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Así avanza Ómicron en Latinoamérica

La variante Ómicron está siendo la protagonista de una nueva ola de contagios en todo el mundo. Así avanza Ómicron en Latinoamérica.

Hombre mirando su celular mientras usa un cubrebocas

La avalancha de contagios por Ómicron es una realidad que está obligando a los países a tomar medidas para frenar su avance. Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez Ramos

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La avalancha de contagios por Ómicron es una realidad que está obligando a los países a tomar medidas para frenar su avance. De hecho, la última semana del 2021 fue la que más contagios registró en toda la historia de la pandemia. 

Mientras que en Europa, Ómicron ya se ha convertido en la variante predominante de varios países, en Latinoamérica apenas está empezando su avance. A la fecha, México y Chile ocupan los primeros lugares en contagios, de acuerdo con la plataforma Global Initiative on Sharing All Influenza Data (GISAID).

Al respecto, el país austral ha endurecido sus protocolos de entrada: se ha postergado la reapertura de 5 pasos fronterizos terrestres y se está exigiendo PCR a todos los viajeros. No obstante, el gobierno no planea restricciones estrictas, sino que acelerará la cuarta dosis de la vacuna y se encuentra vacunando a niños desde los 3 años. Mientras tanto, México ha estado más reacio a implementar medidas. No obstante, esto se puede explicar en que a pesar de haber 47 mil 874 casos activos, “la ocupación hospitalaria es 91 por ciento menor en comparación con el pico máximo de la segunda ola epidémica en enero de 2021”, de acuerdo con el Gobierno de México.

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Brasil, Puerto Rico, Perú, Ecuador, Colombia, Guyana Francesa, Uruguay, Argentina, Venezuela y Panamá también han reportado casos de Ómicron. En Colombia, el ministro de salud, Fernando Ruiz, manifestó que el país debe estar preparado para un pico pronunciado y rápido e insistió en la necesidad de acelerar la vacunación. En general, los países se muestran reacios a adoptar nuevos confinamientos, pues los empresarios y las personas ya no resistirían. 

Por ello, se está insistiendo a la población en continuar con las medidas de bioseguridad y se está adoptando el pasaporte sanitario para asistir a eventos o lugares cerrados, como en Argentina, Colombia, algunas zonas de Brasil y Bolivia. Por otra parte, los países están empezando a considerar la obligatoriedad de la vacuna. Este es un paso controversial que ya dio Ecuador. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud ha manifestad que este debe ser el último recurso. Lo cierto es que la población no puede bajar la guardia, pues tras las primeras etapas de vacunación hubo una relajación en las medidas que hoy es necesario volver a adoptar con rigor, para mitigar los daños que pueda causar esta nueva ola. 

Pese a la rapidez con que se transmite esta variante, los estudios iniciales parecen indicar que no es más peligrosa que las demás. Sin embargo, los gobiernos deben actuar rápidamente porque aunque las economías no resistan nuevas cuarentenas o restricciones, no se puede subestimar el alza en los casos. A pesar del avance en la vacunación, al aumentar los casos también es inevitable que se requiera mayor asistencia médica. Por ejemplo, en Perú, el director de la Federación Médica Peruana, Danilo Salazar, señaló en entrevista con RPP que se requerirían 1.500 intensivistas en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) para hacer frente a una nueva ola.

La Organización Panamericana de la Salud OPS advirtió que debido a la temporada de fiestas y vacaciones, lo más probable es que haya un incremento de muertes y hospitalizaciones durante las próximas semanas. De acuerdo con esta institución, terminando el 2021 el 57% de la población de América Latina y el Caribe se encontraba completamente vacunada. Completar los esquemas de vacunación para la mayoría de la población y aplicar las dosis de refuerzo será necesario para combatir la pandemia este año y asegurar la recuperación económica y social, además de mitigar el avance de omicrón que ha resultado más contagiosa que las anteriores variantes. 

En este sentido, una buena noticia llegó a finales de diciembre cuando se aprobó el uso de emergencia de una vacuna producida por laboratorios en Argentina y México en conjunto. "Se trata de un hito importante para América Latina y pone de relieve la importancia de la transferencia de tecnología para aumentar la disponibilidad de vacunas COVID-19 de calidad en la región", señaló la directora de la OPS, Carissa Etienne.