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Botsuana y Ruanda: las economías más dinámicas de África

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Botsuana y Ruanda han demostrado en los últimos años indicadores de crecimiento y desarrollo que se destacan en su región. La clave: una visión a largo plazo

Botsuana y Ruanda: las economías más dinámicas de África

Botsuana y Ruanda se han caracterizado por ser de las economías con un mayor crecimiento económico en África en los últimos años. Ambas naciones han construido un modelo eficiente de desarrollo económico en un continente inmerso en una trayectoria histórica de violencia, pobreza, guerra y segregación.

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En el caso de Ruanda, se debe advertir que los elementos extremistas que conllevaron al genocidio de cerca de un millón de Tutsis y Hutus moderados, provocaron que la construcción de un sistema económico estable fuera un reto, ya que es un Estado que aún está viviendo las secuelas de un conflicto étnico.

Por otra parte, Botsuana ha gozado de una relativa estabilidad desde su independencia en 1966, al convertirse de uno de los países más pobres del mundo a un país con una clase media en crecimiento. Además, se debe recalcar que a pesar de tener diferencias étnicas, Botsuana nunca ha estado en un riesgo alto de conflicto. Según un estudio realizado por Stephen McLoughlin en el 2014, Botsuana sería uno de los países africanos con menor riesgo de interrumpir su desarrollo económico producto de un conflicto étnico.

Botsuana: compromiso con el desarrollo

Para el 2018, Botsuana arrojó un indicador de crecimiento de 4.4%, reforzando al país como un ejemplo de caso de éxito para la región. En el caso de Ruanda, en el 2018, el país arrojaría un crecimiento de 8.6%, superior al registro de 7.2% de los últimos diez años, de acuerdo a cifras del Banco Mundial.

Según La Agencia de Desarrollo de las Naciones Unidas (UNDP),  Botsuana sería "uno de los verdaderos éxitos del desarrollo económico y humano de África". Su éxito recae en una riqueza significativa en los diamantes, la buena implementación de políticas de gobernanza local, y el buen manejo de los recursos económicos para impulsar las industrias emergentes del país.

Kebapetse Lotshwao, profesor de la Universidad de Botsuana, recalca que los primeros cuarenta años del país han sido especialmente exitosos debido a que líderes como Seretse Khama y Ketumile Masire, priorizaron en los primeros años del Estado el desarrollo por encima de todo lo demás, según una entrevista realizada con BBC Mundo. Las ayudas internacionales y los ingresos provenientes del mercado de los diamantes se utilizaron en la inversión social y en la educación para crear uno de los países más estables de la región.

Ruanda: una visión a largo plazo

Con respecto a Ruanda, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas de Ruanda (NISR), “el aumento del crecimiento económico se debe en gran parte al buen desempeño de sectores clave como la agricultura, debido a la impresionante cosecha y a productos pecuarios”.

Existe un entorno de los negocios óptimo en Ruanda, puesto que a través de la inversión, sectores como el agrícola, la industria, y el sector de servicios, han gozado de un paulatino crecimiento en la última década.

Este crecimiento ha sido posible debido a la implementación del programa Rwanda Visión 2020, el cual tiene como objetivo mantener el crecimiento económico anual en un 7% a través del salto de una economía agrícola hacia una economía del conocimiento, según información del plan oficial.

Dos casos de los que se puede aprender

Finalmente, se debe resaltar que el 2018 fue un año en donde la región africana se destacó por marcar tendencia en los aspectos intelectuales y de economía política, lo cual ha generado expectativa para los próximos años. El vicepresidente y economista de cabecera del Grupo Banco Africano de Desarrollo, recalcó que el año pasado marcó un nuevo momento de independencia para el continente en términos económicos y comerciales, al adoptar una posición independiente con respecto al relacionamiento con las grandes potencias comerciales.

En el caso de Ruanda, su dinamismo económico marca un ejemplo de éste fenómeno, puesto que a pesar de ser un Estado relativamente pequeño y sin salida al mar, decide implementar un sistema de aranceles independiente al impuesto por Estados Unidos en la región con el propósito de desarrollar su propia industria.

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A partir de un estudio realizado por El Espectador, se destaca que una de las motivaciones para implementar modelos económicos recursivos y dinámicos se debe a la necesidad económica, política y social de probar estrategias novedosas de desarrollo a través de la libertad intelectual que implica trazar su propio rumbo.

En tanto, Botswana y Ruanda resaltan al ser un ejemplo visible del éxito que implica trazar su propio modelo económico a través de modelos no convencionales, la implementación de dichas estrategias muestra un nuevo rumbo hacia la economía del conocimiento y de gobernanza inteligente, con modelos adaptados hacia las necesidades y el contexto regional africano.

Cabe destacar que aún existen factores que se deben atender en el caso de Ruanda, como lo sería la inclusión social y la implementación de un modelo político más inclusivo. Al igual que en Botswana, en donde existe un grave problema de desempleo y sequías, las cuales afectan notoriamente al sector agrícola. Sin embargo, en un mundo cada vez más multipolar, el dinamismo y las victorias económicas de ambos países se deben destacar como buenas prácticas hacia el desarrollo.

 

LatinAmerican Post | Alejandra Caballero

Copy edited by Vanesa López Romero

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