de vulnerabilidad en la región. Según el informe, Colombia -país que ha recibido 1,1 millones de migrantes de Venezuela desde 2014- presenta un 30% de población migrante en situación de “crisis” y otro 30% viviendo en una situación “acentuada”. Esto equivale a casi 600 mil personas que sufren algún tipo de seguridad alimentaria.

El gobierno colombiano recientemente ha flexibilizado su regla fiscal, es decir, aumentado la capacidad de endeudamiento para atender las necesidades ajustadas de la inmigración venezolana. Mientras se regule el flujo migratorio, esta medida podría suplir la alimentación de esta población en vulnerabilidad.

Ecuador y Perú también están contemplados dentro del informe por la misma razón que Colombia. El primer país ha recibido poco más de 100 mil migrantes, mientras que el segundo cerca a 700 mil. Según el portal del medio Gestión, Perú regularizará 300 mil de esta población migrante a través de la expedición de un documento, que les dará estadía legal durante un año. NTN24 asegura que Ecuador ya no esta pidiendo pasado judicial ni antecedentes penales a migrantes venezolanos para habilitar su entrada.

Por otra parte, el llamado Corredor Seco Centroamericano -que va, por la costa pacífica, desde el sur de México hasta Panamá- es una zona altamente sensible al cambio climático y, por tanto, sufre de una alta probabilidad de inundaciones y sequías. Estas condiciones hacen que países como Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua especialmente vulnerables a la inseguridad alimentaria.

Evidentemente todos estos países figuran dentro del informe, combinando casi 16,1 millones de personas afectadas.  No obstante, las soluciones frente al cambio climático son más complejas que los retos que presenta la migración. Estos países necesitan el apoyo de la comunidad internacional para frenar las consecuencias del cambio climático, no obstante, es probable que tome años antes que los efectos puedan ser mermados en esta zona. Incluso, es posible que, en el futuro, la población alimentariamente vulnerable tenga que migrar a otras zonas si no se toman medidas pertinentes para asegurar su bienestar.

 

LatinAmerican Post | Iván Parada Hernández

Copy edited by Vanesa López Romero