fbpx

 

 

 

 
 

Bayern y PSG: un dominio local que aniquila a sus ligas 

Comparte este artículo

La Bundesliga de Alemania y la Ligue 1 de Francia se han convertido en competiciones domésticas muy predecibles y aburridas debido a la enorme diferencia de nivel entre sus campeones con el resto de contendientes. La situación se vuelve contradictoria en Europa

Jugadores del Bayern y el PSG

Fotos: IG-fcbayern, IG-PSG

LatinAmerican Post| Juan Manuel Londoño

Escucha este artículo


Read in english: Bayern and PSG: a Local Domain that Annihilates their Leagues

La historia se repite año tras año y el comienzo de la temporada 2022-23 no parece mostrar cambios al respecto. Bayern Múnich, en Alemania, y Paris Saint Germain, en Francia, están destinados a repetir el título liguero, pues en las primeras jornadas dejaron en evidencia las enormes diferencias que marcan con el resto de equipos que las componen. 

En la Bundesliga, el equipo de Julian Naggelsman trituró en la tercera fecha al Bochum en calidad de visitante por 7-0. Mientras tanto, en la Ligue 1, el PSG, también en condición de huésped, pasó el rodillo por 7-1 sobre el Lille, único equipo en ese país capaz de arrebatarle un título a los parisinos en los últimos seis años, en la temporada 2020-21. 

Cincotreintaocho, un sitio web estadounidense que utiliza modelos estadísticos para predecir hechos de política, economía y deportes, estimó que el Bayern de Múnich tiene un 88 por ciento de posibilidades de ganar la Bundesliga.  En Francia, las probabilidades del PSG son un poco más altas, solo compensadas por el hecho de que el Olympique Lyon ganó sus dos primeros partidos y, estadísticamente, se considera un rival peligroso. 

Si sumamos las cifras de ambos clubes en seis partidos de liga combinados han marcado 31 goles. Si a eso se agregan la Supercopa de Alemania y el Trophée des Champions son 40 las dianas, en ocho partidos. El Bayern ha tenido 119 tiros en sus últimos cinco partidos de la Bundesliga. No lucen como carreras por el título, sino como coronaciones de nueve meses.

Dominio bávaro = torneo aburrido 

El dinero es el que marca la diferencia, en la mayoría de los casos. El Bayern representó el 29 por ciento de todos los gastos de los clubes de la Bundesliga este verano. A los clubes dominantes simplemente se les permite expresar su dominio y, por lo tanto, aumentarlo. Es una condición que se mantiene a través de las generaciones, más en Alemania, donde son conservadores. 

La realidad es perjudicial para la salud de una liga que es de las más tradicionales de Europa y que aún es ubicada en el top 5.  De acuerdo a zonadeprensaard algunas investigaciones sugieren que los fanáticos de la nueva era disfrutan viendo una dinastía de jugadores estrella de alto perfil que dominan tanto como absorben las carreras por el título. Pero aún existen dudas sobre la sostenibilidad de las ligas monopólicas.

Lea también: 5 grandes ausentes del Balón de Oro 2022

A su vez, Donata Hopfen, directora ejecutiva de la Liga Alemana de Fútbol (DFL), ha insistido en que la Bundesliga sería más atractiva para los inversores si hubiera más competencia en la cima. Su idea, popular en algunos sectores, consiste en introducir el formato de playoffs de final de temporada entre los clubes mejor clasificados para decidir el campeón. 

En Múnich, el estado de ánimo es menos superficial después de ganar el décimo título liguero consecutivo, quizá porque el más reciente, se logró con solo 8 puntos de ventaja sobre su escolta, la menor diferencia desde la zafra 2019-19. Los ‘bávaros’ han dominado históricamente su campeonato local y sin apoyarse en la propiedad estatal. 

A diferencia de lo que ocurre en Francia con el PSG, la cultura futbolística alrededor del Bayern es mucho más profunda. Por eso, los títulos domésticos se han vuelto muy comunes porque la confirmación de estos trofeos nacionales no proporciona el mismo golpe de dopamina en los hinchas, quienes claman por el éxito europeo como reemplazo. Claro que ya lo consiguieron en la temporada 2020. 

Proyecto PSG reduce interés por Ligue 1 

En París, el circo siempre está presente con la explosividad de Kylian Mbappé, los rumores de salida de Neymar y un intento de cambio en la gestión de fichajes. Si el Bayern representa el 29% de los gastos de la liga alemana, el PSG representa el 26% por ciento en la Ligue 1.

El argumento de los parisinos para abrumar al resto de equipos de su torneo tiene peso, pero es al mismo tiempo arrogante. Se trata de un superproyecto que ha llevado jugadores de élite a Francia para que dicha liga sea más vista que hace una década. Es cierto, pero no es sano.

Resalta zonadeprensaard que los fanáticos pueden disfrutar un tiempo con la reiteración de títulos, pero esa sensación se evapora con el tiempo si no aparecen nuevos retos y logros. En la tercera fecha, Mbappé, Messi y Neymar dieron un mensaje claro como visitantes al marcarle un gol al Lille a los nueve segundos y luego anotarle seis más. 

El mencionado medio de comunicación dio un buen ejemplo con el más reciente cetro del equipo que ahora dirige Cristophe Galtier. En abril, cuando se oficializó el gallardete, sus aficionados abandonaron el estadio 15 minutos antes y celebraron afuera del Parque de los Príncipes como muestra de su enojo con los jugadores y el entrenador por su prematura eliminación de la Liga de Campeones a manos del Real Madrid. 

En ese momento, el prestigioso L’ Equipe lo denominó “Una estrella que no brilla”. El predecible título liguero sacó del banquillo al argentino Mauricio Pochettino porque para los hinchas y el entorno europeo, el PSG tiene un vacío europeo que no se va a llenar ganando todos los años en Francia. 

¿Es la tendencia?

Un artículo publicado a finales de 2021 por Esquire.com asegura que la Royal Society Open Science utilizó un enfoque de ciencia de redes para estudiar 26 años de resultados de fútbol. Este determinó que el fútbol se está volviendo aburrido y mucho más predecible.

En el trabajo, Taha Yasseri y su colega Victor Maimone crearon una base de datos de más de 87 mil partidos de ligas de fútbol europeas entre 1993 y 2019, centrada en partidos que terminaron con victoria de alguno de los protagonistas. "Soy un gran aficionado y seguidor del fútbol. Sentí que tal vez podría utilizar algunos de los métodos de la ciencia de redes para hacer predicciones sobre el resultado de los partidos de fútbol", señaló Yasseri a Esquire. 

Y es que los actuales ejemplos de Bayern y PSG no son los únicos en los tiempos recientes de fútbol internacional. En Italia hasta hace tres años Juventus era el amo y señor con nueve ligas seguidas. En algún momento en Francia el Olympique Lyon se tituló durante ocho zafras consecutivas. 

La sola comparación de victorias y derrotas entre equipos no son datos suficientes para captar realmente la complejidad de su interacción en el terreno de juego, aceptó Yasseri. Asimismo, agregó que el problema es que los equipos juegan contra rivales con diferentes potenciales.  

"Para mí, el fútbol femenino es más interesante que el masculino, por su imprevisibilidad, porque aún no está excesivamente comercializado y porque los clubes aún pueden superar las expectativas", finalizó para Esquire.