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La tendencia que podría favorecer a Keiko Fujimori

Recientes elecciones en Latinoamérica dan cierta esperanza a la candidata de Fuerza Popular.

Keiko Fujimori usando un cubrebocas

Durante los últimos años, se ha logrado ver dos fenómenos recurrentes en la política del continente. Foto: TW-KeikoFujimori

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Durante los últimos años, se ha logrado ver dos fenómenos recurrentes en la política del continente. En primera medida, los candidatos outsiders. Estos son personajes ajenos a la política y que inician una campaña para un cargo público alejados del stablishment, que es tan cuestionado en casi la totalidad de democracias actuales. Comparten similitudes como un discurso políticamente incorrecto e ideales antes vistos como extremistas, pero que hoy  les vende como personajes sinceros y cercanos a su público polarizado. De este grupo sobresalen candidatos como Donald Trump, Jair Bolsonaro, Rafael López Aliaga, entre otros. Muchos de ellos, han logrado ganar las elecciones y, en los casos más recientes (pero no exclusivamente) alineados a los valores de derecha.

En la otra esquina, están los candidatos de carrera política. En la mayoría de los casos, son caras conocidas para la mayoría de la población políticamente activa. Recientemente, ha ocurrido un fenómeno particular: muchos de estos políticos de trayectoria que anteriormente habían sido derrotados en elecciones, han logrado ganar la presidencia en su tercer intento. Igual que Keiko Fujimori en estas elecciones, Andrés Manuel López Obrador y Guillermo Lasso tan solo lograron la presidencia en su tercer intento.

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Manuel López Obrador, de eterno candidato a mandatario

Antes de llegar la presidencia de los Estados Unidos Mexicanos, AMLO (como es conocido) no era ningún ajeno a la política nacional. En dos ocasiones, el político de izquierda había intentado llegar al Palacio Nacional. Sin embargo, Felipe Calderón, (PAN) primero, y Enrique Peña Nieto (PRI), segundo, demostraron el poder del bipartidismo mexicano y lo difícil que sería vencerlo.

En las elecciones de 2006, AMLO se lanzó por el Coalición Por el Bien de Todos, una alianza entre el Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y el partido Convergencia. En ese año, López Obrador (35.29%) quedó en el segundo lugar, a menos de 250 mil votos de Calderón (35.91%). A pesar de liderar todas las encuestas cercanas a las elecciones, debió conformarse con el segundo lugar.

Seis años después, volvió a competir por la presidencia. En esas elecciones, a pesar de conseguir más de un millón de votos, en relación a las pasadas, volvió a quedar en segundo lugar, esta vez contra el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, por más de 3 millones de votos por debajo. Este año, las encuestas daban siempre como favorito a Peña Nieto.

Para el 2018, aprovechó el desprestigio de ambos partido PRI y PAN y barrió con 30 millones 113 mil 483 votos, más del doble que su perseguidor, Ricardo Anaya del Partido de Acción Nacional.  Su coalición Juntos Haremos Historia (Morena, Encuentro Social y PT) también consiguió la mayoría en el Congreso.

Ecuador: el fin del correísmo

Este mismo mes de abril, y a pesar de no ganar la primera vuelta, Guillermo Lasso, consiguió la mayoría de los votos en segunda vuelta, venciendo a Andrés Arauz, el candidato correísta. Este triunfo del político de derecha solo llegó después de 2 derrotas consecutivas.

En 2013, Lasso fue derrotado por Rafael Correa, quién conseguía así su tercer mandato. Correa, en ese momento, ganó con más del 57% en primera vuelta. Desde las encuestas, el líder socialista sacó ventajas inalcanzables que reflejaban su gran popularidad.

Cuatro años después, Lasso se enfrentó contra el candidato correísta, Lenin Moreno. A pesar de que esta vez, las elecciones fueron mucho más reñidas, y Lasso logró llegar a segunda vuelta, Moreno terminaría consiguiendo el 51.16% de la votación, comparado con el 48.84% en la repetición de las encuestas.

Solo fue hasta el tercer intento en que Lasso consiguió derrotar al correísmo con un 52.36% de los votos en segunda vuelta, comparados con el 47.64% de Arauz. Esto, luego de casi no quedar de segundo en la primera vuelta, cuando superó por solo 0.35% de la votación al líder indigenista, Yaku Pérez. Lasso se benefició del voto anticorreísta y el nulo apoyo que recibió Arauz por parte de Pérez.

Keiko Fujimori: ¿La tercera es al vencida?

Como ya vimos, la hija del dictador peruano Alberto Fujimori podría repetir esta tendencia que pasó en Ecuador y México. Al igual que Lasso y AMLO, Keiko Fujimori viene de quedar segunda en las pasadas dos elecciones. 

En 2011 perdió la presidencia en segunda vuelta por menos de medio millón de votos. En su momento, Ollanta Humala del partido Nacionalista Peruano ganó en primera y segunda vuelta.

Cinco años después, Fujimori logró ganar la primera vuelta y, a pesar de conseguir 6'115,073 votos (casi el doble que Pedro Pablo Kuczynski -PPK-), no pasó el 50%  y debió competir en segunda vuelta. Ya en la repetición, 41 mil votos la distanciaron de PPK y no logró llegar a la presidencia.

Ahora, Keiko llega como en 2011, segunda en las elecciones de primera vuelta, pero la crisis política que vive el Perú hacen imposible predecir algún triunfo claro. Sin embargo, por ahora, la encuestas dan una ventaja de 11 puntos porcentuales a Pedro Castillo sobre Keiko. La ex-primera dama (cargo que desempeñó durante la presidencia de su padre) tan solo cuenta con los casos de México y Ecuador, y más de un mes de campaña como aliciente de que pueda vencer al líder de Perú Libre.