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Alemania y Latinoamérica: ¿Una nueva relación en un nuevo Gobierno?

Luego de casi 2 décadas en el poder, Angela Merkel deja la cancillería alemana. ¿Estaremos ante una nueva etapa de relaciones ente Alemania y Latinoamérica?.

Angela Merkel y Olaf Scholz

La canciller alemana, Angela Merkel, y el vicecanciller y ministro de Finanzas Olaf Scholz, su posible sucesor al frente del Gobierno en Berlín. Foto: Bernd Von Jutrczenka / dpa

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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El fin de la era de Angela Merkel como Canciller alemana cada vez parece más inminente. La conformación de Gobierno por parte del SPD es las más probable y devolvería el poder a los socialdemócratas luego de estar en la oposición o en el gobierno con Merkel. El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), a pesar de ser el contrapeso de los conservadores, también ha participado de su coalición. Esto no deja claro si habrá un continuismo o un cambio en las relaciones de un nuevo canciller.

Merkel dejó más de 14 años de grandes logros y batallas. Sin embargo, también hubo poco interés hacia Latinoamérica. Algo propio de Alemania, quiénes han encontrado en otras regiones, mayor interés comercial y de cooperación. Históricamente, Alemania siempre ha tenido intereses globales alejados a Latinoamérica. En la era Merkel, el Medio Oriente, Asia Oriental, Europa del Este y África. La crisis de refugiados y los conflictos diplomáticos y militares con Rusia y China se llevaron todos los focos.

Sin embargo, no será beneficioso para Alemania, la UE y Estados Unidos, ver cada vez mayor influencia China en Latinoamérica, siendo que la región siempre ha sido un importante aliado al compartir valores y visiones similares con occidente.

Hasta el momento, el líder de los socialdemócratas ha prometido un continuismo, tanto en el fortalecimiento de la Unión Europea, como también en compromiso con la OTAN y con el mismo Estados Unidos de permanecer presente en las tareas conjuntas. No obstante, pueden ocurrir algunos cambios en manos del posible nuevo canciller, y entre estos, puede aparecer la región.

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Un gobierno liderado por el SPD, puede tener un acercamiento distinto con la región. Scholz, quién viene de un movimiento mucho más socialista moderado, podría encontrar en varios países, importantes aliados. Principalmente, México y Argentina, con quienes también compartirá cumbres del G20.

Los retos del nuevo Gobierno alemán en América Latina

Ya sea bajo el liderazgo de Olaf Scholz o de Armin Laschet, el gobierno alemán tiene varios retos en la región. El subcontinente  ha estado alejado de Alemania y el nuevo canciller tendrá en Latinoamérica una posibilidad de mejorar y reforzar las relaciones entre ambas partes.

La Unión Europea ha servido como garante y una principal interesada en la estabilización de la crisis política en Venezuela. A pesar de no jugar un papel protagonista, el apoyo y el trabajo de Alemania dentro de la UE será importante para seguir incentivando una democracia real. Merkel nunca tuvo grandes intereses, Scholz tendrá una encrucijada, entre apoyar un gobierno dictatorial o hacer guiños a un gobierno socialista que puede tener mayor aprobación dentro de sus votantes o los del partido Verde.

Sin embargo, el contrapeso que pueda lograr el FPD, el partido libertario, será importante en la continuidad de Scholz. El líder de los socialdemócratas solo llegará a la cancillería con apoyos de verdes (izquierda ambientalista) y libertarios. También será vital ver qué cuotas logran los partidos y con cuáles ministerios terminan controlando.

También dentro de la mesa está la ratificación del tratado de Libre Comercio con Mercosur. Ambas partes aprobaron un texto en 2019, pero aún no ha podido entrar en vigencia y los gobernantes son distintos. Ahora el papel de Scholz será vital para el éxito o el fracaso del acuerdo y de posibles modificaciones. Este sería el tratado comercial más importante tanto de la UE como para Mercosur.

Acá también podrá haber choque con el Gobierno Bolsonaro. Evidentemente, con un partido Verde dentro de la coalición, la posibilidad de un acuerdo comercial que ignore el aumento en la deforestación del Amazonas, será dificultoso. Y a pesar de que Scholz no tiene poder de decisión directo con lo acordado en el parlamento europeo, sí puede ser un facilitador u obstáculo.

Hoy Latinoamérica encuentra en China el socio comercial por excelencia. Atrás quedaron los tiempos de ser el patio trasero de los Estados Unidos, y hoy el gigante asiático es el principal destino y origen de productos en la mayoría de países de la región. Alemania, y la Unión Europea, podrían encontrar en esta región una posibilidad de crecimiento y de contrapeso con las otras superpotencias.

Sin embargo, los socialdemócratas son más conscientes en las consecuencias ambientales de lo que quieran los conservadores de Angela Merkel. Incluso, aunque Scholz haya sido vicecanciller de su predecesora y el SPD haya estado en la coalición de Gobierno, ahora el mando lo tiene los rojos. También es verdad que con una alianza con los Verdes, Scholz puede ver inconvenientes en incrementar el comercio con la región, ya que es evidente que la huella de carbono que hay entre Latinoamérica y Europa, es mayor a la de muchos otros países asiáticos y africanos.

Es por esto que los acuerdos que logre la región con la Unión Europea, deberán contar con compromisos sustentables. Evidentemente el subcontinente americano es un importante actor en la provisión de materias primas, pero la visión extractivista con un partido de centro-izquierda al mando necesitará ser diferente y con compromisos de sustentabilidad y buenas prácticas.