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Crisis sanitaria en Ucrania: enfermedades y falta de insumos agravan conflicto

La reciente invasión a Ucrania por Rusia está causando una crisis sanitaria que tiene en alerta a la comunidad médica internacional

Gente usando cubrebocas en la calle

Foto: Freepik

LatinAmerican Post | María Fernanda Ramírez Ramos

Mientras las tropas de Putin continúan avanzando sobre las ciudades ucranianas, las desgracias de la guerra empiezan a tocar a la población. Además de la ola de muertes y refugiados que está causando el conflicto, se avecina una crisis sanitaria en Ucrania que tiene preocupada a la comunidad médica, que ya está movilizando iniciativas para mitigar el impacto.

Mediante un comunicado, la Organización Mundial de la Salud manifestó la preocupación por la escalada de la crisis en Ucrania y aseguró que la comunidad sanitaria tiene grandes necesidades en el país. “Hoy he liberado otros US $3,5 millones del Fondo de la OMS para Contingencias relacionadas con Emergencias destinados a adquirir y distribuir suministros médicos urgentes. Se prevé que el apoyo humanitario al sector de la salud aumente tras evaluarse nuevamente las necesidades”, explicó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS.

A su vez, el domingo después de la invasión, el director regional para Europa de la OMS, Hans Henri P. Kluge, ya había advertido que las reservas de oxígeno se acabarían con rapidez, poniendo en riesgo la vida de cientos de personas con COVID-19 y en situaciones delicadas por enfermedades crónicas, infecciones, lesiones o complicaciones tras el parto. A la fecha, se encontraban hospitalizadas por COVID-19 1.700 personas.

Además de las complicaciones logísticas evidentes para transportar el oxígeno, y otro tipo de insumos sanitarios, en el país se reportó una insuficiencia de zeolita, un material importado indispensable para la fabricación del oxígeno médico. Al respecto, la organización ha hecho un llamado a las autoridades para que se permita el desplazamiento del trabajo humanitario y los suministros médicos esenciales de forma segura. De hecho, se habla de generar corredores humanitarios, por ejemplo a través de Polonia.

Por otra parte, de acuerdo con información de ACNUR - La Agencia de la ONU para los Refugiados, al 1 de marzo, medio millón de personas habían huido de Ucrania. No obstante, la organización prevé que serán 4 millones si la situación se agrava. Esta ola de refugiados también genera grandes desafíos para los sistemas sanitarios en los países de acogida. Además, es preciso no olvidar que aún hay un estado de pandemia y que en Ucrania solamente hay un porcentaje de vacunación del 36%, de acuerdo con las cifras de Our World in Data. Una cifra demasiado baja para mantener bajo control al coronavirus, en pleno invierno, cuando las enfermedades respiratorias alcanzan su pico.

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Organizaciones como Médicos Sin Fronteras también han desplegado sus equipos de ayuda humanitaria en la zona para ayudar a resolver la crisis sanitaria en Ucrania. Esta organización ya se encuentra en Polonia, Hungría, Moldavia, Eslovaquia y Rumanía lista para brindar atención médica a los miles de refugiados que están cruzando las fronteras. Asimismo, ha llevado al país suministros y kits de emergencia de guerra, así como ha realizado capacitación de forma telemática a más de 30 cirujanos del este de Ucrania para entrenarlos en la atención de heridos en el conflicto.

A su vez, la organización Médicos del Mundo ha señalado que las regiones separatistas del Este de Ucrania (Lugansk y Donetsk) en realidad se encuentran en una crisis sanitaria desde el 2014: “Desde hace siete años, la población padece una crisis humanitaria permanente con un fuerte impacto en sus vidas; desde restricciones en su movimiento, a poca disponibilidad de medios básicos de vida y graves consecuencias para su salud”. De acuerdo con esta organización, hay una alta presencia de adultos mayores en la zona y cerca de 3 millones de personas, antes del conflicto, ya dependían de la ayuda humanitaria para subsistir. No obstante, la situación de las patrullas médicas no es sencilla porque, en medio del conflicto, son vulnerables a ataques y su labor no siempre es respetada.

Además de lo evidente y urgente de atender las necesidades esenciales de la crisis sanitaria en Ucrania, que en pleno conflicto se resume en brindar atención a los heridos y enfermos, también existe una preocupación por la salud mental de las personas. El estrés postraumático, la ansiedad y la depresión son manifestaciones comunes en este tipo de situaciones que se manifestarán a largo plazo. Asimismo, también existe una amenaza por la presencia de tropas en Chernobyl, que podría generar un fuerte impacto en la salud para quienes están allí de no hacerse una correcta manipulación de los desechos radioactivos que aún se encuentran en el área.