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Claves para entender la salida de Messi: ¿De qué se trata el acuerdo entre La Liga y CVC?

Un acuerdo entre La Liga de España y un fondo de inversión resultó ser la "daga" que rompió la relación entre el futbolista y el Barça.

Lionel Messi con la camiseta del FC Barcelona

Tanto el club como el jugador tenían la intención de renovar el contrato mutuo y que Lio siga vistiendo los colores azugrana. Foto: Flickr-L.F.Salas

LatiAmerican Post | Christopher Ramírez Hernández

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Read in english: Goodbye Messi: What is the agreement between La Liga and CVC about?

El pasado 5 de agosto, el mundo del fútbol recibió una de las noticias más impactantes de las últimas dos décadas: Lionel Messi dejaría de ser futbolista del FC Barcelona. Después de 20 años de historia con el club blaugrana, el futbolista nacido en Rosario, Argentina, tuvo que decir “adiós”, incluso sin que él ni el club así lo quisieran.

Tanto el club como el jugador tenían la intención de renovar el contrato mutuo y que Lio siga vistiendo los colores azugrana. Sin embargo, tal cual lo informado por el club, el contrato no se pudo formalizar “debido a obstáculos económicos y estructurales (normativa de La Liga española)”.

Fair Play Financiero

En España existe una ley que se llama Límite de coste de plantilla deportiva, más conocida en el mundo del fútbol como fair play financiero:

“Este límite de coste de plantilla es el importe máximo que cada club (…) puede consumir durante la temporada (…) y que incluye el gasto en jugadores, primer entrenador, segundo entrenador y preparador físico del primer equipo (plantilla inscribible). Este límite incluye además el gasto en filiales, cantera y otras secciones (plantilla no inscribible)”, explica La Liga por medio de un documento publicado en su página oficial.

En pocas palabras, el fair play financiero no es otra cosa que un límite máximo de dinero que puede gastar cada uno de los equipos competidores de La Liga (tanto de la A como de la B española), teniendo en cuenta sus ingresos y los costos que podría sortear con dicho dinero; incluyendo, por supuesto el sueldo de sus jugadores.

He aquí el problema que sacó a Messi del Barcelona: no existía la forma con la cual poder pagar su sueldo sin cruzar el límite de coste impuesto por La Liga al equipo.

Acuerdo con CVC

Ahora bien, hasta último momento, existió una leve esperanza de que el Barcelona pudiese retener al seis veces ganador del Balón de Oro; aunque era una opción que Joan Laporta, presidente de Barcelona, no estaría dispuesto a tomar.

El 4 de agosto, La Liga notificó, a través de un comunicado oficial, “un acuerdo estratégico con el fondo de inversión internacional CVC para inyectar 2.700 millones de euros en la competición y los clubes”.

“Los 2.700 millones de euros que aportará CVC se concentrarán directamente en un 90% en los clubes, incluyendo también fútbol femenino, fútbol semi-profesional y no profesional de la mano de la Real Federación Española de Fútbol y en el Consejo Superior de Deportes (más de 100 millones de euros).”, añade la información.

Por supuesto, la noticia el 5 de agosto era que en caso de darse la negociación, el ‎Barça podría incrementar su límite salarial ante La Liga lo suficiente como para poder cubrir el sueldo de Messi y así poder renovar su contrato. Entonces, ¿por qué Laporta está en contra de este negocio?

La Liga ha expuesto en su comunicado que la sociedad con CVC reside en la entrega de 2.667,5 millones de euros por parte del fondo de inversión, por “aproximadamente el 10 % del capital” del ente deportivo; una negociación que se verá regida por “un acuerdo a largo plazo” entre ambas partes.

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Ahora bien, lo cierto es que según la información que han conocido los clubes, el “largo plazo” del que habla La Liga no son 5 o 10 años, sino 50. Es decir, por medio siglo CVC facturará al menos un 10 % del dinero neto de La Liga, en lo que entran, por supuesto, las ganancias por conceptos televisivos, el ingreso más importante de los equipos españoles.

Aunque la organización ha manifestado que se “mantendrán intactas de esta nueva sociedad sus competencias deportivas y de organización y de gestión de la comercialización de los derechos audiovisuales”, lo cierto es que, aunque CVC no tome un papel en la administración de estos ítems, sí tendrá derecho a recibir dinero proveniente de las ganancias que estas actividades generen.

“Para cumplir con el fair-play de La Liga, teníamos que aceptar un acuerdo que hipotecaba durante 50 años los derechos televisivos del club (…) El FC Barcelona está por encima de todo. De jugadores, del mejor jugador del mundo, del Presidente y de todos”, fue la explicación de Laporta frente al porqué prefirió dejar ir a Messi antes que apoyar el negocio entre La Liga y CVC.

Mismo pensamiento es el que tiene Real Madrid, equipo que no dudó en mostrar su rechazo por medio de una carta pública, en la que tildó este negocio de “estructura engañosa” con la cual se impactaría de forma negativa a los 42 equipos que conforman el fútbol profesional en España.

“Este acuerdo, usando una estructura engañosa, expropia a los clubes el 10,95 % de sus derechos audiovisuales durante 50 años y en contra de la ley”, agregó el club ‘merengue’.

Por último, en España se ha criticado también la forma en que llegaría el dinero a los clubes, pues, a diferencia de lo que se creía, la inyección económica se hará en forma de un préstamo que, aunque contará con un interés mínimo, aun así habrá que reembolsarlo.

De esta forma, mientras que La Liga asegura que la inyección de 2.700 millones de euros valorará la competición en unos 24.250 mil millones de euros, para los equipos grandes el negocio solo beneficiará a CVC.

Según un informe realizado por el Real Madrid, el fondo de inversión no perdería ni un solo euro, aunque llegase el “Fin del Mundo”: aún con una pérdida de al menos un 72 % del valor actual de La Liga, CVC podría recuperar su inversión en 2071, año en el que finalizaría el negocio. Sin embargo, para Barcelona y Real Madrid, “el futuro de 42 clubes de Primera y Segunda División y el futuro de los clubes que se clasificaran durante estos 50 años” sí podría estar en riesgo con “la hipoteca” de los derechos televisivos en España.