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Los motivos por los que Gabriel Boric ganó en Chile

El exlíder estudiantil de 35 años es el primer presidente desde el 2005 que no es ni Sebastián Piñera ni Michelle Bachelet.

Gabriel Boric

Este domingo, más de 4.6 millones de chilenos votaron por Gabriel Boric, un joven abogado de 35 años oriundo de Punta Arenas (sur de Chile) como su nuevo gobernante. Foto: TW-gabrielboric

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Chile eligió. Este domingo, más de 4.6 millones de chilenos votaron por Gabriel Boric, un joven abogado de 35 años oriundo de Punta Arenas (sur de Chile) como su nuevo gobernante. Boric, quién, fue un notable líder estudiantil y presidente de la Federación Estudiantil, se venia desempeñando como diputado por la Región de Magallanes y Antártica.

Por su parte, José Antonio Kast, contrincante en segunda vuelta de Boric, logró la no despreciable suma de 3.6 millones de votos, siendo el candidato perdedor más votado en la historia.

Las claves de la victoria de Boric

La llegada de Gabriel Boric al poder en Chile tiene varios motivos y aristas. Sin embargo, sería ingenuo no mencionar el estallido social de 2019. En ese momento, la nueva generación de chilenos salieron energéticamente a las calles y no cedieron hasta lograr una nueva constitución, la cuál está en proceso de elaboración.

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Esto también se vio reflejado en la derrota de los partidos tradicionales. Ni Boric ni Kast venían bajo el paraguas de los partidos políticos con los que Piñera y Bachelet ganaron su presidencia. Esto potenció a políticos que salieran del molde predefinido por los Gobiernos anteriores, por lo menos para la primera vuelta. Boric también logró seducir de una manera más eficiente, no solo al voto moderado que votó por otro candidato en primera vuelta. El candidato del movimiento Apruebo Dignidad también logró convocar mayor número de votantes que no participaron en la primera vuelta.

Si bien en un principio se tachó al actual presidente electo como un extremista de izquierda (a pesar de ser crítico de los Gobiernos en Nicaragua y Venezuela), su contraparte era el polo opuesto y generaba mayor miedo. A Kast no solo se le asociaba con la imagen de Bolsonaro, sino que también se vinculó a su padre con el partido Nazi. Acá el miedo a "volverse como Venezuela" no fue suficiente y no caló en el electorado que veía en Kast una imagen mucho más aterradora. No sirvió de mucho el apoyo de notables figuras de la oposición venezolana a la campaña del diputado por el Partido Republicano.


El voto anti-Kast fue más efectivo que el anti-Boric. Esto se evidencia en que el candidato de izquierda llegaba como segunda opción en primera vuelta. José Antonio Kast ganaba la primera vuelta con 27.91% de los votos, más de 2 puntos porcentuales de su perseguidor. Pero fue Boric el que logró la mayoría de los apoyos en segunda vuelta con el 55.87% de apoyo popular, más de 10 puntos por encima de su contrincante.

¿Qué retos afrontará Boric?

El presidente electo asumirá en marzo del próximo año y deberá tomar un país dividido (como la mayoría de países en la actualidad), con una profunda crisis económica y sanitaria. Además, Boric tendrá que intentar la unión democrática de la nación en medio de una constituyente, labor ardua.

Además, tendrá un congreso disperso y fraccionado. En la Asamblea Constituyente, el movimiento de Boric (Apruebo Dignidad) tan solo tiene 26 puestos, de los 115. Actualmente, en Senado AD solo tiene 4 puestos y 37 en Cámara, siendo la tercera fuerza. Esto le limitará su campo de maniobra y deberá pactar con muchos movimientos, lo que le impedirá (o dificultará) cumplir con su plan de Gobierno línea a línea.

Adicionalmente, deberá manejar una economía estancada y con una crisis migratoria que ha sido un caballo de batalla de la extrema derecha y que se ve reflejada en manifestaciones y discursos xenófobos en contra de migrantes colombianos, venezolanos, haitianos, entre otros.

Finalmente, Boric deberá construir un Gobierno sólido y con resultados, ya que de lo contrario, Kast se ve como una figura con el poder electoral necesario para ganar en el 2025. A pesar del rechazo que generaba el candidato del Partido Republicano, Kast es hoy el político perdedor que más votos consigue y se podrá apoyar en los fracaso de Boric para convertir esos apoyos en victorias.