fbpx

La eutanasia en América Latina: ¿Viene un efecto dominó?

El caso de la colombiana Martha Sepúlveda demostró que la eutanasia en América Latina todavía es muy insípida. ¿Qué otros países del mundo han aprobado la muerte asisitida?.

Manos de una persona mayor

En los casos más progresistas, se permite la eutanasia pasiva, que es el no actuar o dejar los tratamientos de la enfermedad. Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

Escucha este artículo


Read in english: Euthanasia in Latin America: Will There Be a Domino Effect?

Recientemente llamó la atención el caso de Martha Sepúlveda, la mujer colombiana que el domingo pasado sería la primera persona en el país andino en recibir la eutanasia por una enfermedad no terminal. Martha sufre de Esclerosis Lateral Amiotrófica, una enfermedad degenerativa, que ella temía que se volviera cada vez más avanzada.

También te puede interesar: No es solo en tu país: la inseguridad en Latinoamérica


Desde julio, la Corte Constitucional colombiana permitió el derecho de muerte digna para casos no mortales, pero de intenso sufrimiento físico o psíquico debido a una lesión o una enfermedad.

Sin embargo, menos de 24 horas antes del procedimiento, el Instituto Colombiano del Dolor, comunicó que suspendía el  procedimiento aduciendo a que "no se cumple el criterio de rescisión, tal como se tuvo en cuenta en la primera comisión". Expertos aseguran que esta medida puede ser apelada, ya que lo dictado por la Corte Constitucional le permitiría a la paciente aplicar.

Colombia es tan solo unos de los 7 países en todo el mundo que permite la muerte digna o eutanasia para casos no mortales. El primero en aprobarla para casos no mortales fue los Países Bajos, seguido por Bélgica, Luxemburgo, Canadá, España y Nueva Zelanda. Adicionalmente, también está permitido en algunos estados dentro de Estados Unidos y Australia.

Evidentemente, además de Colombia, no existe otro país en la región que haya aprobado el suicidio asistido. En los casos más progresistas, se permite la eutanasia pasiva, que es el no actuar o dejar los tratamientos de la enfermedad.

Argentina

El país austral es uno de los pocos países latinoamericanos que contempla la eutanasia pasiva. Ningún otro tipo de práctica está permitida. No obstante, hace pocos días se conoció un anteproyecto de ley conocido como "Ley Alfonso" que busca, precisamente permitir el derecho a la muerte digna.

El proyecto aun está en etapas previas y no se sabe con certeza el apoyo que logre dentro del Congreso. Sin embargo, mientras el peronismo mantenga mayorías, al igual que el aborto recientemente, podría convertirse en el segundo país en Latinoamérica en permitir el suicidio asistido.

Chile

En Chile, la eutanasia también es un tema que ha avanzado en los últimos años buscando su regulación. Se tramita en el Senado la ley que permita a las personas mayores de edad a solicitar la muerte asistida, pero solo para casos de enfermedades mortales. El proyecto contempla, hasta ahora, que se practique la eutanasia para enfermedades incurables, irreversibles y progresivas.


Uruguay

En el país más liberal y progresista de este lado del mundo, la eutanasia aún es un tema ilegal. Sin embargo, en varias encuestas se ha encontrado que la mayoría de los uruguayos están a favor de legalizar la eutanasia o la muerte asistida.

México

A pesar de que en México ha habido varios proyectos de ley que buscan permitir la eutanasia, hasta ahora todos han sido rechazados. En el país azteca, lo único que sí está permitido es el renunciar a los tratamientos bajo la ley de Voluntad Anticipada, pero solo está aprobada en 14 estados

Perú

En el país inca, el caso es complejo. Por un lado, la eutanasia es penada con prisión, pero recientemente, un tribunal aprobó el pedido al suicidio asistido de una mujer de 44 años. 

El año pasado, el judicial pidió que no se aplique el código penal al grupo de médicos que ayudaría a Ana Estrada Ugarte, quién padecía de polimiositis.

En el resto de Latinoamérica, los avances son pocos. Todavía se castiga con prisión a aquellos que ayuden o colaboren con la muerte voluntaria de algún paciente con enfermedad mortal o no mortal, pero degenerativa.