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Ola de violencia en el Salvador: Bukele reduce libertades como respuesta

El Congreso aprueba estado de excepción luego de que el presidente Bukele alarmara por incremento en la ola de violencia en El Salvador, que ha dejado decenas de homicidios

'Pandilleros' capturados por la policía de El Salvador

Foto: TW-PNCSV

LatinAmerican Post | Santiago Gómez Hernández

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En estos últimos días, la violencia en El Salvador se ha disparado, lo que ha generado la preocupación del Gobierno de Bukele. En solo dos días, se han registrado hasta 76 asesinatos.

De esta forma, el Congreso salvadoreño dio vía libre al Gobierno de Nayib Bukele para que, por medio de un régimen de excepción, pueda frenar esta ola de violencia. De esta forma, tan pronto el mandatario firme la decisión, y esta se publique de manera oficial, se suspenderá la libertad de asociación, el derecho de defensa, la inviolabilidad de la correspondencia y la prohibición de intervención en telecomunicaciones. Estos poderes que asume el ejecutivo buscan, según el mismo Gobierno, frenar los homicidios que, solo el viernes pasado, dejaron una cifra de 62 asesinatos en el país, convirtiéndose en el día más violento de los últimos años.

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Igualmente, la policía tendrá la posibilidad de emplear detenciones administrativas de 15 días, 5 veces más del tiempo de lo que previamente era permitido (72 horas). Sin embargo, Bukele avivó un discurso peligroso en el que le da libertades a la policía y el ejército y pidió a la ciudadanía " defenderlos de las acusaciones de quienes protegen a los pandilleros".
Estas medidas han generado preocupación en defensores de derechos humanos. Pero la alerta aumentó luego de que el mismo Bukele amenazara a los criminales con repercusiones a los criminales ya detenidos.

Ya la prensa internacional ha empezado a advertir sobre reducción en la comida en las penitenciarías como método de presión para que la violencia en las calles se reduzca. Adicionalmente, el Gobierno ya ha comunicado la captura de 1400 sospechosos de ser miembros de pandillas. El presidente asegura que los recortes en la alimentación también se dan para poder servir comida a los nuevos reclusos. Además, el mandatario aseguró que si la comunidad internacional está tan preocupada por "estos pobres angelitos", que sean los países internacionales los que destinen dinero y alimentación para los presos, ya que él no estará dispuesto de reducir presupuesto de "salud o educación para dar de comer a estos terroristas".

El origen del incremento en la violencia

La violencia en El Salvador no es nueva. El problema de las bandas criminales conocidas como "maras" ha sido un problema para todos los Gobiernos de los últimos años. Sin embargo, Bukele había tenido unos índices admirables y ha sido uno de los logros de su administración.

Sin embargo, desde noviembre de 2021, el país registró un alza de los homicidios que dejó 40 asesinatos en solo 3 días. Estados Unidos acusó al Gobierno de Bukele de haber mantenido una tregua con las pandillas y por eso, el Departamento del Tesoro sancionó a 2 funcionarios salvadoreños por "negociaciones secretas" con la MS13. Bukele rechazó tales acusaciones y lo llevó a una disputa diplomática con Estados Unidos. 

Fue el mismo Bukele quién ahora acusó a la OEA y a CIDH por, presuntamente, patrocinar un pacto que ayudó a las maras. El jefe de Gobierno publicó en sus redes sociales que la "'Tregua' que solo fortaleció a las pandillas y les permitió acumular recursos, dinero, armamento y les permitió entrenarse en los polígonos de tiro del ejército para matar salvadoreños. Llévense su peste de nuestro país"

Esto, debido a un armisticio en 2012 impulsado por el Gobierno de Mauricio Funez, en el cuál al OEA acompañó como garante. Durante la vigencia de esta tregua, los asesinatos disminuyeron en el país de un promedio de 14 a 5 diarios. Sin embargo, luego de que la tregua terminara en 2015, la tasa de asesinatos llegó a 103 por cada 100.000 habitantes, una de las más altas en todo el planeta.