República Dominicana busca a Enriquillo, el primer guerrillero del continente y figura histórica
Arqueólogos en la República Dominicana buscan a Enriquillo, el líder taíno reconocido como el primer guerrillero de las Américas. En el sitio de una iglesia en ruinas, restos humanos emergen rápidamente, lo que impulsa a la nación a enfrentar cómo honrar la resistencia indígena a través de la evidencia y no solo del mito.
Entre las ruinas, una iglesia sigue guardando a sus muertos
El sol ilumina la piedra rota como lo hace en lugares expuestos a los elementos durante largos periodos, calentando superficies originalmente pensadas para la sombra. Dentro de las ruinas de la iglesia de Las Mercedes, el suelo se trata como un archivo. Se levanta y tamiza la tierra, revelando cuerpos uno a uno donde alguna vez estuvo el templo.
Kathleen Martínez, la arqueóloga que lidera la excavación, describe el colapso de manera directa: “En esa destrucción, todos los bloques de las paredes de la iglesia y el techo colapsaron, y esto fue abandonado”, dijo a EFE. La ruina no es metafórica; complica y a la vez posibilita la búsqueda en curso.
El equipo internacional apunta específicamente a localizar los restos de Enriquillo, el líder indígena taíno nacido en 1498 y fallecido en 1535, considerado por muchos en República Dominicana como un símbolo fundacional. Lideró una rebelión contra las autoridades españolas, se refugió en las montañas de Bahoruco en el suroeste y luchó durante años antes de aceptar un acuerdo de paz ofrecido por Carlos I de España en 1533. Tras ese acuerdo, fue tratado como un noble.
Sin embargo, sus restos desaparecieron hace siglos, lo que motiva a los investigadores a regresar a este sitio. Documentos históricos registran la petición de Enriquillo de ser enterrado en esta iglesia cuando la zona era conocida como Azua.
La excavación, que está programada hasta el 28 de febrero, ya ha descubierto más de diez cuerpos. Este hallazgo cambia la naturaleza de la búsqueda, revelando no esqueletos aislados sino múltiples entierros en un sitio usado repetidamente.
Martínez describió el lugar como un centro de enterramiento sumamente activo.
Esta observación implica que si el sitio contiene numerosos entierros, entonces Enriquillo, de estar allí, no estaría solo sino como parte de un grupo más grande.

Una carta, un escaneo de radar y tres puntos prometedores
El caso de Las Mercedes se sostiene tanto en el papel como en la piedra. Lidia Martínez de Macarrulla, historiadora dominicana, señala un documento en particular como la pista más sólida. La evidencia, dijo, es “una carta que miembros de la Real Audiencia escribieron en el año mil quinientos treinta y cinco dirigida al emperador Carlos V, informándole de la muerte del cacique Enriquillo”, contó a EFE.
Según la carta, Enriquillo “había pedido ser enterrado en la iglesia de Las Mercedes en un pueblo llamado Azua de Compostela”, relató a EFE. El templo, según el relato, fue construido en el siglo XVI.
Años después, en dos mil veintiuno, científicos israelíes utilizaron un radar de penetración terrestre para examinar las ruinas e identificaron tres lugares donde probablemente se encontrarían huesos. Ese escaneo convirtió una hipótesis histórica en una búsqueda dirigida. Hace dos semanas comenzó la excavación actual, trabajando a partir de esos puntos. Los cuerpos aparecieron rápidamente.
El problema es que un sitio de entierro activo ayuda y complica al mismo tiempo. Confirma que la iglesia fue utilizada como sugieren los documentos. Pero también significa que la excavación se convierte en un problema de clasificación. Cada conjunto de restos debe ser identificado en relación con los demás, con cuidado, sin atajos.
Martínez caracteriza el proceso como una serie de etapas: inicialmente, los especialistas determinan si los restos son españoles (es decir, de origen europeo) o nativos. Si son nativos, dijo a EFE, se emplean todas las tecnologías disponibles para extraer más información.
Ella es cautelosa pero no distante. Afirma que el equipo sabe que Enriquillo sufrió varias enfermedades, y mantiene la esperanza de que las herramientas modernas puedan ayudar a reconstruir esa historia si se encuentran sus restos. “Sabemos que el cacique Enriquillo sufrió varias enfermedades, y quizás con la tecnología moderna, si estamos ante los restos del cacique, podamos reconstruir esa historia”, dijo a EFE.
El trabajo va más allá de las grandes preguntas de identidad; también es técnico y detallado, examinando los restos hueso por hueso y diente por diente, creando un registro inscrito en calcio y tierra.
Antonio Guio, arqueólogo español que participa en la excavación, aporta otra perspectiva: la cultura material. Si Enriquillo fue enterrado con un amuleto o un objeto ligado a su mundo indígena, dijo Guio, podría ser un indicio revelador. Si no, señala la siguiente opción: analizar los huesos en busca de información, incluido el ADN.
El enfoque prioriza el método sobre el romanticismo, aunque este último sigue presente de fondo.

Un mausoleo a la espera de pruebas
En la República Dominicana, Enriquillo no es solo un tema para especialistas. Es tratado como una figura nacional, y esta búsqueda se desarrolla bajo ese peso político y cultural.
Martínez explica que su motivación va más allá de la simple curiosidad. “Él representa la identidad nacional”, dijo a EFE, describiendo a Enriquillo como un líder que resistió a la Corona española en busca de dignidad para su pueblo. Enfatiza que el acuerdo de paz no fue una rendición sino una negociación: “Logró que la Corona española negociara con él un acuerdo de paz para salvar la vida y la dignidad de su pueblo”, dijo a EFE. “Es el primero de los nuestros que luchó por los derechos humanos, y eso me cautivó”, agregó.
La apuesta aquí es que países como República Dominicana aún negocian cómo contar la historia indígena sin reducirla a folclore o adorno patriótico. Encontrar los restos de Enriquillo no resolvería todos los debates sobre el pasado colonial. Pero anclaría la historia de una manera que no podría ser ignorada.
En 2021, el presidente Luis Abinader emitió un decreto para construir un mausoleo en honor a Enriquillo. Martínez de Macarrulla afirmó que, si se descubren los restos, se erigiría en el sitio de las ruinas de la iglesia; de lo contrario, se construiría un cenotafio.
Su razonamiento enfatiza la obligación más que la certeza. “Entendemos que Enriquillo merece, en su lucha por la libertad y la dignidad, que nuestro pueblo, y creo que todo el Caribe, toda Hispanoamérica, lo conozca y honre su memoria, porque fue un gran luchador por la libertad y por la dignidad de su etnia”, dijo a EFE.
En las ruinas, el trabajo avanza metódicamente y con gran esfuerzo. El suelo revela restos humanos pero no respuestas definitivas. Cada excavación cuidadosa representa una negativa a dejar que la historia permanezca sepultada por la destrucción del pasado.
Lea También: Costa Rica desentierra fósiles de perezoso gigante y mastodonte, reescribiendo la memoria



