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¿Quién fue Efraín Forero, leyenda del ciclismo en Colombia?

Considerado por muchos como una leyenda del ciclismo, Efraín Forero fue el primer campeón de la Vuelta a Colombia y convirtió el deporte de ruta en un rasgo de identidad para muchos. Acá repasamos su carrera.

Efraín Forero

Foto: Colprensa

LatinAmerican Post | Theoscar Mogollón González

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Read in english: Who was Efraín Forero, Cycling Legend in Colombia?

El mundo del ciclismo (y del deporte general) en Colombia se encuentra de luto tras el fallecimiento de Efraín Forero Triviño a sus 92 años. La lamentable noticia fue confirmada el pasado 12 de septiembre por un mensaje en redes sociales del Ministerio del Deporte, que no profundizó en detalles sobre las circunstancias. El legendario ciclista fue el responsable de masificar el deporte de ruta en todo el territorio andino e inspirar a cientos de jóvenes deportistas.

La ciudad de Zipaquirá, en el departamento de Cundinamarca, vio nacer a Forero un 4 de marzo de 1930. Desde temprana edad, el hijo de don Argemiro y doña Sara mostró un vínculo particular con las bicicletas y, con apenas 10 años, logró comprarse una con el esfuerzo de su trabajo. A partir de entonces, su relación con ellas se volvería inseparable, al punto de colocar la primera piedra del ciclismo en Colombia.

Con solo 18 años, ganó su primera competencia a nivel de aficionado y lo hizo un 3 de agosto, día en honor de los mártires zipaquireños. En esa época, nadie esperaba que aquel joven se impusiera en la carrera, pero terminó sorprendiendo a más de uno para así ganar su primer premio: un reloj de pulsera que conservó toda su vida. A partir de allí, el Zipa, como empezaron a llamarle todos, se centró en hacer realidad una visión.

El origen de una leyenda en Colombia

Corría el año de 1950 y Colombia vivía una guerra encarnizada entre liberales y conservadores, escenario que no impidió a Forero hacer posible la organización de una Vuelta a Colombia. Luego de algunas pruebas para certificar que era posible diseñar varias etapas, el diario El Tiempo apoyó la idea de transitar todo el país en bicicleta y un año más tarde se realizó la primera edición de la competencia.

Todo fue un éxito, al punto de que se hablaba más de ciclismo que de violencia. La Vuelta a Colombia constaba de diez etapas que debían recorrerse en trece días, pero lo mejor de todo era que en cualquier parte del territorio nacional al que iban, se congregaban multitudes. Al final, y como era de esperarse, de los 35 participantes destacó Efraín Forero al ganar siete etapas para adjudicarse el título. Ya no se hablaba del Zipa, sino del Zipa Indomable.

En esa primera edición de la Vuelta a Colombia, Forero recorrió 1.154 kilómetros entre trochas de arena, lodo y piedra. Su bicicleta sufrió hasta seis pinchazos, pero en ningún momento se mostró débil ante las adversidades. Terminó cruzando la meta con un tiempo de 5 horas y 34 minutos. Historiadores y periodistas aseguran que nunca antes el país sudamericano se había volcado de gran manera a una competencia, y justo a partir de ese momento, comenzaron a ver el ciclismo como una religión. Había nacido el primer ídolo deportivo de Colombia.

Para redondear ese año, el Zipa se colgó la medalla de oro en los Juegos Bolivarianos realizados en Caracas, Venezuela. Ya no se trataba de un simple joven prodigio del ciclismo, sino de toda una figura del deporte en el continente. En 1953, ganó por segunda vez el Campeonato Nacional de Ruta, título que revalidó al año siguiente y que además le sumó el primer lugar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en la modalidad de ruta.

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Entre 1955 y 1957, Forero no pudo conquistar ningún campeonato en los que participó, aunque siempre estuvo en el podio. Fue en 1958 cuando logró sumar su último título, el Campeonato Nacional de Ruta (el cuarto en total). A su vez, a nivel internacional, el Zipa participó en la Route de Francia y en los Campeonatos Mundiales de Ruta en Lugano (Suiza).

Finalmente, a sus 32 años y tras más de una década dedicada al ciclismo, Efraín Forero decidió retirarse de la disciplina como profesional. Sin embargo, en años posteriores, optó por regresar, pero como entrenador, con la intención de orientar a varios equipos y deportistas, además de dirigir al equipo colombiano femenino que participó en el Tour de Francia de 1986.

Muchas personas aseguran que, de no haber existido Efraín Forero, el ciclismo en Colombia no sería lo que es hoy en día. Gracias al Zipa Indomable, el país cafetero se emociona cada vez que uno de sus compatriotas se destaca en la disciplina, sin mencionar que sus actuaciones inspiraron a las nuevas generaciones. Su leyenda perdurará en el tiempo.