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5 claves para entender el tratado balístico entre Estados Unidos y Rusia

Los tratados Strategic Arms Reduction Treaty (START) son acuerdos entre Estados Unidos y Rusia para reducir sus capacidades nucleares y han redefinido el actual sistema internacional.

Joe Biden y Bladimir Putin

Desde los años treinta y durante la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética desarrollaron armas de destrucción masiva, igual que Francia, el Reino Unido y China. Foto: EFE

LatinAmerican Post | Carlex Araujo

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Read in english: 5 keys to undertand the ballistic treaty between the US and Russia

Desde los años treinta y durante la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética desarrollaron armas de destrucción masiva, igual que Francia, el Reino Unido y China. Las dos superpotencias construyeron un gran arsenal nuclear y han tratado de limitar la posibilidad de un ataque con tratados bilaterales para restringir su número de ojivas. Con todo, aún suman el 90% de las cabezas nucleares del mundo. Es por ello, que queremos mostrarte las 5 claves del tratado balístico entre las potencias:

START I

El Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START) I fue firmado el 31 de julio de 1991 por Estados Unidos y la Unión Soviética. Cinco meses después, la Unión Soviética se disolvió, dejando cuatro estados independientes en posesión de armas nucleares estratégicas: Rusia, Bielorrusia, Ucrania y Kazajstán. El 23 de mayo de 1992, Estados Unidos y los cuatro estados sucesores de la Unión Soviética con capacidad nuclear firmaron el Protocolo de Lisboa, que convirtió a las cinco naciones en parte del acuerdo. START I entró en vigor el 5 de diciembre de 1994, todas las partes del tratado cumplieron con la fecha límite de implementación del acuerdo del 5 de diciembre de 2001, según el Portal Web Arms Control Association.

 

 

SORT

Los dos países firmaron un nuevo acuerdo de armas nucleares (SORT) el 24 de mayo que reemplazó el START I y II. El Tratado de Reducciones Estratégicos Ofensivas (SORT), que requiere que Estados Unidos y Rusia reduzcan sus arsenales estratégicos desplegados a 1.700 - 2.200 ojivas cada uno para el 31 de diciembre de 2012, reemplazó efectivamente el requisito de START II de que cada país no desplegara más de 3.000 - 3.500 ojivas para diciembre de 2007.

 

 

START III y NEW START

Tras el fracaso del START II, el START III ni siquiera alcanzó la fase de negociaciones. No fue hasta 2010 cuando las dos potencias firmaron el Nuevo START, que reducía el máximo de ojivas nucleares permitidas a 1.550. Este tratado tenía una validez de diez años ampliables a quince. Sin embargo, durante su mandato (2017-2021), el presidente de Estados Unidos Donald Trump se mostró reticente a renovarlo bajo pretexto de que Rusia ya había alcanzado los límites pactados, por lo que extenderlo solo perjudicaría los arsenales estadounidenses, que aún debían disminuirse. Además, Trump pidió incorporar a China, pero Pekín y Moscú rechazaron la iniciativa.

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El Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START), fue firmado el 8 de abril de 2010 en Praga por Estados Unidos y Rusia, entrando en vigor el 5 de febrero de 2011. El nuevo START reemplazó al tratado START I de 1991, que expiró en diciembre de 2009, y reemplazó el Tratado de Reducción Estratégicas Ofensivas (SORT) de 2002, que terminó cuando el Nuevo START entró en vigor.

 

Falta de nuevas potencias nucleares

Actualmente, ya son varios los países con armamento nuclear. Además de los tradicionales Estados Unidos y Rusia, también se suman Francia, India, Pakistán, China, Reino Unido, Israel y Sudáfrica. Para un tratado nuclear que garantice la paz mundial es necesario la inclusión de todos estos actores, en especial, de India y Pakistán, vecinos geográficos y con disputas limítrofes e ideológicas.

Los 2 rebeldes

Además de las grandes potencias nucleares, también están 2 países con posibilidad de producción de este tipo de armamento, uno de los cuales ya aprece tener la tecnología del armamento y de misiles intercontinentales. Se tratan de Corea del Norte y de Irán. A pesar de que la Corea comunista se ha negado a entrar a negociar con occidente,la participación de su principal aliado, China, podría favorecer las opciones.

Por su parte Irán podrá retomar el diálogo de un pacto de no producir armamento nuclear con el G7 ahora que la administración Biden llegó a la Casa Blanca y podrá retomar el proceso iniciado por Barak Obama y rechazado por Trump.

En definitiva, un futuro acuerdo deberá abordar una amplia gama de capacidades antiguas y nuevas que afectan el cálculo estratégico, incluida la defensa antimisiles, armas nucleares no estratégicas, sistemas de ataque convencionales, misiles hipersónicos, amenazas cibernéticas nucleares, activos espaciales y  novedosos sistemas.