fbpx

La India: ¿La siguiente superpotencia mundial?

La República de la India se viene posicionando como la próxima gran superpotencia mundial. Su posición geográfica, su número de habitantes y su poder nuclear, lo perfilan como un país al que hay que tener en la mira.

Calle en Delhi, India

Foto: Unsplash

LatinAmerican Post | David García Pedraza

Escucha este artículo


Read in english: India: The Next World Superpower?

Más de tres millones de kilómetros cuadrados encierran a la India, una nación que actualmente ocupa un puesto importante en los ránquines internacionales en defensa militar, población, ciencia y tecnología, innovación, entretenimiento, entre otros. Una nación relativamente joven desde 1947, cuando se independizó del Reino Unido, contando con una multiculturalidad excepcional de lenguas, religiones y alfabetos; su magnitud es tan grande que cuenta inclusive con más del 70% del territorio de un subcontinente homónimo.

Más de 1.390 millones de personas viven en esta república, que por segunda vez en su historia queda con una jefa de Estado mujer, de acuerdo a las elecciones presidenciales realizadas el 18 de julio, ella es Draupadi Murmu, política militante del Partido Popular Indio y además perteneciente a la Tribu Santal, lo que la hace la primera presidenta de la India en pertenecer a una de estas comunidades tribales. Cabe resaltar que estas elecciones se realizan en las cámaras del parlamento indio, en donde Murmu obtuvo 2.842 votos de los  4.754 posibles. Murmu hará Gobierno junto con el poderoso primer ministro Narendra Modi.

Lee también: El vencedor de la Guerra en Ucrania no será ni Rusia, ni occidente, sino China

Los desafíos para Murmu y la India en general

Uno de los principales retos que la India afronta es el relacionado con la sobrepoblación, estando a muy pocos meses, según estimaciones de Naciones Unidas, de que se convierta en el país más poblado del mundo entre 2022- 2023; y superando a China, quien se había mantenido como la nación más habitada durante un buen tiempo. La sobrepoblación obedece, según el portal de humanidades Geografía Infinita, a que en la India el matrimonio se considera casi que una obligación, por lo cual, la reproducción dentro del mismo se realiza a una edad joven, tomando los 18 años como edad legal, además del desuso de anticonceptivos y de escaso monitoreo del control de la natalidad.

El desempleo, el creciente analfabetismo y la escasez de recursos (económicos y ambientales) son los principales problemas que la sobrepoblación conlleva, tanto así que cada situación se debe a una deficiencia anterior. Una persona que no sabe leer ni escribir no podrá acceder a una bolsa de empleo, por lo cual incrementará los niveles de pobreza, problema que a la vez aumenta costos en el gobierno indio, lo que le impide destinar recursos a educación y protección social. A pesar de que para otros campos, como milicia, cuyo ejército es el cuarto más poderoso del mundo, de acuerdo a la recopilación de Business Insider, se destinen 49 mil millones de dólares, aunque en el 2019 se destinaron 55 mil millones, austeridad algo cuestionable.

El espacio de la India y su lugar en el mundo

La Rupia poco a poco toma fuerza en los mercados valorizados de Asia, al igual que el Yuan (China), el Yen (Japón) y el Won (Corea del Sur), la moneda india comienza a tomar espacio. No es para menos debido a que la India tiene el tercer mayor PIB del mundo (Después de China y Estados Unidos) el cual llega a 11.745 millones de dólares, de acuerdo a estimaciones del Fondo Monetario Internacional para 2022.

Este éxito de la India no se debe solamente a su comercio en bienes y servicios que, para finales del 2020 de acuerdo al portal de estadísticas TradeMap, se posicionó en el lugar 13 a nivel mundial con 530.7 millones de dólares. También las exportaciones de la India lograron 323.2 millones de dólares concentrados en la agricultura y ganadería (cereales, frutas, vegetales) siendo el mayor productor mundial de banano, garbanzos, limón, algodón y papaya.

Otro de los sectores en los que se destaca es en la minería, siendo el segundo productor de aluminio a nivel mundial, y ocupando los primeros lugares en la producción de hierro, cromo, bauxita y zinc, de acuerdo al Servicio Geológico de Estados Unidos para 2021.

Convivir con un gigante al lado

La Dualidad entre India y China ha permanecido a lo largo del tiempo, desde confrontarse en los primeros lugares desde estadísticas poblacionales hasta indicadores económicos, e inclusive ambos formando parte del BRICS, estas dos naciones tienen una rivalidad constante.

Mientras India tiene un PIB de 11.745 millones de dólares, China casi lo triplica llegando a 30.177 millones de dólares. China es un país regido por leyes estrictas desde Pekín, la apertura económica ha sido impresionante en el nuevo milenio, mientras India, considerada la mayor democracia del mundo, tiene un enfoque más social a pesar de que las cifras de pobreza y analfabetismo estén al alza.

La multiculturalidad como una desventaja

La India, al ser reconocida como una nación llena de grandes culturas, religiones, idiomas y credos es también el centro de desentendidos entre sus mismos habitantes y vecinos. Un ejemplo es la diversidad religiosa donde, los hindúes al representar una inmensa mayoría con casi el 80% de la población, refuerzan los conflictos en destacadas zonas, una de ellas en disputa desde hace varias décadas.

La Región de Jammu Y Cachemira ha sido desde 1947 la manzana de la discordia entre Pakistán, India y China, especialmente entre los dos primeros, y tiene como antecedente la disputa religiosa del lugar, ya que Cachemira ha sido en gran parte musulmana y la población se siente más identificada siendo parte de una república islámica como Pakistán. 

Esta situación no ha terminado, y constantemente se presentan altercados, el último de relevancia el lanzamiento de un misil por error de India a Pakistán en marzo de 2022. Sin embargo, este conflicto a pesar de tener repercusiones en Asia Central, no llama de a mucho la atención en occidente por lo cual no es tomado en cuenta para movidas políticas de grandes aliados en la OTAN o para que se enliste en los temas de urgencia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.