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¿La Derecha: la clave para la legalización del aborto en Latam?

La legalización del aborto en Argentina nos demostró que votos de partidos de derecha pueden ser la clave para destrabar estos proyectos en toda la región.

Pañuelazo por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito

Los votos de los partidos derecha dieron el aval para la legalización del aborto en Argentina. / Foto: Wikimedia-Martinbayo

LatinAmerican Post | Ariel Cipolla

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Read in english: The Right: the key to legalizing abortion in Latam?

Argentina sancionó la ley del aborto. La iniciativa, impulsada por el Gobierno de Alberto Fernández, tenía como objetivo transformar el aborto clandestino en un problema de salud pública. La histórica sesión tuvo lugar luego de un arduo debate que primero se dio en la sociedad, para luego transformarse en una realidad política que es un "oasis" dentro de América Latina, ya que la votación sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) finalizó con 38 votos en favor para convertirse en ley, con 29 votos opositores, 1 abstención y 4 ausentes.

En América Latina, esta movida estuvo caracterizada históricamente como "progresista", en contraposición con el conservadurismo que defiende la postura de las "dos vidas". Sin embargo, se nos ha demostrado que no necesariamente el progresismo y el conservadurismo se encapsulan dentro de lo que conocemos como "izquierda" y "derecha", sino que, dentro de espacios de derecha, precisamente, hay muchas posturas a favor de la legalización. 

Por ejemplo, diputados como Fernando Iglesias o María Graciela Ocaña, pertenecientes al PRO de la "derecha argentina", mostraron posturas favorables a la IVE, diferenciándose de muchas otras visiones dentro del espacio político. Lo mismo sucedió con otros senadores de derecha, como Martín Lousteau o Gladys González, que fueron clave para el apoyo de esta nueva política que seguramente recorrerá América Latina. Es decir, todos políticos asociados a espacios de derecha que, sin embargo, sorprendieron y adoptaron una visión progresista, distinta a la mayoría del espacio al que pertenecen. Veamos cómo podría ser esto importante. 

La derecha y el aborto

En líneas generales, América Latina tiene bastantes prohibiciones con respecto al aborto, incluso en casos donde no se contemplan excepciones. Por ejemplo, se destaca a El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Haití. Las restantes naciones tienen legislaciones más o menos restrictivas, donde se despenaliza el aborto, por ejemplo, en situaciones donde la vida o la salud de la embarazada corra peligro, entre otras.

Lo cierto es que la marea verde es un movimiento feminista que está impactando de lleno en nuestra región. Justamente, en The New York Times indicaron que la decisión política de la Argentina recorrerá toda América Latina, ya que se pudo hacerles frente a los límites impuestos por el sistema político, de forma tal que se transforme en una inspiración para todo el continente, pero también trascendiendo las "barreras" políticas de izquierda y de derecha.

Por eso, por ejemplo, muchas mujeres chilenas esperan que tarde o temprano se promulgue esta ley en su país, algo similar a lo que sucede en Colombia. Lo mismo aplica para México, que solo tiene 2 estados donde se permite esta práctica sin restricciones: la Ciudad de México y Oaxaca. Justamente, todos estos países deberán tener en cuenta una cosa: sus espacios políticos de derecha podrían tener representantes que no necesariamente sean conservadores y que, por el contrario, piensen que el aborto es una política necesaria para la nación. 

Es decir, históricamente, la izquierda latinoamericana se ha visto como una fuerza progresista en términos sociales. El resultado de la Argentina demostró una realidad que, en ocasiones, los sectores de izquierda no parecen reconocer: la derecha es necesaria para transformar a la sociedad a través de políticas, especialmente si estos bloques tienen una gran cantidad de personas en las cámaras. No se puede prescindir de ellos al momento de persuadirlos en sus votaciones, ni tampoco se los puede generalizar como "conservadores" o "progresistas" por el simple hecho de pertenecer a un partido. 

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En este sentido, América Latina debe comprender que este tema, al ser tan controversial, no tiene que ver con partidismos, sino con voluntades y pensamientos individuales. Dentro de una coalición considerada "conservadora" en términos generales, como es Juntos por el Cambio en la Argentina, también hay voces que se expresaron a favor de este proyecto, demostrando que incluso dentro de la derecha pueden haber votos a favor, ya que lo importante es el pensamiento de cada legislador y no del bloque, como en otros asuntos (económicos, por ejemplo). 

En este sentido, la actual oposición argentina tuvo una mayoría de voto celeste, pero lo cierto es que algunos votos verdes permitieron que este proyecto tuviese la aprobación. Si bien se lo asocia con la derecha y el conservadurismo, la aparición de algunas mujeres e incluso hombres con visiones progresistas dentro del frente permitieron que el aborto pudiese ser aprobado. Al mismo tiempo, desde el ala peronista no todo fue un "voto verde", sino que se dieron muchas posturas en contra de la voluntad del proyecto. 

Cada senador tiene su propia visión con respecto a la economía o a la sociedad, por ejemplo, pero se comprendió que el aborto es un tema único que no puede dividirse en la clásica disyuntiva de “izquierda” y “derecha”. Hay personalidades políticas que, por ejemplo, apoyan la economía de derecha, pero que decidieron abrirse a la posibilidad de entender que el aborto es un tema de salud pública y no de religión. Necesariamente se depende de la derecha para lograr esta clase de políticas, ya que, si toda la derecha fuese conservadora, sería muy difícil que se logre legalizar. 

Si la marea verde quiere expandirse por toda América Latina, debe comprenderse que la generalización nunca es buena. Por el contrario, espacios históricamente asociados al conservadurismo podrían dar sorpresas por los pensamientos individuales sobre el aborto de cada legislador, que no necesariamente se relacionan con el partido al que representan. En definitiva, mientras más conozcamos a quienes votamos, menos sorpresas nos llevaremos en el recinto, ya que el debate es en términos individuales y no en bloques partidistas de izquierda o derecha, ya que ambas son fundamentales para sancionar la ley, como ocurrió en Argentina.