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Corrupción: otro efecto de la pandemia de la COVID-19

El mundo ha encontrado casos de corrupción vinculados a la pandemia de la COVID-19

Doctor sosteniendo cubrebocas y antiséptico

Foto: Freepik

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

 

La pandemia ha tenido diversas consecuencias negativas en la actualidad. En momentos donde la desigualdad, la pobreza y el hambre han aumentado, se espera mayor altruismo y ética por parte de los ciudadanos y quienes los gobiernan. Sin embargo, se ha evidenciado todo lo contrario. A la par de los problemas, también han crecido las formas de corrupción, no solo en Latinoamérica (donde es cotidiana), sino también en regiones donde se acostumbra a una mayor integridad.

Compra de certificados de vacunación

Un caso que causó indignación entre los colombianos ha sido la mafia detrás de carnés de vacunación falsos. Ante las medidas restrictivas hacia los antivacunas, muchas de las personas que no se hayan querido o podido vacunar en el país, han buscado la forma de conseguir un carné de vacunación falso. Sin embargo, causó revuelo, ya que el documento llegaba a costar 50 dólares, mientras que la inyección de la vacuna era totalmente gratis.

Donación de vacunas en mal Estado

El acaparamiento de las vacunas en los países desarrollados, ha sido uno de los principales problemas de la crisis sanitaria en el resto del mundo. Este no solo ha demostrado la poca solidaridad, sino también la falta de un compromiso multinacional. También ha sido una de las causas para el desarrollo de las variables del coronavirus.
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Pero una consecuencia de esto es que diversos países debieron esperar a los acaparadores y luego se encontraron con un excedente. Dicho excedente igualmente no pudo ser utilizado por su fecha de caducidad. 

Este fue el caso de Nigeria, que a finales del año pasado, destruyó más de 1 millón de vacunas de AstraZeneca, al tener apenas, pocas semanas de caducidad. Esto, para un país que, en su momento, no alcanzaba ni el 5% de vacunados.

Pruebas PCR falsas

Este hecho se ha registrado en varios países. Pero el medio brasileño Jornal da Band, descubrió que en la ciudad de Cancún operaba un laboratorio que emitía pruebas PCR falsas para turistas. Pero medios como El País de España e investigaciones en Canadá también apuntaron a pruebas falsas para viajeros en México. Las pruebas tienen un costo menor al de una prueba real y se emitía con la garantía de salir negativa y así poder viajar a países que exigían este tipo de exámenes.

Poco control de precios de pruebas

Países europeos han visto la necesidad de poner límites al costo de pruebas de Covid. Por ejemplo, en España, hace poco se puso como límite de 2.94 euros el precio de las pruebas de autodiagnóstico de la COVID-19. Sin embargo, en Latinoamérica esto no existe y se ha encontrado que los precios de varios exámenes superan, con creces, los precios en Europa. Aunque no es un claro ejemplo de corrupción, sí se puede entender como inoperancia de controles ante una pandemia y un aumento de casos de contagio. Si hay un incremento en la incidencia del virus, la mejor estrategia que deben tomar los gobiernos es incentivar el autocuidado y las pruebas de diagnóstico. Si no son subsidiadas por los ya saturados sistemas de salud, por lo menos, deberían tener un control de precios que eviten cobros desmedidos ante el aumento de la demanda.

Sobornos en toques de queda

En Iraq, se volvió costumbre sobornar a las autoridades para poder hacer caso omiso a los toques de queda que se llevaron a cabo durante la pandemia. France 24 detalla cómo muchos comercios suman un soborno más (este a las autoridades) en una larga lista de precios que deben asumir por seguridad y para continuar operando.

Vacunación falsa

Otro escándalo que se destapó relacionado con los antivacunas ocurrió en Grecia. Las autoridades descubrieron una estafa de centros de vacunación que recibían sobornos a cambio de inyectar agua estéril en lugar de la vacuna para que estas personas recibieron el certificado de vacunación. Sin embargo, lo que estas personas no sabían es que en verdad, lo que estaban recibiendo era la vacuna real a cambio de 400 euros.