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Biden o Putin: ¿Qué le conviene más a Nicolás Maduro?

Debido a la guerra en Ucrania, Estados Unidos se aproxima a Venezuela. ¿Le convendrá más a Nicolás Maduro acercarse a Joe Biden o continuar del lado de Vladimir Putin?.

Joe Biden, Nicolás Maduro y Vladimir Putin.

Fotos: Adam Schultz, kremlin.ru, Federación Rusa

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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Read in english: Biden or Putin: What Is Best For Nicolás Maduro?

Desde 2008, Estados Unidos y occidente viene castigando con sanciones a Venezuela. Inicialmente, sanciones a personajes específicos cercanos al Gobierno chavista. Sin embargo, desde 2015 y debido las mortales protestas en el país caribeño, las sanciones aumentaron, incluso golpeando a varias empresas y dinero nacional.

Pues ahora, parece que la guerra en Ucrania presenta una oportunidad inmejorable para que Nicolás Maduro restablezca las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela. Aunque, esto puede tener consecuencias en su cercanía con Moscú.

Hace ya un par de semanas, el mandatario sudamericano reiteró su apoyo a Rusia y a su homólogo, Vladimir Putin. Pero su acercamiento con los Estados Unidos, representa serias interrogantes en el futuro de la diplomacia venezolana.

¿Por qué debería Maduro elegir acercarse a Biden?


Un acercamiento con Estados Unidos sería beneficioso para el chavismo. El poder negociar el levantamiento de sanciones y la posibilidad de incrementar la venta de petróleo a la superpotencia serían claves para mejorar la economía nacional. Los venezolanos verían una mejoría evidente en la situación actual, podrían acceder a dineros que ahora están embargados o que fueron entregados al "Gobierno" de Juan Guaidó.

Igualmente, también podrán negociar la libertad de diferentes presos, como el famoso Alex Saab, empresario clave en el andamiaje chavista y que fue capturado en Cavo Verde y hoy afronta un juicio en Estados Unidos.

Estados Unidos importaba, a 2021, según la EIA, 178.550 barriles diarios de petróleo de Rusia. Esto equivale solo el 3% de las importaciones totales de crudo (6 millones). Si tomamos que a hoy, Estados Unidos explota más de lo que importa, entonces Biden busca más que todo que el precio del barril no aumente por las nubes. La seguridad energética norteamericana no parece estar en peligro.

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Ahora bien, la pregunta es si Venezuela tiene suficiente tecnología para empezar a producir esa cantidad de petróleo. Según los datos y las cifras que se manejan a hoy, Venezuela solo produce 800.000 mil barriles de petróleo al día, cuando antes llegaba hasta los 3 millones. Pero, esto incrementará paulatinamente, por lo que Maduro podría ver un gran flujo de billetes verdes llegar al país.


De darse esta situación, el resto de países latinoamericanos podrían volver a encontrar en Venezuela un gran aliado y socio económico. Un país con dinero para comprar y una región que está dispuesta a vender. No obstante, los principales vecinos venezolanos (Colombia y Brasil), por ahora se mantienen en una postura de rechazo y presión hacia el Gobierno de Maduro. 


Sin embargo, así como en Colombia y Brasil vienen elecciones, en Estados Unidos también podrá cambiar de presidente en un par de años. La posibilidad de una nueva administración republicana, más un Lobby de venezolanos y cubanos cada vez mayor dentro de Estados Unidos, podría representar poca estabilidad para un acuerdo entre el país y Venezuela, a menos de que Maduro y el chavismo también conceda varias garantías democráticas que ya hemos visto rechazar.

¿Por qué Maduro debería mantenerse leal a Rusia?


Primero, pues porque Rusia ya es un aliado de Venezuela. Hay varios proyectos de cooperación y ayudas. Rusia ha respaldado a Nicolás Maduro y todo su Gobierno tanto militar, como económicamente. Si es verdad que ahora Rusia entrará en una importante crisis económica debido a las mismas sanciones que hoy reciben, Rusia ha demostrado lealtad. Esta lealtad se valora en un país que ha estado aislado dimplomáticamente y "en una guerra económica", según el mismo chavismo advierte.

Esto implica que sin importar la trasparencia democrática o el respeto por los derechos humanos, Putin y su Gobierno ha apoyado a Venezuela. Además, porque a diferencia de la democracia estadounidense en la que una futura administración podría echar a perder el acuerdo con Maduro, Putin se ve como un garante mayor y por más tiempo. Es fácil predecir que el líder ruso se mantendrá por otro largo periodo en el poder y esto le da estabilidad a la alianza con Venezuela.

Ahora, es verdad que ni a Biden ni a Maduro les interesa restablecer las relaciones al 100%. Con tal de que Estados Unidos levante levemente las sanciones y que Venezuela suministre parte del petróleo al país del norte, ambas administraciones pueden verse por bien servidas.

Igualmente, tanto para Putin como Maduro, tendrán la garantía de que ambos siguen manteniendo la dependencia estadounidense de petróleo. Y esto también puede servir como forma de presión en el futuro.

Entonces la verdadera pregunta no es si alguno le conviene más. La verdadera pregunta es qué posición buscará Maduro en un futuro. Si sus intenciones son un continuismo y seguir con la escasa democracia venezolana, Putin es su mejor opción, más cuando el panorama político latinoamericano hoy le sonríe más. Pero si Nicolás Maduro piensa mejor en restablecer las relaciones con occidente, garantizar elecciones libres y trasparentes, ahora que tiene poder en la mesa de diálogo, puede sacar mejor provecho con Estados Unidos.