fbpx

¿Los nuevos dueños? El mundo árabe se tomó el fútbol europeo

Los árabes dominan con su dinero el fútbol europeo. ¿Qué consecuencias puede traer esto?.

Nasser Al-Khelaïfi

Esto tiene consecuencias negativas y positivas. Veamos, hijo. Foto: Flickr-Doha Stadium Plus Qatar

LatinAmerican Post| Juan Manuel Londoño

Escucha este artículo


Read in english: New Owners? The Arab World Took Over European Soccer

En la última década, hemos visto cómo el mundo árabe se apodera del fútbol. En el 2011 Qatar Sports Investments se adueño del PSG, el equipo más popular de Francia. En el 2016, el multimillomnario iraní Farhad Moshiri se adueño del Everton. Desde el 2010, el Sheikh Abdullah Al Thani, es dueño del Málaga CF.

Podríamos seguir nombrando ejemplos, pero es claro que, desde el mundo árabe, ha habido un interés creciente en incursionar en los grandes equipos de fútbol europeo como negocio. 

Esto tiene consecuencias negativas y positivas. Veamos cuáles son. 

Lo bueno

Del lado positivo, podemos ver una mayor diversidad cultural en las directivas de los clubes. Estas posiciones, que tradicionalmente fueron ocupadas por europeos blancos, podrían verse beneficiadas al contar con una mayor cantidad de visiones y trasfondos culturales.

La expansión cultural del mundo arabe a europa también permite enriquecer ambas culturas y reducir las brechas de prejuicios y racismo que existen entre ellas.

Por supuesto, es imposible no mencionar que los petrodólares a los cuales tienen acceso los clubes árabes nos han dado algunos de los superequipos más insólitos de la historia. Es díficil pensar, por ejemplo, que hace 10 años algún equipo podría contar con una plantilla que incluyera a tres jugadores de la talla de Messi, Neymar y Mbappé. 

Lea también: ¿Pacquiao presidente? Las múltiples facetas del boxeador filipino

Lo malo

En cuanto a las consecuencias negativas, estos mismos petrodólares nos ponen en una posición incómoda. ¿Cómo podemos pedirle Fair Play financiero, regulación de sus finanzas, a equipos que pueden gastar la riqueza de naciones? La brecha entre los equipos pequeños y los grandes seguirá creciendo aún más si siguen llegando comrpadores con billeteras ilimitadas al fútbol europeo. 

El esfuerzo del mundo árabe para mostrar su poder económico también enmascara el costo humano que han dejado algunas de sus acciones. Por ejemplo, podemos recordar los casi 6.500 migrantes que han fallecido desde que Qatar recibió la Copa del mundo. 

Por último, vale la pena mencionar que  cuando las instituciones icónicas como los clubes de fútbol, ​​que tienen una larga historia y tradiciones, pasan a manos de millonarios, esto puede tener el efecto de alienar a los seguidores. Si bien algunos pueden aceptan con brazos abiertos la riqueza y el éxito que a menudo lo acompañan, otros pierden la “conexión” que tenían con los equipos.

Y es que vale la pena recordar que para muchos fánaticos alrededor del mundo, el fútbol está pasando de ser un deporte que pertenecía a las clases trabajadoras  y que aportaba a la unidad de un grupo a un negocio incomprensiblemente enorme que se vende en mercancía, boletas y servicios de subscripión.