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Las políticas anti-imperialistas de Maradona

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Recientemente, Maradona, quien dirige a los Rayados de Sinaloa, le dedicó el triunfo de su equipo a Nicolás Maduro. A raíz de esto, será investigado por la Federación Mexicana de Fútbol 

Las políticas anti-imperialistas de Maradona

¿Dónde comienza? 

Maradona, quien siempre ha sido un admirador de Ernesto "Che" Guevara, teniéndolo tatuado en uno de sus brazos, comenzó su participación en la política de forma notoria en 1987 cuando, un año después de haber ganado el mundial en México, visitó a Fidel Castro a la isla. Según el portal en inglés de teleSUR, desde ese entonces, el ex mandatario y el ex futbolista protagonizaron encuentros y entrevistas que fortalecieron su amistad hasta el fallecimiento de Castro.

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La figura de "Che" Guevara ha sido el motivador en los discursos políticos de Maradona, al referirse a él como una persona que "los guía desde el cielo", en el contexto del fallecimiento de Fidel Castro, quien se uniría, según Maradona, a Guevara y a Chaves como líderes. Maradona, adoptando la doctrina del anti-imperialismo cubano, ha sido crítico ante las políticas neo-liberales de la mayoría de países de Latinoamérica, y a las políticas exteriores de Estados Unidos. 

El argentino siempre ha respetado las políticas sociales de Cuba y es fiel admirador de la revolución, y, por tanto, ha respaldado gobiernos latinoamericanos con posturas políticas similares como el de Lula en Brasil o el de Evo Morales. Sin embargo, su vínculo con venezuela surge naturalmente por la amistad que construyó con Hugo Chavez, refiriéndose a él como un líder que "cambió la manera en la que Latinoamerica piensa". Tras la muerte de Chavez, Maradona siguió respaldando la revolución bolivariana encabezada por Nicolás Maduro.

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Maradona: un soldado venezolano

En las diferentes instancias e inconsistencias del gobierno venezolano, Maradona siempre se ha hecho presente, física o verbalmente. El argentino se ha adjudicado a la lucha socialista que ha implementado Maduro y lo ha apoyado ciegamente. 

El pasado domingo, Maradona aprovechó la rueda de prensa post-partido para referirse a Nicolás Maduro y a Donald Trump. La victoria se la dedicó a Nicolás Maduro y a todo el pueblo venezolano, por otro lado, se refirió a Trump como "chirolita", y, en un tono irónico, habló de Estados Unidos como "los sheriffs del mundo, que son estos yankis, que porque tienen la bomba más grande del mundo se creen que nos pueden llevar por delante... a nosotros no", reportó en sus informes CNN en español.

La Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Fútbol abrirá un proceso de investigación en contra del director técnico argentino. Esto, debido a que incumplió con el reglamento al no mantener una postura neutral ante temas de carácter religioso y político. 

Futbolistas en la política

Uno de los casos más controversiales en los últimos años es el del ex delantero italiano, Paolo Di Canio, quien afirmó en su libro autobiográfico ser un fiel seguidor de Benito Mussolini. Cuatro años más tarde, en su retorno al fútbol italiano, tras marcar un gol, lo celebró con un saludo fascista a los hinchas de la Lazio, haciendo una acotación de que él "es fascista, no racista", y que solo se trataba de un saludo romano de camaradería. 

Otro de los casos más significativos es el de George Weah. El ex futbolista del Real Madrid y del AC Milan actualmente es el presidente de Liberia. Weah se ha encargado de establecer un gobierno democrático, con énfasis en la lucha contra la corrupción, una reforma económica nacional, y una política exterior más inclusiva y accesible para los extranjeros. 

Romario, figura de Brasil en el mundial de Estados Unidos en 1994, ha incrementado su participación política formal en los últimos años. En el 2010 hizo parte de la Cámara de Diputados, en el 2014 fue elegido Senador y en el 2018 se lanzó para ser gobernador de Rio de Janeiro por el partido político de centro, Podemos, pero no fue electo. Romario, al igual que Weah, e incluso Maradona han aprovechado su estátus como futbolistas para llevar a cabo sus agendas políticas y pronunciar sus inconformidades con la sociedad y, asimismo, con el fútbol.

 

LatinAmerian Post | Juan Pablo Heiberon

Copy edited by Vanesa López Romero

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